Sicarios asesinan a chofer de la línea Pesqueros en Santa Anita: segundo ataque contra transportistas en horas

Conductores de la empresa que cubre la ruta 129 afirmaron que el ataque contra su colega pudo haberse evitado si se cumplía el resguardo policial prometido, mientras que vecinos de Santa Anita denunciaron la falta de patrullaje en la zona y exigieron mayor seguridad

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Un conductor de la empresa de transportes Pesquero, identificado como Bonet Mirabal Camones (31), fue asesinado a balazos en el distrito de Santa Anita. Este es el segundo ataque a transportistas en menos de 24 horas, en un contexto de creciente violencia y extorsión en Lima. - Exitosa

A plena luz del día y en medio de un recorrido habitual, un nuevo episodio de violencia golpeó al transporte público en Lima Este. Un chofer de bus fue baleado tres veces mientras conducía una unidad de la Línea 129, conocida como Pesquero, en el distrito de Santa Anita. El ataque ocurrió en una zona de alto tránsito y generó pánico entre pasajeros, vecinos y transeúntes, en un contexto marcado por denuncias previas de extorsión contra la empresa de transporte.

El atentado se registró alrededor de las 15:30 del sábado 7 de febrero, a pocos metros del Parque N.° 6 y cerca de la Vía de Evitamiento. Según los primeros reportes, un sujeto llegó corriendo hasta la unidad y disparó directamente contra el conductor en pleno centro de la vía, para luego huir rápidamente del lugar. El bus cubría la ruta entre Ate y el Callao cuando fue interceptado, en un hecho que se produjo solo horas después de que una cobradora fuera atacada a balazos en el Callao, lo que encendió nuevamente las alertas en el sector transporte.

ras el ataque, el chofer quedó gravemente herido dentro del vehículo, mientras los pasajeros gritaban desesperados y buscaban ponerse a salvo. Minutos después, una ambulancia del SAMU llegó a la zona y trasladó de urgencia a la víctima al hospital Hipólito Unanue, en El Agustino. Pese a los esfuerzos del personal médico, el conductor falleció horas en dicho nosocomio.

El ataque ocurrió a plena
El ataque ocurrió a plena luz del día en una zona de alto tránsito de Santa Anita; el chofer fue trasladado al hospital Hipólito Unanue, donde falleció. Foto: Santa Anita Te Informa

Chofer perdió la vida tras atentado en Santa Anita

La víctima fue identificada como Bonet Miraval Camones, de 40 años, chofer de la empresa Transporte Pesqueros. Pese a los esfuerzos del personal médico, el conductor no logró sobrevivir a la gravedad de las heridas causadas por los disparos. Su fallecimiento generó consternación entre sus compañeros de trabajo y familiares, quienes denunciaron que la empresa venía siendo blanco de extorsiones desde hace varios meses.

Las primeras hipótesis de la Policía Nacional del Perú (PNP) apuntan a que el crimen estaría vinculado a estos cobros ilegales que afectan de manera recurrente a transportistas de Lima y el Callao. Según testimonios recogidos por las autoridades, el ataque fue directo y sin mediar palabra, un patrón que suele repetirse en casos relacionados con amenazas y represalias por parte de organizaciones criminales.

Tras el atentado, unidades especializadas de la PNP llegaron a la escena y procedieron a acordonar el área para iniciar las diligencias correspondientes. Peritos de criminalística realizaron el levantamiento de indicios balísticos, mientras agentes de investigación recogieron declaraciones de testigos y revisaron cámaras de seguridad cercanas con el objetivo de identificar y ubicar al responsable. El cobrador de la unidad brindó su testimonio y señaló que el sujeto se acercó de manera repentina, disparó y escapó a pie en cuestión de segundos.

La unidad de la Línea
La unidad de la Línea 129 quedó detenida tras el ataque armado en Santa Anita, mientras la Policía acordonó la zona e inició las diligencias correspondientes. Foto: San Juan de Lurigancho Conecta

Atentado pudo haberse evitado si se cumplía el resguardo prometido

El violento episodio dejó a pasajeros y vecinos de Santa Anita en estado de shock. Quienes se encontraban dentro del bus relataron escenas de pánico y desesperación tras escuchar los disparos, mientras algunos intentaban auxiliar al conductor y otros huían del lugar por temor a un nuevo ataque. En los alrededores, madres de familia y niños que transitaban por la zona quedaron expuestos a la violencia, lo que generó indignación entre los residentes.

Vecinos del sector cuestionaron duramente la falta de patrullaje y medidas de seguridad en una zona considerada crítica por la alta incidencia delictiva. “Esto pasa todos los días, ya no se puede vivir tranquilo”, señalaron algunos moradores a Perú 21, quienes exigieron mayor presencia policial y acciones concretas para frenar la criminalidad. Santa Anita es uno de los distritos más afectados por la violencia en Lima Este, y hechos como este refuerzan la percepción de inseguridad entre la población.

Compañeros del sector transporte que operan en la zona señalaron que el atentado pudo haberse evitado si el resguardo policial prometido por las autoridades se hubiera cumplido. Indicaron que, tras ataques previos y denuncias por extorsión, se les aseguró mayor presencia policial en puntos críticos del recorrido; sin embargo, dicho despliegue no se habría concretado.

Ola de ataques que golpea a los transportistas

El asesinato del chofer no es un hecho aislado. Según La República, la empresa Transporte Pesqueros, que cubre rutas desde Ceres hasta el Callao, ya había denunciado extorsiones meses atrás. En noviembre de 2025, incluso, paralizó sus labores como medida de protesta y para salvaguardar la integridad de sus trabajadores, luego de que delincuentes armados amenazaran a conductores y cobradores para exigirles pagos ilegales.

Transportistas y vecinos de Ventanilla bloquean la avenida Gambetta en Callao como medida de protesta contra la creciente ola de delincuencia y extorsión. La manifestación se desató luego de que una cobradora fuera baleada por un falso pasajero, exigiendo a las autoridades mayor seguridad y acciones concretas.

La violencia también se extendió este mismo sábado, solo horas antes del ataque en Santa Anita, cuando una cobradora resultó herida por disparos de un falso pasajero en el Callao. El atentado desató una masiva protesta de transportistas, quienes bloquearon la avenida Gambeta para exigir mayor seguridad. Conductores y cobradores denunciaron que las amenazas y los cobros extorsivos son constantes y que, en algunos casos, se les exige pagar montos diarios por cada ruta bajo amenazas directas contra sus vidas.

Durante la protesta, los trabajadores relataron que han entregado información a las autoridades, como números de cuentas usadas para los cobros ilegales, sin obtener resultados visibles. Aunque el tránsito fue restablecido tras el diálogo con la Policía Nacional, el temor persiste en el sector. El ataque en Santa Anita y los antecedentes recientes evidencian una problemática que sigue sin respuesta efectiva, mientras los transportistas exigen medidas urgentes para poder trabajar sin miedo.