
Los países de Sudamérica han iniciado en los últimos años una carrera armamentista enfocada en modernizar o renovar sus Fuerzas Armadas. Si bien la región no atraviesa actualmente conflictos bélicos directos, las naciones consideran necesario mantener sus equipos a la vanguardia para garantizar la defensa de sus soberanías. En varios casos, los procesos de adquisición de armamento aún se encuentran en marcha o en fase de negociación, pero la intención de reforzar las capacidades militares es evidente.
De acuerdo con el ranking de Global Firepower 2025 (GFP), la mayoría de países sudamericanos aparecen dentro del top 50 mundial. Este listado, que evalúa factores como personal militar, equipos, logística y recursos disponibles, ofrece una referencia del poderío militar de cada nación, aunque no refleja del todo las adquisiciones más recientes que todavía no se incorporan en los cálculos.
Un dato que llama la atención es el caso de Venezuela, que pese a atravesar una grave crisis política, económica y social, figura en el puesto 50 del ranking, con un índice de 0.8882 (donde el valor perfecto es 0.0000). Muy cerca se ubica Perú, que logra superar a Venezuela apenas por una posición y aparece en el puesto 49, con un índice de 0.8588. Esta cercanía en el ranking refleja que, de acuerdo con GFP, ambos países mantienen un poderío militar casi equivalente.

¿Qué tan lejos están de Estados Unidos?
En los primeros lugares del ranking de Global Firepower se ubican las principales potencias militares del mundo. Lidera Estados Unidos, con un índice de 0.0744, lo que marca una amplia distancia respecto a los países sudamericanos, como Perú y Venezuela. El poderío estadounidense se refleja en la superioridad de su Fuerza Aérea, Armada y Ejército, además de su capacidad tecnológica y logística.
Muy cerca se encuentran Rusia y China, ambas con un índice de 0.0788, lo que confirma su posición como rivales estratégicos de Washington, aunque aún sin alcanzar el nivel militar global de Estados Unidos. La diferencia, aunque mínima en cifras, representa una brecha significativa en recursos, equipamiento y despliegue a escala mundial.
Cabe destacar que Estados Unidos también dispone del presupuesto de defensa más elevado del planeta, lo que le permite mantener fuerzas armadas altamente abastecidas, modernizadas y con presencia en múltiples regiones del mundo, una ventaja que ninguna otra nación logra equiparar en la actualidad.

¿Ranking sudamericano de poder militar?
De acuerdo con el ranking 2025 de Global Firepower, Brasil lidera con amplia ventaja en Sudamérica, seguido por Argentina, Colombia y Chile. Perú y Venezuela mantienen posiciones muy cercanas entre sí, reflejando capacidades militares similares dentro de la región, mientras que en el extremo inferior figuran Ecuador, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Este listado ofrece una perspectiva clara del poder relativo de cada nación basado en una fórmula que considera más de 60 factores como equipamiento, logística y recursos disponibles.
Ranking sudamericano GFP 2025:
- Brasil – PwrIndx 0,2415
- Argentina – PwrIndx 0,6013
- Colombia – PwrIndx 0,8353
- Chile – PwrIndx 0,8361
- Perú – PwrIndx 0,8588
- Venezuela – PwrIndx 0,8882
- Ecuador – PwrIndx 1,3021
- Bolivia – PwrIndx 1,7221
- Paraguay – PwrIndx 1,9044
- Uruguay – PwrIndx 2,1385
EE.UU. envío ocho buques de guerra cerca a Venezuela
La Armada de Estados Unidos ha desplegado ocho buques de guerra en aguas del Caribe y el Pacífico, cerca de varios países de América Central y del Sur. Se trata de un refuerzo inusual en una región que rara vez presencia una presencia militar estadounidense de tal magnitud, lo que ha generado un aumento en las tensiones, especialmente con Venezuela.
De acuerdo con un funcionario de defensa citado por The Washington Post, las naves forman parte de una “operación antinarcóticos reforzada”, cuyo objetivo es llevar a cabo misiones de interdicción de drogas en Latinoamérica. Este movimiento se produce pocas semanas después de que la administración Trump anunciara que evaluaba el uso de la fuerza militar contra los cárteles, una medida que supondría una escalada significativa en la intervención de Estados Unidos en la región.

El despliegue incluye tres destructores, dos buques de desembarco, un buque de asalto anfibio, un crucero y un buque de combate litoral, todos equipados para operaciones de gran alcance. Además, cada destructor transporta destacamentos de la Guardia Costera estadounidense y agentes del orden, con la misión de realizar detenciones en operativos antidrogas. Sin embargo, el movimiento también ha despertado suspicacias sobre la posibilidad de que Estados Unidos utilice estos recursos militares contra el gobierno de Nicolás Maduro, acusado por Washington de encabezar un cártel de narcotráfico.
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