Susana Muhamad: Hacer política desde la vida

La lucha por la sostenibilidad es, en el fondo, una lucha por la vida. Y eso significa hacer política

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Con este mensaje, la exministra
Con este mensaje, la exministra de Ambiente Susana Muhamad celebró decisión de la cartera sobre el suroeste antioqueño - crédito EFE - Gobernación de Antioquia

Este artículo forma parte de la serie Catalizadores del Futuro, un homenaje a las mentes visionarias, los proyectos transformadores y las iniciativas que están cambiando la forma en que entendemos nuestro mundo. A lo largo de 12 meses, exploraremos historias de impacto global, destacando a 24 líderes y movimientos que encarnan la esperanza, el cambio y la acción por un planeta más equitativo y sostenible. Estas personas no solo sueñan con un futuro mejor, sino que trabajan incansablemente para crearlo. En esta edición, presentamos a Susana Muhamad, una de las voces más potentes de América Latina en política ambiental, biodiversidad y justicia ecológica. Exministra de Ambiente de Colombia y presidenta de la COP16, ha convertido su trayectoria —que va desde las aulas universitarias hasta los espacios de resistencia ciudadana— en una arquitectura de transformación que une ciencia, derechos, territorio y Estado.

Hablar con Susana es entrar en conversación con alguien que piensa en escalas profundas: planetarias, civilizatorias, históricas. Pero también, con alguien que nunca ha perdido el contacto con las comunas, con la vida real.

“¿Cómo podríamos vivir en este planeta sin destruirlo todo?”. Esa fue la pregunta que se empezó a forjar desde la universidad y que marcó el rumbo de Susana. Y desde entonces, su carrera ha sido la búsqueda de esa respuesta.

Ha trabajado en derechos humanos, con mineros en Sudáfrica, en corporaciones energéticas, en el Concejo de Bogotá, en organizaciones sociales, en espacios multilaterales y finalmente liderando el Ministerio. Desde todos esos frentes, fue tejiendo una conclusión: la lucha por la sostenibilidad es, en el fondo, una lucha por la vida. Y eso significa hacer política.

FOTO DE ARCHIVO. La ministra
FOTO DE ARCHIVO. La ministra de Ambiente de Colombia, Susana Muhamad, habla durante la inauguración de la 16ª Cumbre de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad en Cali, Colombia, 20 de octubre, 2024. REUTERS/Luisa González

Del territorio al multilateralismo, sin perder el centro

Desde el Consejo de Bogotá lideró la declaración de emergencia climática, siempre de la mano con movilización ciudadana. Ya en el Ministerio de Ambiente, defendió una política de puertas abiertas, reconociendo que la legitimidad nace del diálogo con los territorios.

En la COP16, esa visión se materializó. La cumbre se transformó en una plataforma viva para que comunidades indígenas, pueblos afro, campesinos, juventudes urbanas y sabedores ancestrales ocuparan un lugar protagónico. No como invitados: como arquitectos del cambio.

“Si no incorporamos las voces de quienes viven en la línea frontal de la pérdida de biodiversidad, no estamos haciendo política pública. Solo estamos produciendo indicadores vacíos”, afirma Susana.

Paz con la Naturaleza: una idea que puede reordenar el mundo

Durante su presidencia de la COP16, Muhamad impulsó el concepto de Paz con la Naturaleza como un eje civilizatorio. No se trata —advierte— de romantizar el pasado ni de ignorar los avances tecnológicos. Se trata de construir un futuro que regenere los vínculos entre humanidad y planeta, entre producción y vida, entre economía y biodiversidad.

“Descarbonizar es fundamental, sí. Pero si no regeneramos los ecosistemas, si no reconectamos con la naturaleza, el esfuerzo es incompleto”.

Pero su trabajo no ha terminado. Hoy impulsa una nueva etapa desde el pensamiento estratégico y la articulación regional, con el objetivo de construir una masa crítica que abrace otro paradigma: una Colombia que se reconcilia con su diversidad, y una región que pone la vida en el centro del desarrollo.

A la juventud: “Persistan. No están solos”.

Para quienes recién comienzan su camino en el activismo, Susana deja una reflexión poderosa:

“Los sueños que tienen hoy, aunque parezcan imposibles, son las semillas del futuro. No escuchen a quienes les dicen que soñar no sirve. Si están alineados con la vida, con la dignidad, con la justicia, entonces están en el camino correcto”,

Susana Muhamad es, sin duda, una catalizadora del futuro. No solo por su capacidad técnica ni por su liderazgo político, sino porque ha sabido mantener intacta una convicción que guía cada paso: que transformar el mundo no es un acto de poder, sino un acto de cuidado.