El futuro industrial se escribe en colaboración: la visión sueca que inspira al Perú

Perú y Suecia fortalecen sus vínculos mediante alianzas que promueven innovación, sostenibilidad y transferencia tecnológica. Ambos países comparten valores clave y visiones de desarrollo que apuestan por la cooperación como motor de transformación social e industrial

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Suecia apuesta por una relación
Suecia apuesta por una relación estratégica con el Perú basada en innovación y sostenibilidad. - Crédito: Infobae Perú

Caminar por los pasillos de Expo Industria 2025 en Lima fue como asomarse a un Perú en transformación. Cada conversación con empresarios y autoridades dejaba entrever una convicción compartida: el desarrollo industrial no puede seguir anclado en paradigmas del pasado. El país busca evolucionar, pero no a cualquier precio. Lo quiere hacer con innovación, sostenibilidad y propósito.

Representar a Suecia en este espacio no fue solo un honor; fue también una oportunidad para tender puentes. Porque si algo hemos aprendido en nuestro camino es que los grandes desafíos —como el cambio climático, la transformación digital o la seguridad del país— no se resuelven de forma aislada. Requieren colaboración real entre sectores. En Suecia, ese modelo tiene nombre propio: la cuádruple hélice. Es la alianza entre Estado, empresa, academia y sociedad civil lo que ha permitido construir un ecosistema de innovación que no solo genera crecimiento económico, sino soluciones con impacto social.

Este enfoque ha dado lugar a experiencias que pueden inspirar al Perú. Uno de los ejemplos más sólidos es el de Saab, la empresa sueca de tecnología de defensa y seguridad, que colabora estrechamente con universidades como Linköping University y recibe respaldo estatal para desarrollar capacidades locales, transferir conocimiento y formar talento especializado. Saab es prueba de cómo la colaboración estratégica puede fortalecer no solo sectores clave, sino también soberanía tecnológica.

El Perú tiene sectores estratégicos
El Perú tiene sectores estratégicos listos para alianzas tecnológicas de largo plazo. - Crédito: Andina

También destacan casos como Lindholmen Science Park en Gotemburgo, una plataforma única que reúne a más de 400 empresas, instituciones académicas y actores públicos en torno a la movilidad inteligente, la digitalización y la sostenibilidad urbana. Desde allí nacen iniciativas pioneras como Drive Sweden, que lidera el desarrollo de soluciones de transporte autónomo y conectado, y AI Sweden, el centro nacional de inteligencia artificial que impulsa proyectos colaborativos entre industria y academia. Estas experiencias reflejan cómo Suecia convierte la investigación aplicada en innovación real, escalable y con impacto global.

¿Puede el Perú avanzar hacia ese tipo de alianzas? La respuesta es sí. Las condiciones están. El país cuenta con sectores estratégicos —como minería, transporte, energía y salud— con alto potencial para incorporar tecnología sueca, pero sobre todo con líderes empresariales que están convencidos de que la sostenibilidad no es un costo, sino una ventaja competitiva.

Durante mi visita, he conocido iniciativas locales que reflejan esa mentalidad. Desde gobiernos regionales que impulsan políticas de economía circular, hasta programas de innovación abierta promovidos por universidades. Y en especial, iniciativas como Perú Sostenible, que articulan a distintos actores para impulsar un modelo de desarrollo basado en impacto, inclusión y sostenibilidad. Hay un nuevo Perú industrial que empieza a emerger, y tiene todo para convertirse en referente regional.

Perú ofrece sectores clave para
Perú ofrece sectores clave para aplicar tecnología sueca en salud, minería y transporte. - crédito Andina

Desde Business Sweden, promovemos justamente ese tipo de sinergias. Acompañamos a empresas suecas interesadas en invertir, transferir tecnología y formar alianzas de largo plazo con el Perú. Queremos ver más compañías suecas apostando por el Perú, pero también más empresas peruanas explorando oportunidades en Suecia. Porque la colaboración funciona en doble vía, y el futuro se construye entre iguales.

A los líderes empresariales peruanos les comparto un mensaje claro: inviertan en innovación, piensen más allá del trimestre, y abran sus puertas a la colaboración con sectores distintos al propio. Y a los jóvenes que hoy estudian ingeniería, ciencias o sostenibilidad: ustedes son los protagonistas del cambio. Sueñen en grande, crean en su potencial, y no duden en tender la mano más allá de sus fronteras.

El desarrollo industrial no puede ser solo una meta económica. Tiene que ser una herramienta para construir bienestar duradero. Y en ese proceso, la distancia entre Estocolmo y Lima no se mide en kilómetros, sino en valores compartidos.

Suecia no busca ser modelo, pero sí socio. Y Expo Industria ha sido la prueba de que el Perú está listo para dar ese gran salto.