Danzante de tijeras Qori Sisicha recibirá pensión de gracia, tras medida dispuesta por el Congreso

A través de una resolución legislativa aprobada por mayoría, el pleno determinó que la pensión tendrá un valor equivalente a dos remuneraciones mínimas vitales mensuales

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Danzante de tijeras Qori Sisicha
Danzante de tijeras Qori Sisicha - Andina

En una sesión que puso en valor la importancia de las expresiones tradicionales y a quienes las resguardan, el Congreso de la República aprobó la concesión de una pensión de gracia a Rómulo Huamaní Janampa, conocido en el universo del arte popular como Qori Sisicha. El beneficio reconoce su trayectoria excepcional como ejecutante de la danza de tijeras, una de las manifestaciones culturales más emblemáticas del Perú.

A través de una resolución legislativa aprobada por mayoría, el pleno determinó que la pensión tendrá un valor equivalente a dos remuneraciones mínimas vitales mensuales. El Congreso dispuso que este apoyo económico sea “intransferible y no genera derecho a pensión de sobrevivientes”. El Ejecutivo designó al Ministerio de Cultura como la entidad encargada de garantizar la entrega del beneficio, usando su propio presupuesto institucional, sin causar demandas adicionales de recursos al erario público.

El homenaje legislativo a Qori Sisicha constituye un símbolo del reconocimiento que el Estado busca otorgar a quienes, mediante su trabajo, realzan y defienden el legado inmaterial del país. Durante la exposición de motivos, Edgard Reymundo Mercado, presidente de la Comisión de Cultura y Patrimonio Cultural, puso en relieve la profunda dimensión espiritual de la cultura y la trascendencia de distinguir a sus protagonistas: “Creo que es merecido otorgar esta pensión de gracia a uno de los máximos exponentes de la danza de las tijeras”, afirmó ante sus colegas.

Danzante de tijeras Qori Sisicha
Danzante de tijeras Qori Sisicha - Andina

Otros congresistas, como Germán Tacuri Valdivia, Waldemar Cerrón Rojas, Alex Flores Ramírez, Margot Palacios Huamán y Wilson Soto Palacios, coincidieron en la necesidad de que estos reconocimientos se entreguen en vida, no solo como un acto simbólico sino también como una respuesta concreta a la dignidad de quienes han dejado huella en la sociedad. Durante el debate, los legisladores recordaron que la danza de tijeras fue inscrita por la Unesco en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, hecho que refuerza su valor universal y de preservación obligatoria.

Arte, identidad y reconocimiento

Qori Sisicha comenzó su travesía artística hace más de cuatro décadas. A lo largo de 42 años, se transformó en uno de los más reconocidos guardianes y destacados exponentes de la danza de tijeras, no solo dentro de la geografía nacional, sino en diferentes escenarios internacionales.

Su retiro de los escenarios ocurrió en abril de 2014, debido a problemas de salud que mermaron su capacidad física. Esta situación, junto a la insuficiencia de recursos económicos, motivó la presentación de la propuesta por parte del Poder Ejecutivo ante el Congreso, como un acto de reparación y reconocimiento por la labor que enriqueció el patrimonio cultural colectivo. La distinción de la pensión de gracia, reservada a quienes han realizado un aporte de trascendencia nacional, constituye una respuesta a la demanda de varios sectores culturales que ven en la figura de Qori Sisicha un ejemplo del arte como testimonio de identidad.

Danzante de tijeras Qori Sisicha
Danzante de tijeras Qori Sisicha - Andina

La decisión del Parlamento recoge, de este modo, el clamor de artistas, gestores y de la propia sociedad, que reclama mayor protección e incentivo para quienes dedican su vida a custodiar las tradiciones del país. La pensión será financiada desde los recursos ya existentes en el presupuesto del Ministerio de Cultura, de modo que no generará mayores gastos para el Estado.

La danza de tijeras en Perú

La danza de tijeras representa una de las expresiones tradicionales más complejas del Perú. De raíces andinas, se originó en las comunidades quechuas y ayacuchanas, y se expandió por diversos departamentos del sur del país.

La singularidad de la danza radica en su coreografía desafiante, en la que los ejecutantes realizan saltos acrobáticos, giros y rutinas de resistencia, al ritmo de las tijeras de metal, instrumento que choca rítmicamente para marcar el compás. Más allá del espectáculo visual, la danza encarna valores de resistencia, identidad comunitaria y diálogo con el mundo espiritual.

El reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, otorgado en 2010, significó la proyección internacional de este arte y su inclusión en los esfuerzos globales para preservar manifestaciones con alto valor simbólico.