El histórico puente Q’eswachaka, ubicado en los Andes del Cusco y considerado el último puente inca aún en funcionamiento, sufrió el desprendimiento de uno de sus lados. Este incidente ha generado alarma tanto en las autoridades como en la población local, ya que se sospecha que el daño podría haber sido causado por un atentado.
Se maneja la hipótesis de que inescrupulosos cortaron las cuerdas del puente, lo que provocó el colapso parcial de la estructura. La Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco ha confirmado el desprendimiento en el margen derecho del puente, aunque no ha descartado la posibilidad de que este acto haya sido deliberado.
Según las autoridades, esta hipótesis será investigada en los próximos días a través de una evaluación técnica y legal.
Por su parte, el alcalde de Quehue, Walter Orochi Quispe, ha expresado su indignación al confirmar que el daño fue provocado por personas ajenas a la comunidad que cortaron un extremo de las cuerdas.

“Esta madrugada, desconocidos cortaron un extremo de las cuerdas de este puente. Hemos realizado la denuncia ante la Policía Nacional y hemos alertado al Ministerio de Cultura y a las autoridades regionales”, declaró el burgomaestre a medios locales.
Investigación en curso para esclarecer las causas
El Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, ha reaccionado de manera inmediata ante el incidente. El equipo de especialistas del Proyecto Qhapaq Ñan y de la Coordinación de Monumentos y Sitios de la provincia de Canas ha sido enviado al lugar para realizar una evaluación técnica detallada.
Esta intervención busca esclarecer las causas del desprendimiento y determinar si efectivamente fue un acto intencional. En caso de confirmarse el sabotaje, se tomarán las acciones legales correspondientes, por lo que la investigación continuará en las próximas semanas.
Sin embargo, los trabajadores de seguridad del puente y los lugareños no dudan de que el desprendimiento fue producto de un atentado. Aseguran que la teoría de que el material haya cedido de forma natural es completamente inviable.

Señalan que cada año, en junio, se realiza una importante ceremonia de mantenimiento del puente, lo que garantiza su estabilidad. Incluso durante los dos años de pandemia por COVID-19, cuando no se pudo llevar a cabo la restauración, la estructura resistió sin mayores problemas.
“Durante la noche, el guardián no se percató de lo sucedido, y creemos que lo cortaron con un cuchillo de filo, ya que es evidente cuando algo se cae del puente. Además, para nosotros, es extraño porque, incluso en los años anteriores, como durante la pandemia, el puente resistió durante dos años sin necesidad de renovación”, declaró uno de los lugareños a Radio TV Inka.
Además, los habitantes de las comunidades cercanas sugieren que el posible responsable del atentado podría ser una persona ajena a la zona, ya que, según afirman, las cuatro comunidades que habitan el área viven en completa armonía y no tienen conflictos internos.
El puente Q’eswachaka y su valor cultural
El puente Q’eswachaka no es solo una estructura de sogas que conecta dos orillas, sino un símbolo profundo de la cultura andina. Este puente es el último que queda de los que los incas construyeron para unir comunidades a través de los Andes, y se mantiene en funcionamiento gracias a las tradiciones vivas de las comunidades locales.

Cada año, en el mes de junio, las comunidades de Huinchiri, Chaupibanda, Choccayhua y Ccollana Quehue se reúnen para renovar el puente, en un proceso que involucra rituales ancestrales. El ciclo de renovación comienza con una ofrenda a la Pachamama y a los apus, las deidades andinas.
Luego, se recolecta el ichu (paja) que se trenza para formar las cuerdas del puente. El proceso de construcción dura cuatro días, y está acompañado de celebraciones tradicionales que incluyen música, danza y comida típica de la región.
Este ritual no solo fortalece los lazos comunitarios, sino que también mantiene viva la conexión espiritual con los ancestros. Para las comunidades locales, el puente no es solo una estructura física, sino un ser vivo que “nace” y “muere” cada año. Su renovación simboliza la continuidad de la vida, una relación constante con la naturaleza, y la preservación de los conocimientos y técnicas ancestrales.

En 2013, el puente Q’eswachaka fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Este reconocimiento subraya no solo la importancia de la estructura en sí, sino también de los saberes y prácticas que la comunidad mantiene para garantizar su renovación. De esta forma, el puente trasciende lo arquitectónico y se convierte en un símbolo de unidad cultural, resistencia ancestral y transmisión intergeneracional.
Más Noticias
Candidato de Renovación Popular atropelló a dos personas en un mismo año: una anciana murió y otra víctima sigue con secuelas
Cuarto Poder reveló que José Gallo, empresario y aspirante a diputado por Áncash, acumula dos sentencias por delitos culposos tras protagonizar accidentes de tránsito en 1999, uno de ellos con saldo fatal

Mano Menezes explica los motivos detrás del llamado de Jairo Vélez a la selección peruana: “Es un jugador que piensa”
El seleccionador nacional se deshizo en elogios por el volante de Alianza Lima, a quien le asignará un rol relevante y protagónico en la creación del equipo. “Encuentra soluciones para jugadas más importantes”, destacó

Investigan presunta invasión en Machu Picchu tras ingreso de unas 50 personas a terreno dentro del polígono del santuario histórico
La intervención se realiza en coordinación con el Ministerio Público para determinar si existe ocupación ilegal de un terreno que presuntamente pertenece al Estado

Conoce el pronóstico del clima de la ciudad de Ayacucho
Conocida como “la ciudad de las iglesias” Ayacucho es popular a nivel nacional por su gran valor histórico y cultural

Andrés Hurtado seguirá en la cárcel 18 meses más: PJ declara fundada ampliación de prisión preventiva contra ‘Chibolín’
El Juzgado dispuso que el conductor permanezca en prisión hasta septiembre de 2027, tras considerar que existen riesgos de fuga


