Era 1973, cuando un intérprete español que hacía suspirar a medio mundo pisó suelo peruano por primera vez. Su nombre, ya coreado en radios y fiestas familiares, se volvió presencia viva entre abrazos, pancartas y lágrimas.
Y es que Camilo Sesto no solo llegaba como parte de una gira promocional; aterrizaba en un país que ya lo sentía suyo. Desde el aeropuerto hasta los sets de televisión, su paso dejó una estela de histeria colectiva, emoción y crónicas que hoy sobreviven en la memoria de miles. Así fue aquella visita que sembró una devoción que duraría décadas.
Un arribo multitudinario

El aeropuerto Jorge Chávez se convirtió en una pasarela de emociones cuando aterrizó el vuelo que lo traía desde Buenos Aires. Decenas de admiradoras se habían reunido desde la madrugada, cargando flores, discos y pancartas con mensajes de amor. Ni el personal de seguridad ni los reporteros pudieron contener la avalancha que se desató al verlo aparecer.
El artista, visiblemente sorprendido, agradeció con gestos y sonrisas, mientras era escoltado por una comitiva que intentaba abrir paso entre una multitud que lloraba y cantaba sus éxitos. Aquel recibimiento no solo emocionó al cantante, también marcó un hito en la historia del espectáculo en Perú: era la primera vez que un artista internacional generaba semejante movilización espontánea de fans.
Los diarios de la época relataron con lujo de detalle aquella jornada, y la prensa radial replicó en vivo cada paso del español que, sin quererlo, se convirtió en una figura de culto nacional.
Un artista elegante en los sets de televisión limeños

Durante su estadía, Camilo Sesto visitó los principales canales de televisión. Se presentó en programas como “Trampolín a la Fama”, donde, vestido de blanco y con su melena al viento, interpretó temas que paralizaron la audiencia nacional. Su estilo sofisticado, entre la ternura y la potencia vocal, encantó tanto al público como a los conductores.
Lo que más sorprendió a los equipos de producción fue su cercanía. A pesar de la fama, Camilo saludaba a todos, desde técnicos hasta maquilladoras, con una calidez que contrastaba con su estampa de estrella internacional. Respondía preguntas con humildad, compartía anécdotas de su niñez y hasta se animó a improvisar frases en español latinoamericano, desatando carcajadas.
La química con los presentadores y su presencia escénica hicieron que las grabaciones se extendieran más de lo previsto. Nadie quería que se acabara ese momento. La televisión limeña descubría en él no solo una voz, sino un personaje entrañable.
Camilo y el Perú: un amor a primera escucha

Desde antes de su llegada, las radios limeñas ya habían adoptado su música como parte esencial del repertorio romántico. “Algo de mí”, “Fresa salvaje” y “Melina” eran éxitos indiscutibles que se pedían por teléfono, se dedicaban en cartas y se bailaban en cada reunión familiar.
Pero tras su llegada, el vínculo se volvió íntimo. Las emisoras organizaron concursos, entrevistas exclusivas y hasta especiales de una hora dedicados a su historia musical. Camilo Sesto se convirtió en parte de la banda sonora nacional.
Muchos peruanos recuerdan con nitidez dónde estaban cuando lo escucharon por primera vez. Para las generaciones de los setenta, Camilo fue el confidente silencioso de sus emociones. Y para los medios, un fenómeno mediático que abría nuevas puertas al entretenimiento internacional en el país.
El cariño fue mutuo: en entrevistas posteriores, el cantante siempre mencionaba al Perú como uno de los lugares donde más calor humano había recibido.
La huella indeleble que dejó su primera visita

Aunque su paso fue corto, las consecuencias de su primera visita fueron profundas. No solo impulsó ventas de discos y consolidó su presencia en la región, también inspiró a una generación de artistas locales que veían en él un modelo a seguir.
Camilo se convirtió en una referencia estética y musical. Su estilo vocal fue imitado por baladistas emergentes, y su look fue replicado por jóvenes que deseaban emular su magnetismo. Incluso algunos compositores reconocidos adaptaron su lírica para alinearse al tipo de romanticismo que él representaba.
Años más tarde, cuando regresó al Perú en nuevas giras, lo hizo ya como una figura consagrada. Pero nada se compararía con ese primer encuentro, ese instante en el que el ídolo de España descubrió que en esta tierra le esperaban no solo oyentes, sino devotos.
Más Noticias
Hernán Barcos se adelanta a su recibimiento en el Universitario vs FC Cajamarca por su pasado en Alianza Lima: “Es parte del folclore”
El ‘Pirata’ se refirió a la reacción de los hinchas ‘cremas’ en el partido por la fecha 5 del Torneo Apertura, que se realizará este domingo 1 de marzo en el estadio Monumental de Ate

Arturo Vidal y Jefferson Farfán protagonizaron divertido momento al recordar a los ‘4 fantásticos’ de Perú: “No ganamos nada”
El ‘King’ rememoró la rivalidad de Chile con Perú, y mencionó al grupo conformado por la ‘Foquita’, Juan Manuel Vargas, Claudio Pizarro y Paolo Guerrero

Francesca Montenegro, la influencer que quiso desligarse del crimen de Lizeth Marzano, pero terminó perdiendo todo
De liderar marcas y tendencias a quedar fuera de su propio emprendimiento, la influencer enfrenta las consecuencias del escándalo que la vinculó, ante la opinión pública, con la trágica muerte de la deportista

Lizeth Marzano: Abogado de policías culpa a la Fiscalía por la demora en detener a Adrián Villar
Stefano Miranda, defensor de los agentes implicados en el caso de la deportista, sostiene que la Fiscalía no actuó con premura porque el hecho no era mediático, y afirma que sus defendidos solo cumplieron su deber

Hugo García responde con humor al challenge que pone en duda su paternidad: “Su hvn favorito”
El exchico reality respondió con ironía al challenge que pone en duda su paternidad, publicando un video irónico junto a Isabella Ladera.


