Ley que pretende formalizar a colectiveros podría incrementar mafias, informalidad, extorsión y cobro de cupos

Segundo Montalvo, de Perú Libre, y el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, han presentado iniciativas para formalizar los taxis colectivos. Sin embargo, de acuerdo a gremios de transportistas, la aprobación de este proyecto podría traer consecuencias negativas para el sector.

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Crisis en el transporte público
Crisis en el transporte público en Lima: corredores suspenden rutas, incrementan los autos colectivos y el tráfico continúa siendo un caos

Perú Libre continúa generando polémica por sus iniciativas legislativas. Segundo Montalvo, también autor del proyecto de ley que incrementa la pena en casos de difamación y calumnia, presentó una propuesta ante el Congreso de la República para formalizar a colectiveros en Lima y Callao. Sin embargo, los miembros de gremios de transportistas rechazan esta medida.

El proyecto de ley busca que los transportistas que pertenecen a la “clasificación vehicular M1 y M2″ tengan autorización “sin distinción alguna” para ofrecer su servicio como vehículos colectivos en las calles de la capital. Estos deberán estar “registrados y autorizados por el ente rector de transportes y comunicaciones” para que puedan operar.

La iniciativa legislativa está dirigida a toda Lima Metropolitana, no obstante, se busca enfocar en los distritos de San Martín de Porres, Ate, San Juan de Lurigancho y Comas. Montalvo argumenta que el origen de esta medida reside en la alta congestión vehicular.

“A pesar de la creencia extendida de que la alta congestión y el tráfico es producto de la excesiva cantidad de automóviles que transitan las calles de Lima, la realidad es que la tasa de motorización de la capital es una de las más bajas de la región”, indica el documento.

Gremios rechazan norma

El diario El Comercio conversó con Luis Morán, presentante legal del Consorcio Transporte Arequipa S.A., encargado de las operaciones del corredor azul, quien precisó que es un “despropósito” la aprobación de esta ley. Para el experto en temas de transporte, no hay argumentos válidos para respaldar este proyecto de ley.

Según mencionó Morán al medio, la formalización de colectiveros generaría que existan mayor cantidad de automóviles dedicados a este rubro y ello impactaría negativamente en el tiempo de viaje de los peruanos.

Por su parte, el presidente de la ONG Luz Ambar, Luis Quispe Candia, también rechazó esta iniciativa legislativa y afirmó que los taxis colectivos son informales e ilegales.

Proyecto de ley de Segundo
Proyecto de ley de Segundo Montalvo busca formalizar a los taxis colectivos. (Foto: Twitter)

Iniciativa viene también de la Municipalidad

La intención de formalizar el servicio de taxis colectivos no solo proviene de parte del Parlamento peruano, sino también de la Municipalidad de Lima. Recientemente, el alcalde Rafael López Aliaga comunicó que desde el gobierno local se comenzará a empadronar a los taxis colectivos.

Según explicó, el proyecto iniciará en la avenida Arequipa. “Para saber quién realmente es un chofer y quien un asaltante”, detalló. Junto con ello, la autoridad pretende suspender temporalmente dos rutas (101 y 107) del corredor amarillo para promover el uso de los colectivos.

Al respecto, el presidente de la ONG Luz Ambar, Luis Quispe Candia, explicó que el funcionamiento de los colectiveros es informal e ilegal. Además, resaltó que la Municipalidad de Lima (MML) debe enfocarse en el tránsito y no el transporte. “No sé por qué toma esta iniciativa [la municipalidad]”, dijo a El Comercio.

Colectivos, mafias e informalidad

Un informe del diario El Comercio reveló que el funcionamiento de los colectivos en Lima no solo fomenta la informalidad en este rubro, sino que también trae consigo problemas de extorsión, cobro de cupos y mafias.

El medio periodístico identificó que mensualmente los colectiveros pagan un monto a personas que los “cuidan” de fiscalizadores. Usualmente esta cantidad de dinero bordea los S/ 200. Para que los choferes que conducen estos vehículos sean reconocidos se les pega un sticker o adhesivo en alguna aprte del carro. También sirve para establecerles una ruta determinada en caso sean intervenidos por miembros de la Autoridad de Transporte Urbano (ATU).

Como parte de la identificación de quienes pagan cupos, también se les otorga franelas en cualquier parte de los automóviles. La ubicación debe ser visible desde afuera del vehículo.