Victoria Gómez contó a Para Ti su dramático episodio.
Victoria Gómez contó a Para Ti su dramático episodio.

"Arriba de mi ropa deportiva me pusieron un traje con electrodos mojados que me cubría toda la zona del torso, los brazos, glúteos y piernas. Estaba lista y emocionada por probar una clase de electrofitness Lo que jamás imaginé es que iba a sufrir tanto. Ni bien prendieron el aparato sentí una descarga muy intensa que apenas me dejaba mover. Imaginate que, de ocho sentadillas que me pedían, ¡solo podía hacer tres!", relata la sanjuanina Victoria Gómez (23), quien hace poco salió del hospital, donde estuvo cuatro días en terapia intensiva.

Recuerda que cuando le pedía al instructor  del centro Bee Fit que le bajara la intensidad a los electrodos, él le respondía: "Tiene que doler, ¡vamos! Se nota que hacés actividad física porque tenés mucha fuerza en los cuádriceps". Con una mezcla de motivación y presión, el pasado lunes 23 de octubre, Victoria, que solo hacía kangoo jump o funcional de manera recreativa, completó aquella clase de prueba como pudo y se fue a su casa a descansar.

"Tenía las piernas súper tensas, me costaba flexionarlas y sentía mucha fatiga muscular. No me podía ni sentar en el sillón, directamente me tiraba. Y en la cama tenía que acostarme boca abajo porque no soportaba que mis piernas se tocaran entre sí. Lloraba del dolor. Era como si tuviera dos yesos, no tenía nada que ver con el dolor postentrenamiento".

Imagen de una clase de electrofitness donde se realiza actividad física con estimulación muscular . Foto: ARCHIVO ATLANTIDA.
Imagen de una clase de electrofitness donde se realiza actividad física con estimulación muscular . Foto: ARCHIVO ATLANTIDA.

Dos días después, el cuadro empeoró: luego de ir al baño y descubrir un pis color marrón, alertó a su madre y fueron de urgencia al hospital. Ninguna podía creer que, solo por realizar una clase corta de electrofitness, terminaría en terapia intensiva con un cuadro de rabdomiólisis: una enfermedad provocada por la descomposición de las fibras musculares que puede afectar a los riñones.

"Me pusieron un suero en cada brazo, me medicaron con morfina para el dolor de piernas, mil analgésicos y todavía hoy tengo que tomar cinco litros de agua para limpiar bien los riñones. Mi gran miedo era terminar en diálisis… Aunque en un momento llegué a resignarme. Lo único que quiero es curarme, ¡el electrofitness fue una pesadilla!", confiesa en una charla íntima con Para Ti.

Victoria Gómez : “el electrofitness fue una pesadilla!”
Victoria Gómez : “el electrofitness fue una pesadilla!”

Después de cinco días de internación (cuatro en terapia y uno en habitación común), Vicky ya está fuera de peligro en su casa, aunque su vida nunca será la misma: "Por un lado, tengo que recuperar mi masa muscular de a poco. No puedo hacer nada con impacto, ni correr, ni saltar, ni bailar… Tengo que seguir haciéndome controles y ver cómo se recompone mi organismo", resalta.

Lo que más aprendí con esto es a priorizar mi salud por sobre la belleza física

"Más allá de lo que me pasó a mí, creo que las mujeres tenemos que cuidarnos más. Aunque los centros fitness son responsables por los tratamientos que hacen (aún estoy pensando si voy a tomar acciones legales o no), las que primero tenemos que protegernos somos nosotras. Ahora creo que lo mejor es ser naturales".

Victoria Gómez, la joven sanjuanina damnificada que estuvo en terapia intensiva luego de una clase de electrofitness
Victoria Gómez, la joven sanjuanina damnificada que estuvo en terapia intensiva luego de una clase de electrofitness

LA VERDAD SOBRE EL ELECTROFITNESS. Ni a favor ni en contra, todos los expertos consultados aseguran que esta actividad puede ser tan útil y segura como inútil y peligrosa.

Según explica el médico especialista en deporte Alejandro García (M. N. 106.404), la idea de la estimulación eléctrica muscular nació a finales del siglo XVIII con los experimentos del médico, fisiólogo y físico italiano Luigi Galvani. Desde entonces, numerosos estudios de investigación han demostrado su eficacia como un método terapéutico válido para "rehabilitación de pacientes postrados" reconocido por la FDA (Food and Drug Administration) de los Estados Unidos.

Deslumbrados por estos fantásticos resultados, la industria de la belleza y el fitness decidió aplicar la electroestimulación en simultáneo a una clase de gimnasia para potenciar sus efectos.

LOS RIESGOS DEL BOOMQuienes ofrecen el servicio aseguran que 20 minutos de este workout equivalen a 4 horas de ejercicio convencional y que los resultados son visibles a los dos meses.

Los profesionales que lo ofrecen no están formados en la materia

"El electrofitness debería ser seguro si se lo utiliza de forma coherente, pero lamentablemente esto no sucede porque los profesionales que lo ofrecen no están formados en la materia. De los cuatro años que dura la carrera de Kinesiología, nosotros le dedicamos uno entero a la electroterapia. En un escenario ideal, esta actividad debería realizarse en conjunto entre un profesor de educación física y un kinesiólogo. Por ejemplo, son muy pocos los instructores que saben que las mujeres tardan siete sesiones en alcanzar su rango máximo de intensidad, cuando los hombres lo logran en la primera. Pero, como desconocen esta investigación, la mayoría tortura a sus pacientes", comenta el Lic. en Kinesiología y doctor en Ciencias de la Salud Oscar Ronzio.

Eminencia en el tema, este miembro de la International Society of Electrophysical Agents for Physical Therapy explica cómo trabaja la electroestimulación en el cuerpo humano: "Estos pulsos eléctricos viajan hasta el nervio, despolarizan y generan una contracción en el músculo. En este proceso se estimula la fuerza, se disminuye la atrofia y aumenta el calcio en los huesos".

El especialista asegura que, cuando los electrodos se combinan con la contracción voluntaria de algún ejercicio, se logra contraer más fibras y generar mayor fuerza y tonicidad. Sin embargo, si se lo usa de manera indiscriminada y sin la sapiencia necesaria, puede generar un sinfín de daños colaterales: desde contracturas, desgarros, tendinopatías y quemaduras hasta casos más graves como el que padeció Victoria Gómez.

Estos pulsos eléctricos viajan hasta el nervio, despolarizan y generan una contracción en el músculo. Foto LATINSTOCK
Estos pulsos eléctricos viajan hasta el nervio, despolarizan y generan una contracción en el músculo. Foto LATINSTOCK

ALERTA: RABDOMIÓLISIS. "La rabdomiólisis se genera ante un estímulo exagerado del músculo que provoca destrucción de la fibra muscular y la liberación de sustancias (creatinquinasa y mioglobina) en la sangre. Puede provocar daño en el riñón e incluso falla aguda de su funcionamiento –explica el médico especialista en deporte Alejandro García–.

Los síntomas que puede provocar esta situación son hematuria (sangre en orina), dolores musculares muy agudos e incluso paro cardíaco

El cuadro también se caracteriza por vómitos y confusión y el diagnóstico se suele hacer con análisis de sangre y orina". Si bien la rabdomiólisis no es una patología propia del electrofitness (hay casos registrados producto del crossfit, spinning u otras disciplinas), la realidad es que ésta no es una actividad para tomar a la ligera.

Según el doctor Gabriel Lapman, médico nefrólogo y cardiólogo especialista en hipertensión del Sanatorio Modelo de Caseros: "La rabdomiólisis generalmente es consecuencia de un traumatismo, convulsiones, o producto de una actividad física muy intensa, puede ser desde crossfit o spinning hasta el electrofitness que, al combinar electroestimulación con actividad convencional, potencia el esfuerzo muscular.

Al combinar electroestimulación con actividad convencional, potencia el esfuerzo muscular

Con los electrodos estéticos no es tan común, aunque todo depende de la intensidad con que los coloquen. Es imprescindible ponerse siempre en manos de un profesional ". Esta enfermedad, según Lapman,  "consiste en  la ruptura del tejido muscular, producto de un estímulo exagerado. Se libera una proteína llamada mioglobina que obstruye los túbulos renales (donde se forma la orina) y se eleva la CPK (creatina-fosfocinasa) en sangre, una sustancia tan dañina para el riñón que genera una orina muy turbia y de color amarronado. El mayor riesgo es que el paciente entre en una insuficiencia renal aguda y requiera diálisis. Si bien en la mayoría de la casos mejoran, se trata de un cuadro catastrófico que puede llevar a una persona a la muerte".

CONSEJOS Y LÍMITESSi bien el boom del electrofitness iba en alza, el caso de Victoria Gómez generó un impacto negativo en los centros donde lo realizan: "El temor es innegable. La gente que había venido a probar, que le había gustado y tenía que empezar su programa, decidió bajarse por miedo a que le pasara algo. Sin embargo, los alumnos que ya venían regularmente nos consultaron sus dudas, pero siguen porque confían en nosotros", admite Gabriel Judcovski, uno de los dueños del FHIC (Fitness & Health Innovation Center).

Según nos cuenta este profesor de educación física, especialista en biomecánica, musculación deportiva y preparación física, antes de comprar en Alemania los trajes que utilizan desde abril de 2016 ellos realizaron un gran estudio de mercado y viajaron especialmente a Europa para capacitarse con sus creadores: "Nuestra premisa número uno es que no tiene que doler ni molestar. Tiene que ser un estímulo tolerable". Por su parte, Mariano Celis, personal trainer y dueño de Smart Fit Lab (con servicio a domicilio o en sus sedes en Núñez y Nordelta), insiste en la importancia de corroborar el profesionalismo del centro de electroestimulación: "Es fundamental utilizar máquinas que estén aprobadas por organismos sanitarios, corroborar la capacitación del profesor, no hacer clases grupales y jamás utilizar tu propia ropa ya que, dependiendo de la tela, se puede tanto anular el paso de la estimulación como multiplicarlo".

No practiques electrofitness si: x Tenés presión arterial alta. x Trastornos vasculares periféricos. x Problemas cardíacos. x Endoprótesis metálicas en las zonas de aplicación del chaleco. x Si tenés marcapasos. x Antecedentes de cáncer. Y lo más importante es poder tomar esa decisión con información y responsabilidad.

textos AGUSTINA D'ANDRAIA (adandraia@atlantida.com.ar) fotos LATINSTOCK/ A. ATLÁNTIDA