¿Chupete sí o no ? (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá)
¿Chupete sí o no ? (Foto: Archivo Atlántida / Para Ti Mamá)

El pediatra Abel Monk, explica que la necesidad imperante que tienen los bebés de usar chupete se debe netamente a que el hecho de succionar produce un efecto placentero, sobre todo en determinados momentos, como cuando tienen cólicos o llantos inexplicables. Les permite descargar sus tensiones.

Igualmente aclara que la aceptación del chupete es casi una decisión de cada bebé. "Para algunos es un excelente recurso para sedarse. Pero otros se muestran ajenos a su uso, no lo aceptan y se sienten satisfechos con la sola succión del pecho materno", indica. Por otro lado, afirma que los bebés de mamás que trabajan fuera del casa o que deben separarse de ellas por varias horas, son los que aceptan al chupete más fácilmente. Mientras que los que tienen la posibilidad de recibir una lactancia a libre demanda suelen rechazarlo.

¿Interferencia?

Hablando de lactancia, el médico explica que hay diferentes opiniones al respecto de si el chupete la entorpece. "Hay quienes, defendiendo a ultranza la alimentación materna del bebé, plantean que puede, junto con la mamadera, ser un potencial enemigo. Y otros, también partidarios de la alimentación materna exclusiva durante los primeros 6 meses, no lo consideran un factor perturbador", asegura el especialista.
Lo que es indiscutible, según el especialista, es que no hay que ofrecerle el chupete al bebé recién nacido. Ahí sí sería una interferencia directa con la lactancia. Pasados los 20 días del parto, sí se le puede ofrecer, cuando generalmente la lactancia está establecida. "También a partir de este momento, el chupete es un buen recurso, ya que a veces la madre no puede ofrecerle el pecho cada vez que desee succionar", asegura el asesor.

Que no se prolongue

"El problema surge cuando el uso del chupete se vuelve algo indeterminado. En este sentido hay certezas. Puede ser causa de maloclusión (mordida abierta anterior) y de otras alteraciones dentarias como que tengan la boca abierta permanente o mordida invertida. La primera es la más común y tiende a mejorarse al suspender el uso del chupete. La segunda se observa de persistir el uso pasando los 3 años, y requiere de la intervención del odontopediatra", explica Monk.

Por Paula Labonia / Asesoró: Dr. Abel Monk, pediatra, integrante del Comité Nacional de Pediatría Ambulatoria de la Sociedad Argentina de Pediatría, M.N. 36.710.

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