Sociables al extremo, la primera indicación de los dueños de casa fue que el living tuviera capacidad para muchos invitados. Un sillón en Oxford beige (Delevie) con almohadones en distintos tonos de verde y blanco y una chaise longue en lino lavado (Delevie) con respaldo y un mecanismo móvil que la hace igual de apta para sentarse en reuniones como para ver televisión, además de unos puf con base de madera de lustre oscuro y tapizado en terciopelo (todos diseñados por las arquitectas), resuelven el pedido.

En el centro se eligió un juego de mesas de forma irregular: la más grande en madera de roble lustre oscuro; la chiquita y alta en laca (Hábito) y una mesa metálica de arrime (también de Hábito).

El living con capacidad para muchos invitados.
El living con capacidad para muchos invitados.
Amantes de la cultura japonesa, sobre el bar se exhibe una obra de Alicia Galimany.
Amantes de la cultura japonesa, sobre el bar se exhibe una obra de Alicia Galimany.

En la cocina la idea fue integrar el comedor de diario con el espacio en el que se prepara la comida. La isla continuada con la mesa longitudinal logra esa integración en un espacio familiar. Las arquitectas eligieron materiales que generaran un lindo clima como los revestimientos de olmo alpino, la laca gris y las mesadas de Silestone.

En la misma línea, los muebles con espacios a la vista que exhiben la vajilla y utensilios de cocina dan familiaridad y calidez al ambiente que se completa con una mesa de madera, sillas wishbone y lámparas galponeras.

Cocina comedor.
Cocina comedor.

En el caso del comedor hay un juego hacia el modernismo: una mesa de Le Corbusier de patas cromadas y cristal y sillas de madera y raffia (Missura) se combinan con una mampara de vidrio estallado.

Comedor.
Comedor.

Siguiendo la paleta de tonos y materiales del living, en el dormitorio principal se eligió un respaldo de lino gris (Delevie) combinado con almohadones en tonos de verde y alfombra a rayas (todo de Graciela Churba).

Dormitorio principal.
Dormitorio principal.

En el cuarto de los chicos se diseñó un escritorio de melamina de grafito y abedul (Faplac) que ocupa la pared entera. Cortinas roller y un acolchado y almohadones rayados (Campomar Línea Hotelera) completan el ambiente.

El cuarto de los chicos. En el caso de los muebles, muchos son diseños de Ponce y Alau combinados con clásicos modernistas y otros más contemporáneos.
El cuarto de los chicos. En el caso de los muebles, muchos son diseños de Ponce y Alau combinados con clásicos modernistas y otros más contemporáneos.

Dónde lo consigo La mayoría de los textiles de la casa son de Delevie, clásico de la calle Arenales. Aunque en una misma paleta, hay un juego de texturas en los textiles: panas, linos lavados, rafia y Oxford.

Producción: Andrea Sanguinetti.

Fotos: Facundo Basavilbaso