El terremoto de Panamá ha dejado 438 réplicas de magnitud 4 o superior desde el 9 de octubre

La actividad sísmica en Azuero ha disminuido progresivamente desde el 9 de octubre, mientras dos temblores recientes en Arraiján generan inquietud por su relación con la falla de Pedro Miguel.

Sismógrafo analógico con aguja de punta roja que dibuja ondas sísmicas en un papel cuadriculado sobre un tambor. Equipo técnico y papeles al fondo.
El registro científico muestra una reducción de los movimientos diarios desde los primeros días del terremoto, aunque 438 de los 1,271 eventos contabilizados hasta el 2 de noviembre alcanzaron magnitud 4 o superior. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Las réplicas del terremoto de magnitud 7.5 que sacudió Panamá el 9 de octubre alcanzaron las 1,271 hasta el 2 de noviembre, según el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.

De ese total, 438 movimientos fueron de magnitud 4 o superior, equivalentes al 34.5% de los eventos localizados durante los primeros 24 días de actividad sísmica.

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El balance indica que aproximadamente una de cada tres réplicas alcanzó ese nivel, mientras que las otras 833 registraron magnitudes inferiores.

La secuencia se concentró principalmente en el sistema de fallas Azuero-Soná, donde ocurrió el terremoto principal, cuyo epicentro se ubicó a 39 kilómetros al noroeste de Tonosí, a cuatro kilómetros de profundidad.

La península de Azuero y las zonas próximas a Soná y Tonosí concentran buena parte de los movimientos asociados con el sistema de fallas que originó el terremoto de magnitud 7.5.  Tomado de Sinaproc
La península de Azuero y las zonas próximas a Soná y Tonosí concentran buena parte de los movimientos asociados con el sistema de fallas que originó el terremoto de magnitud 7.5. Tomado de Sinaproc

Durante la primera semana, entre el 9 y el 15 de octubre, se contabilizaron 713 réplicas, incluidas 355 de magnitud 4 o superior. En ese período ocurrió el movimiento secundario más intenso, de magnitud 6.9, mientras los registros diarios mostraban una elevada frecuencia de temblores en la región afectada.

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La actividad comenzó a disminuir durante la segunda semana, del 16 al 22 de octubre, cuando se localizaron 294 eventos, de los cuales 48 alcanzaron magnitud 4 o superior. La reducción fue del 58.8% respecto de la semana anterior y la mayor magnitud registrada descendió a 5.2, según el informe científico.

Entre el 23 y el 29 de octubre, el número de réplicas cayó nuevamente hasta 179, con 27 movimientos de magnitud 4 o superior. Aunque la tendencia continuó descendiendo, el sábado 31 se produjo un temblor de magnitud 5.9, que evidenció la persistencia de eventos considerables dentro de la secuencia.

El monitoreo registró 28 movimientos el viernes 30 de octubre, otros 21 el sábado 31 y 18 durante el domingo 1 de noviembre. El lunes 2 se contabilizaron otros 18, incluidos tres de magnitud 4 o superior. El promedio diario disminuyó de 102 a 22 réplicas entre la primera semana y los últimos siete días evaluados.

Los especialistas mantienen la vigilancia de las estructuras geológicas activas del país ante la posibilidad de que continúen registrándose movimientos durante los próximos meses. REUTERS/Enea Lebrun
Los especialistas mantienen la vigilancia de las estructuras geológicas activas del país ante la posibilidad de que continúen registrándose movimientos durante los próximos meses. REUTERS/Enea Lebrun

Sin embargo, el acumulado continuó aumentando durante noviembre. El director del Instituto de Geociencias, Néstor Luque, informó posteriormente que la secuencia había superado las 1,370 réplicas, aunque la frecuencia y magnitud de los movimientos muestran una reducción progresiva conforme avanza el reajuste del sistema de fallas.

Los registros de los primeros días de noviembre muestran actividad persistente en el Pacífico panameño, especialmente en sectores próximos a Tonosí, al sur de Soná y alrededor de Coiba. Los especialistas mantienen la vigilancia de estas zonas, donde continúan detectándose temblores de distintas magnitudes, aunque menos frecuentes que durante octubre.

Mientras continúa el seguimiento en Azuero, dos movimientos registrados el 4 de noviembre en Arraiján, provincia de Panamá Oeste, despertaron inquietud entre residentes de esa zona y sectores de la capital. El primero ocurrió a las 5:38 de la tarde, con magnitud 3.9 y una profundidad de siete kilómetros, cerca de áreas densamente pobladas.

El epicentro fue localizado a cinco kilómetros al noroeste de Arraiján, aproximadamente a 20 kilómetros del centro de Ciudad de Panamá. Posteriormente se registró otro movimiento menor en las proximidades. La cercanía con zonas urbanas y la poca profundidad contribuyeron a que el temblor principal fuera percibido con claridad.

Los recientes temblores en Arraiján, provincia de Panamá Oeste, volvieron a despertar preocupación por la actividad de la falla de Pedro Miguel, ubicada cerca de Ciudad de Panamá.  Tomado de Instagram
Los recientes temblores en Arraiján, provincia de Panamá Oeste, volvieron a despertar preocupación por la actividad de la falla de Pedro Miguel, ubicada cerca de Ciudad de Panamá. Tomado de Instagram

Luque explicó que el sismo de magnitud 3.9 estuvo relacionado con la falla de Pedro Miguel, una estructura geológica activa del entorno canalero. El especialista aclaró que no pertenece a la secuencia de Azuero, pues ambos eventos ocurrieron en sistemas de fallas diferentes, separados por más de 150 kilómetros.

El Instituto de Geociencias mantiene el monitoreo de las estructuras activas del país, mientras se prepara la incorporación de aproximadamente 130 instrumentos adicionales y especialistas internacionales. Los científicos buscan ampliar el conocimiento sobre el comportamiento de las fallas geológicas, sin que actualmente sea posible predecir cuándo ocurrirá otro terremoto.

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