Extiende alerta por mareas altas y fuertes vientos en zonas golpeadas por el terremoto en Panamá

El aviso meteorológico advierte sobre oleajes, ráfagas de hasta 40 kilómetros por hora y posibles inundaciones en sectores de Tonosí, Soná y Mariato.

Olas chocan contra acantilados rocosos bajo un cielo oscuro de tormenta con lluvia y palmeras dobladas por el viento.
Las costas de la península de Azuero permanecen bajo vigilancia ante las mareas altas y los fuertes vientos previstos hasta el 31 de octubre. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) extendió hasta el 31 de octubre la vigilancia por mareas altas y fuertes vientos en el litoral Pacífico, con especial atención a la península de Azuero, donde varias comunidades costeras todavía enfrentan las consecuencias del terremoto ocurrido el 9 de octubre.

La advertencia adquiere particular importancia para Isla Cañas, Tonosí, Soná y Mariato, localidades cercanas a las áreas afectadas por el movimiento telúrico. Las condiciones marítimas podrían complicar las actividades costeras y las labores de recuperación, especialmente en sectores donde persisten daños en viviendas e infraestructura.

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Según el aviso actualizado, el Pacífico central presenta condiciones adversas para bañistas y embarcaciones, con vientos sostenidos de entre 20 y 35 kilómetros por hora y oleajes de 0.8 a 1.2 metros. Los períodos de las olas oscilarán entre 13 y 18 segundos.

El organismo meteorológico explicó que las mareas máximas del mes podrían alcanzar los 17.4 pies, equivalentes a aproximadamente 5.3 metros. También se prevén ráfagas de hasta 40 kilómetros por hora, situación que incrementa la necesidad de precaución en las comunidades próximas al litoral.

Isla Cañas, en la provincia de Los Santos, figura entre las comunidades afectadas por el terremoto del 9 de octubre que ahora enfrentan nuevas condiciones marítimas adversas. Captura de video de Instagram
Isla Cañas, en la provincia de Los Santos, figura entre las comunidades afectadas por el terremoto del 9 de octubre que ahora enfrentan nuevas condiciones marítimas adversas. Captura de video de Instagram

Aunque la vigilancia comprende todo el Pacífico panameño, las condiciones más desfavorables se concentran en el sector central, que abarca la península de Azuero y el sur de Veraguas. En el Pacífico occidental y oriental también se recomienda precaución, principalmente por las mareas elevadas y los vientos.

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La coincidencia de este fenómeno con la emergencia sísmica genera preocupación por la vulnerabilidad de las poblaciones costeras. En Isla Cañas, donde se han reportado alteraciones del terreno tras el terremoto, las nuevas condiciones del mar obligan a reforzar la vigilancia, aunque no existe confirmación de daños adicionales provocados por las mareas.

El terremoto de magnitud 7.5, registrado el 9 de octubre, tuvo su epicentro a 39 kilómetros al noroeste de Tonosí, en Los Santos. Su impacto se extendió por Herrera, Veraguas, Coclé y otras regiones, dejando daños en residencias, centros educativos, instalaciones sanitarias y vías de comunicación.

De acuerdo con el balance del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), actualizado al 26 de octubre, se habían evaluado 13,681 viviendas y registrado 44,885 personas mediante los procedimientos de identificación de daños y necesidades. El informe también contabilizaba 27 lesionados y dos fallecidos, mientras continuaban las inspecciones.

Las mareas máximas podrían alcanzar los 5.3 metros en el litoral Pacífico, según el aviso meteorológico vigente hasta finales de octubre. Captura de video de Instagram
Las mareas máximas podrían alcanzar los 5.3 metros en el litoral Pacífico, según el aviso meteorológico vigente hasta finales de octubre. Captura de video de Instagram

Las afectaciones alcanzaban 619 centros educativos y 120 instalaciones de salud, además de edificios públicos y otras estructuras. Las autoridades mantenían 152 albergues con 5,642 personas alojadas, reflejo de las dificultades que todavía enfrentan numerosas familias para regresar a sus hogares.

En materia de infraestructura, los reportes iniciales identificaron daños en nueve puentes del distrito de Soná, así como afectaciones viales en distintas comunidades. La revisión de estas estructuras continúa siendo importante para garantizar el acceso de equipos de emergencia y suministros a las poblaciones damnificadas.

Las operaciones humanitarias habían permitido distribuir más de 208,317 libras de ayuda por vía aérea y 365 toneladas por tierra, con atención en 175 comunidades. Estas acciones incluyen alimentos, suministros básicos y apoyo a familias que perdieron sus viviendas o presentan necesidades especiales.

En la comarca Ngäbe Buglé, las autoridades reportaron el 28 de octubre 130 viviendas evaluadas, de las cuales aproximadamente 16 presentan colapso estructural. También identificaron 12 personas con discapacidad y siete mujeres embarazadas, mientras 668 residentes habían sido registrados en Kusapín, Nole Duima, Ñurum y Müna.

Los equipos de emergencia continúan inspeccionando viviendas y estructuras para determinar la magnitud de los daños ocasionados por el sismo. Instagram
Los equipos de emergencia continúan inspeccionando viviendas y estructuras para determinar la magnitud de los daños ocasionados por el sismo. Instagram

Frente al nuevo aviso marítimo, Sinaproc recomienda evitar actividades en playas y zonas costeras expuestas, especialmente durante las mareas máximas. También solicita precaución a pescadores y operadores de pequeñas embarcaciones, así como mantenerse atentos a posibles inundaciones y a las instrucciones de las autoridades.

La vigilancia permanecerá vigente hasta las 11:59 de la noche del sábado 31 de octubre, mientras continúan las evaluaciones y la asistencia a los damnificados. Para las comunidades de Azuero y el sur de Veraguas, la prioridad sigue siendo prevenir nuevos riesgos durante la recuperación del terremoto.

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