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Panamá decomisó un promedio de cuatro armas al día durante los primeros cinco meses de 2026

Las autoridades recuperaron 624 armas, principalmente pistolas, mientras las armas de fuego continúan siendo el principal instrumento utilizado para cometer homicidios

Pistolas, revólveres, fusiles y otras armas de fuego de distintos calibres y modelos, todas dispuestas sobre una lona verde.
Las pistolas representan casi la mitad de todas las armas recuperadas este año, seguidas por revólveres, escopetas, rifles y fusiles. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Mientras las autoridades panameñas lograron sacar de circulación 624 armas de fuego entre enero y mayo de este año, la violencia armada continúa dominando los delitos contra la vida en el país.

Las estadísticas del Ministerio Público muestran que 255 de los 300 homicidios registrados durante el primer semestre de 2026 fueron cometidos con armas de fuego, lo que significa que ocho de cada diez asesinatos ocurrieron utilizando este tipo de armamento, que sigue siendo el principal desafío para las estrategias de seguridad pública.

Las cifras del Sistema Nacional Integrado de Estadísticas Criminales (SIEC) reflejan que las 624 armas recuperadas representan un promedio de más de cuatro armas sacadas de circulación cada día durante los primeros cinco meses del año.

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La mayoría corresponde a pistolas, con 295 unidades, seguidas por 93 revólveres, 60 escopetas, 47 rifles y 15 fusiles, además de otras 114 armas clasificadas en diferentes categorías.

Cinta amarilla con texto "CRIME SCENE", una patrulla de policía, dos pistolas, un revólver, dos escopetas, casquillos, guantes y marcadores en el pavimento mojado.
Las armas de fuego fueron utilizadas en el 85 % de los homicidios registrados en Panamá entre enero y junio de este año. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe también muestra que el 69% de las armas fueron decomisadas durante operativos de los estamentos de seguridad, mientras que un 25% fueron incorporadas como indicios dentro de investigaciones penales.

El resto corresponde a armas incautadas, recuperadas o encontradas durante diligencias de requisa. Estos datos reflejan que buena parte del armamento retirado de circulación proviene de acciones policiales dirigidas contra organizaciones criminales y otros delitos.

La distribución territorial evidencia que la provincia de Panamá concentra prácticamente la mitad de todas las armas recuperadas en el país.

Entre enero y mayo fueron contabilizadas 308 armas en esa provincia, seguida por Colón con 73, Panamá Oeste con 66, Veraguas con 44, Herrera con 40 y Chiriquí con 36. Solo Panamá, Colón y Panamá Oeste reúnen 447 armas, equivalentes a cerca del 72% del total nacional.

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La evolución histórica también permite dimensionar el fenómeno. Desde que existen registros oficiales del SIEC, 2010 continúa siendo el año con la mayor cantidad de armas recuperadas, con 3.756, una cifra muy superior al resto de la serie estadística.

Vista aérea de una pistola semiautomática de color negro con empuñadura texturizada, colocada sobre una superficie de tablas de madera clara.
El 69% de las armas fueron decomisadas directamente durante operativos desarrollados por los estamentos de seguridad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tras ese pico se produjo una caída sostenida, aunque las recuperaciones volvieron a incrementarse en los últimos años. En 2021 se contabilizaron 387 armas, en 2022 fueron 619 y, aunque el dato de 2026 corresponde únicamente al período comprendido entre enero y mayo, ya suma 624 armas, superando esos registros parciales cuando todavía resta más de la mitad del año.

Las estadísticas de homicidios muestran por qué las armas de fuego continúan siendo una prioridad para las autoridades. Entre el 1 de enero y el 30 de junio se registraron 300 víctimas de homicidio, de las cuales 255 murieron por disparos, equivalente al 85% del total.

Muy por detrás aparecen los homicidios cometidos con arma blanca, con 24 casos (8%); asfixia mecánica, con ocho; objetos contundentes, con cuatro; incendiarismo, con tres, y golpes, con dos víctimas.

La geografía de la violencia también guarda similitudes con la distribución de las armas recuperadas. Panamá, donde se recuperó la mayor cantidad de armamento, también encabeza las estadísticas de homicidios con 133 víctimas durante el primer semestre.

Múltiples rifles, pistolas, revólveres, cargadores, cartuchos de munición, cuchillos y nudilleras sobre una tela negra.
Panamá, Colón y Panamá Oeste concentran cerca del 72 % de las armas recuperadas durante los primeros cinco meses del año. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Le siguen San Miguelito, con 54 homicidios; Colón, con 52; y Panamá Oeste, con 27, territorios donde igualmente se concentra una parte importante de las incautaciones realizadas por los organismos de seguridad.

El perfil de las víctimas también evidencia el impacto de la violencia armada sobre la población joven. Del total de homicidios registrados este año, 279 víctimas eran hombres, equivalente al 93%, mientras que 21 eran mujeres. El grupo de edad más afectado corresponde a los jóvenes entre 18 y 24 años, con 75 víctimas, seguido por las personas de 25 a 29 años, con 54, y las de 30 a 34 años, con 42 homicidios.

En cuanto al comportamiento mensual de las recuperaciones de armas, enero fue el mes con mayor cantidad, al registrar 158 armas, seguido por mayo con 134, febrero con 120, abril con 114 y marzo con 98.

Aunque las cifras muestran variaciones respecto al mismo período del año anterior, el promedio se mantiene por encima de las cuatro armas recuperadas por día.

Las estadísticas oficiales reflejan así una paradoja para las autoridades panameñas. Mientras cientos de armas ilegales son retiradas de circulación mediante operativos policiales, las armas de fuego continúan siendo el instrumento utilizado en la inmensa mayoría de los homicidios registrados en el país.

La coincidencia entre las provincias con mayor número de armas recuperadas y aquellas donde se concentran los asesinatos confirma que el combate al tráfico, porte y circulación ilegal de armamento sigue siendo uno de los principales retos para reducir la violencia en Panamá.

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