Gas natural y carbón aportan cuatro de cada diez megavatios que consume Panamá

Las plantas de Generadora Gatún y Cobre Panamá lideran la producción eléctrica nacional, mientras las hidroeléctricas redujeron su participación pese a la temporada lluviosa.

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Las plantas de Generadora Gatún aportaron más de 510 megavatios al sistema eléctrico nacional durante la mañana del 24 de junio.  Foto: Grupo InterEnergy
Las plantas de Generadora Gatún aportaron más de 510 megavatios al sistema eléctrico nacional durante la mañana del 24 de junio. Foto: Grupo InterEnergy

El sistema eléctrico panameño opera este miércoles 24 de junio con un fuerte respaldo de las plantas térmicas, una situación que refleja el menor aporte de las hidroeléctricas y el creciente peso que han adquirido los proyectos de gas natural y generación convencional para garantizar el suministro de energía.

Los datos del Centro Nacional de Despacho (CND) muestran que la generación total alcanzaba los 1,896 megavatios (MW), frente a una demanda nacional de 1,721 MW.

La diferencia permitía mantener reservas operativas de 383 MW y un intercambio programado de energía de 200.77 MW con los mercados regionales.

La composición de la matriz eléctrica en ese momento evidenciaba una clara dependencia de las plantas térmicas. De los 1,956 MW generados, 891.2 MW provenían de centrales térmicas, equivalentes al 45.6% de la generación total.

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En contraste, las hidroeléctricas aportaban apenas 324.9 MW, lo que representaba el 16.6% del suministro nacional. La energía solar contribuía con 583.5 MW, equivalente al 29.8%, mientras que los parques eólicos suministraban 156.6 MW, cerca del 8%.

La central eléctrica de Cobre Panamá, ubicada en Donoso, figuró entre las principales fuentes de generación del país con cerca de 262 megavatios.  REUTERS/Enea Lebrun
La central eléctrica de Cobre Panamá, ubicada en Donoso, figuró entre las principales fuentes de generación del país con cerca de 262 megavatios. REUTERS/Enea Lebrun

La fotografía del sistema es muy distinta a la observada durante períodos lluviosos intensos, cuando las hidroeléctricas suelen liderar la producción nacional gracias a mayores niveles en embalses y ríos. En esta jornada, el liderazgo correspondió claramente a las centrales térmicas de gran escala.

La principal fuente individual de generación era Generadora Gatún, ubicada en Colón y alimentada con gas natural licuado. Sus tres unidades operaban simultáneamente y aportaban 167.45 MW, 167.43 MW y 176.08 MW, para una producción conjunta de 510.96 MW.

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En otras palabras, Generadora Gatún estaba aportando por sí sola más de una cuarta parte de toda la electricidad producida en Panamá durante la mañana del miércoles.

El segundo actor más relevante dentro de la generación térmica era la central eléctrica de Cobre Panamá, localizada en el complejo minero de Donoso y que utiliza carbón. Las dos unidades de la planta registraban una producción de 129.22 MW y 132.78 MW, respectivamente, para un total de 262 MW.

La combinación entre Generadora Gatún y Cobre Panamá representaba aproximadamente 773 MW de generación, es decir, cerca del 40% de toda la electricidad disponible en el sistema nacional en ese momento. También aportaban energía las unidades PanAm, con cerca de 79 MW combinados, y la planta ACP Miraflores 9, con 36.35 MW.

Una mano conectando un cargador USB en un enchufe de pared blanco; un teléfono móvil negro yace sobre una mesa de madera clara a la derecha.
Las centrales térmicas representaron el 45.6% de la generación eléctrica registrada por el Centro Nacional de Despacho. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Detrás del fuerte aporte de las plantas térmicas también aparece un factor climático. Panamá atraviesa un episodio intenso de El Niño que podría reducir considerablemente las lluvias durante el resto de 2026 e incluso parte de 2027. Las precipitaciones acumuladas ya muestran una disminución cercana al 20% frente a los promedios históricos para esta época del año, pese a que el país se encuentra en plena estación lluviosa.

Bajo ese escenario, el Centro Nacional de Despacho podría estar privilegiando el uso de generación térmica y de gas natural para conservar agua en los embalses de las principales hidroeléctricas del país.

Esta práctica permite disponer de mayores reservas energéticas para los meses de menor precipitación y reducir el riesgo de restricciones operativas en caso de que las condiciones climáticas se deterioren durante el segundo semestre.

Mientras las térmicas sostenían la mayor parte de la carga, varias hidroeléctricas operaban con producciones parciales o muy por debajo de su capacidad instalada. Entre las principales contribuciones destacaban Changuinola 2, con 85.83 MW; Baitún 2, con 24.95 MW; Valles 2, con 23.20 MW; Estrella 2, con 21.15 MW; y las unidades de Madden, que en conjunto aportaban cerca de 19 MW.

La disminución de las lluvias podría estar impulsando una estrategia orientada a preservar agua en los principales embalses del país. Archivo
La disminución de las lluvias podría estar impulsando una estrategia orientada a preservar agua en los principales embalses del país. Archivo

Llamaba la atención que importantes complejos hidroeléctricos aparecieran con algunas unidades fuera de operación o generando niveles mínimos, entre ellos Bayano, Gatún, Bajo Mina, Bonyic y varias unidades de Fortuna.

La energía solar, por su parte, se consolidaba como la segunda fuente más importante del país durante las horas de mayor radiación. La planta Solar Fotovoltaica Penonomé lideraba ampliamente esta categoría con una producción de 90.19 MW. También destacaban Chame Solar con 18.52 MW, Madre Vieja Solar con 14.08 MW, La Esperanza Solar con 14.07 MW, Baco Solar con 12.95 MW y Solar Pocrí con 12.09 MW.

En conjunto, los parques solares aportaban más de 583 MW, una cifra que superaba ampliamente la generación hidroeléctrica observada durante este 24 de junio..

La generación eólica mantenía una participación más modesta, aunque significativa, con 156.65 MW. Entre las instalaciones con mayor producción figuraban los parques Rosa de los Vientos y Nuevo Chagres, además de las unidades ubicadas en Portobelo y Marañón.

Infografía sobre El Niño. Muestra calentamiento oceánico, patrones climáticos globales y efectos en Panamá: sequías, termómetro indicando calor y mapa con menos lluvia.
La posibilidad de un episodio fuerte de El Niño mantiene la atención sobre la disponibilidad futura de recursos hídricos para la generación eléctrica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las gráficas operativas del CND muestran además que la demanda eléctrica registró su punto más bajo durante la madrugada, cuando descendió hasta aproximadamente 1,330 MW. A partir de las primeras horas de la mañana comenzó una recuperación sostenida que llevó el consumo nuevamente por encima de los 1,700 MW.

El comportamiento del sistema confirma una tendencia observada durante los últimos años: Panamá cuenta con una matriz cada vez más diversificada, pero sigue dependiendo de las plantas térmicas de gran capacidad para garantizar la estabilidad operativa cuando la generación hidroeléctrica disminuye o cuando las fuentes renovables variables, como el sol y el viento, no pueden cubrir por sí solas la demanda nacional.

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