Condenan a 35 años de prisión al femicida de la costarricense Milagro Peralta

La víctima, reconocida educadora en Nicoya, fue asesinada en su domicilio por su expareja, quien recibió la pena máxima tras un juicio en el que la Fiscalía logró demostrar años de violencia previa y la premeditación del ataque

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María del Milagro Peralta Ajoy, reconocida educadora de Nicoya, fue asesinada en su propio hogar luego de separarse de su agresor por episodios de violencia. (Redes sociales)
María del Milagro Peralta Ajoy, reconocida educadora de Nicoya, fue asesinada en su propio hogar luego de separarse de su agresor por episodios de violencia. (Redes sociales)

La justicia de Costa Rica impuso una condena de 35 años de cárcel a un hombre de apellidos Sánchez Santana por el asesinato de María del Milagro Peralta Ajoy en el cantón de Nicoya. La sentencia, dada a conocer por el Tribunal Penal local, responde a la acusación de la Fiscalía, que demostró la responsabilidad del acusado en los hechos ocurridos en 2025.

El caso, que generó conmoción en la provincia de Guanacaste, quedó bajo la atención pública desde que la Fiscalía de Nicoya presentó pruebas contundentes sobre la dinámica y la gravedad del crimen. Según el expediente judicial, la relación entre Sánchez Santana y María del Milagro Peralta Ajoy se extendió durante seis años, entre 2019 y julio de 2025, marcada por episodios de violencia física y emocional ejercidos por el agresor.

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De acuerdo con el relato presentado por el Ministerio Público ante el Tribunal Penal, el 29 de agosto de 2025, Sánchez Santana llegó hasta la vivienda de la víctima, ubicada en el barrio El Carmen, y disparó contra la puerta del baño donde se encontraba Peralta. Tras derribar la barrera, el hombre utilizó un cuchillo y causó cuatro heridas en el abdomen, el cuello, la cabeza y el tórax de la mujer, lesiones que provocaron su muerte en el lugar.

María del Milagro Peralta Ajoy era reconocida en la comunidad de Nicoya como educadora, lo que intensificó la respuesta social ante el crimen. Las autoridades señalaron que el ataque se produjo en el entorno doméstico, donde la víctima buscaba refugio tras la separación motivada por la violencia sufrida durante la relación.

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Hombre de espaldas con camiseta blanca y esposas, en celda de bloques de cemento. Se observa ventana con barrotes, literas y un cartel de 'Costa Rica'.
La sentencia de 35 años de prisión fue dictada por el Tribunal Penal de Nicoya tras un juicio que evidenció la responsabilidad de Sánchez Santana en el femicidio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Fiscalía expuso durante el juicio que Peralta Ajoy se había separado de su expareja debido a los reiterados episodios de violencia. La evidencia presentada incluyó testimonios, informes forenses y pruebas materiales que permitieron reconstruir el ataque y confirmar la premeditación del hecho.

El Tribunal Penal de Nicoya, tras analizar los elementos aportados, resolvió imponer la pena máxima contemplada por el delito de femicidio en la legislación costarricense, en reconocimiento de la gravedad y la brutalidad del acto. El Ministerio Público destacó la relevancia de la sentencia como respuesta institucional para combatir la violencia de género y procurar justicia para las víctimas.

La condena a Sánchez Santana fue recibida en medio de manifestaciones de apoyo a la familia de María del Milagro Peralta Ajoy, quien se convirtió en un símbolo local de la lucha contra el femicidio en Costa Rica.

De acuerdo con datos oficiales, el femicidio representa uno de los delitos de mayor preocupación en el país, registrando un aumento en los últimos años. La sentencia emitida en Nicoya se suma a otros fallos recientes en la región, reforzando el llamado de autoridades y sociedad civil para erradicar la violencia contra las mujeres.

El femcidio de Milagro commovió a su pueblo y al resto de Costa Rica. (Redes sociales)
El femcidio de Milagro commovió a su pueblo y al resto de Costa Rica. (Redes sociales)

El proceso judicial incluyó la presentación de informes periciales, declaraciones de testigos y análisis de las circunstancias previas al crimen, elementos que resultaron determinantes para la condena. El Tribunal Penal enfatizó la responsabilidad individual del acusado y la necesidad de aplicar sanciones ejemplares en casos de violencia de género.

La Fiscalía de Nicoya reiteró su compromiso con la investigación y persecución de este tipo de delitos, en un contexto donde la atención a las víctimas y la aplicación de la ley se consideran prioridades de política pública. El caso de María del Milagro Peralta Ajoy continuará presente en la memoria del cantón y de la provincia, como un recordatorio de los desafíos pendientes en materia de equidad y justicia.

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