Gobierno panameño extiende control de precios de medicamentos por seis meses

La medida aplica a tratamientos para enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión

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Primer plano de dos manos entregando y recibiendo un frasco de medicamentos y un blíster de pastillas en el mostrador de una farmacia.
La lista incluye 51 fármacos utilizados en tratamientos crónicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Gobierno de Panamá decidió extender la vigencia del decreto que regula el precio de medicamentos, manteniendo el control sobre una lista de fármacos considerados esenciales, en medio de presiones por el alto costo de tratamientos y el impacto directo en el gasto de los hogares.

La medida, publicada en Gaceta Oficial, prorroga por seis meses adicionales la regulación establecida originalmente en 2025, en un contexto donde las autoridades buscan garantizar el acceso a medicamentos a precios más accesibles para la población.

La prórroga corresponde al Decreto Ejecutivo N.º 7 del 16 de abril de 2026, que extiende los efectos del Decreto Ejecutivo N.º 36 de septiembre de 2025, el cual estableció precios de referencia tope para medicamentos de uso frecuente.

Según el documento, la decisión responde a la necesidad de mantener mecanismos excepcionales de regulación para proteger el interés del consumidor, luego de evaluaciones sobre el comportamiento del mercado y la disponibilidad de estos productos.

La regulación fija precios máximos para evitar aumentos en el mercado. REUTERS
La regulación fija precios máximos para evitar aumentos en el mercado. REUTERS

El decreto original contempló una lista de 51 medicamentos regulados, enfocados principalmente en enfermedades crónicas, que abarcan tratamientos para hipertensión, diabetes, trastornos mentales, epilepsia, problemas cardiovasculares y enfermedades respiratorias.

Entre ellos figuran fármacos como amlodipina, enalapril y losartán para la presión arterial, insulinas para la diabetes, así como antidepresivos, anticonvulsivos y anticoagulantes de uso recurrente en la población.

Además de los medicamentos de uso masivo, la lista incluye otros productos considerados más especializados, como anticoagulantes de nueva generación, insulinas de acción rápida, antipsicóticos y tratamientos para enfermedades neurológicas, que suelen tener un costo más elevado y menor disponibilidad en el mercado privado.

Algunos de estos medicamentos, según el propio decreto, presentan escasa presencia en farmacias privadas, lo que llevó al Estado a intervenir para facilitar su acceso a través de precios controlados.

Acodeco recomendó al Ejecutivo mantener la medida para proteger a los consumidores. Tomada de internet
Acodeco recomendó al Ejecutivo mantener la medida para proteger a los consumidores. Tomada de internet

El documento también detalla que la regulación fue adoptada bajo el marco de la Ley 419 de 2024, que permite al Órgano Ejecutivo establecer precios de referencia de forma excepcional, por recomendación de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco).

Esta entidad, de hecho, ha sido una de las principales voces en favor de mantener la medida, al considerar que contribuye a equilibrar el mercado y proteger a los consumidores frente a posibles distorsiones en los precios.

De acuerdo con los análisis previos, antes de la regulación se identificaron 119 medicamentos con precios elevados, de los cuales 68 estaban dirigidos a enfermedades no crónicas y 51 a enfermedades crónicas, lo que evidenciaba un problema estructural en el acceso a tratamientos.

La intervención del Estado buscó entonces establecer límites temporales a los precios, con el objetivo de garantizar que la población pudiera adquirir estos productos sin enfrentar costos excesivos.

Medicamentos, carrito de compras, productos farmacéuticos, remedios, salud, frascos, cajas de pastillas, atención médica, bienestar, productos de farmacia. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
El listado incluye insulinas, anticoagulantes y medicamentos cardiovasculares. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La extensión por seis meses adicionales mantiene el carácter temporal de la medida, que desde su origen fue planteada como una acción excepcional y sujeta a evaluación periódica. Sin embargo, su continuidad también refleja que las condiciones del mercado farmacéutico aún no muestran cambios suficientes para eliminar el control, especialmente en medicamentos de alto consumo o de difícil acceso.

En términos prácticos, la regulación obliga a que los medicamentos incluidos en la lista se vendan a un precio máximo definido, lo que limita el margen de variación en el mercado y busca evitar aumentos abruptos. Este esquema ha sido defendido por sectores que promueven el acceso a la salud, aunque también ha generado debate en torno a su impacto en la oferta, la competencia y la sostenibilidad del mercado farmacéutico.

La decisión del Gobierno de mantener la regulación se produce en un entorno donde el costo de la vida sigue siendo un tema sensible, y donde el gasto en salud representa una carga significativa para muchas familias. En ese contexto, el control de precios de medicamentos se mantiene como una de las principales herramientas d