Panamá apuesta a rescatar el marañón, la fruta que aún no se recupera de los embates de los hongos

Microorganismos provocaron una “muerte descendente” en los árboles, que no permitió el desarrollo del fruto

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Casho – planta medicinal – Perú – historias – 19 mayo
Los patógenos afectaron las hojas, ramas, flores y frutos de los árboles de marañón. (Peruanos que saben)

Fue en 2017 cuando los hongos Colletotrichum gloesporioides, Pestalotia heterocornis y Lasidioploidía theobromae se hicieron presente con mayor intensidad en las tierras panameñas, y casi acaban con la producción de marañón.

Alentados por el cambio climático, estos microorganismos atacaron sin piedad los árboles de la también conocida “fruta de la memoria”, muy popular durante la época de Semana Santa, donde su pulpa y su pepita (semilla) eran utilizadas para elaborar dulces.

La tarea de los hongos fue efectiva: empezaron afectando la copa, bajaron por el tronco y sin miramientos se posicionaron de la fruta, provocando lo que los investigadores agrícolas llaman una “muerte descendente”.

Esta provocó el manchado de las hojas, flores, ramas, y en algunos casos debilitaron las plantas, al limitar su área fotosintética.

Para hacerle frente y recuperar el terreno perdido, investigadores panameños unen ahora esfuerzos con sus pares brasileños para rescatar la producción nacional de marañón, concentrándose principalmente en las zonas del llamado Arco Seco.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La nuez del marañón es un producto comercialmente utilizado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Arco Seco panameño es una región ubicada en las provincias de Coclé, Herrera y Los Santos, donde se presenta la precipitación anual más baja del país, con apenas 1,600 milímetros durante la temporada lluviosa, que antes de ser afectada por el cambio climático iba de mayo a noviembre.

Los árboles de marañón abundaban en las tierras bajas de la vertiente del Pacífico panameño, en las provincias de Coclé y Veraguas, así como en la atlántica provincia de Bocas del Toro, a donde curiosamente no llegó el efecto destructivo de los hongos.

Hoy día se anunció que funcionarios del Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (IDIAP), en asocio con su pares de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA), impulsan la selección de materiales promisorios y la implementación de prácticas de manejo agronómico de precisión.

Esto, con el objetivo de transformar un sistema tradicional en un modelo productivo más eficiente y sostenible para el cultivo.

A través de esta colaboración estratégica IDIAP–EMBRAPA y el trabajo conjunto IDIAP–MIDA se busca fortalecer las capacidades del productor y devolver competitividad a este cultivo clave del país, mediante soluciones adaptadas a las condiciones locales.

Imagen de ensaladas y platos gourmet incluyendo marañón y nuez de la India como ingredientes principales - (Imagen Ilustrativa Infobae)
En Panamá solo los árboles de marañón en la caribeña provincia de Bocas del Toro se salvaron del impacto negativo de los hongos.(Imagen Ilustrativa Infobae)

Pero, el acercamiento con la contraparte brasileña no es nuevo, ya que en 2023 existía un programa para traer semillas de marañón de la nación suramericana, de donde es originaria la fruta, para precisamente enfrentar a los hongos, pero del cual nada se supo.

Las últimas estadísticas disponibles revelan que en 2024 había en Panamá 963 mil 253 plantas de marañón, distribuidas en 406 hectáreas comerciales y huertos de traspatio.

Aunque se creía que el marañón era una especie con muy pocos problemas sanitarios, con excepción de tipos endémicos como la antracnosis en la etapa de floración, el ataque de los hongos también fue detectado en Cuba, en León, Nicaragua, y en Brasil, según reporta un estudio realizado por investigadores del IDIAP.

Para su cultivo, de acuerdo con el análisis, se suelen utilizar materiales genéticos criollos, sin manejo de copa, sanitario y nutrición, sólo se realiza la cosecha del pseudofruto para elaboración de jugos y dulces y la recolecta del fruto (nuez) para el consumo de su almendra.

Cuando los investigadores identificaron los hongos asociados a la “muerte descendente” del marañón se encontraron con que los causantes eran los patógenos Colletotrichum gloesporioides, Pestalotia heterocornis y Lasidioploidía theobromae, con una prevalencia del 60%, 30% y 3%, respectivamente. Estos venían afectando hojas, ramas, flores y frutos en los árboles de marañón, siempre de acuerdo con el registro presentado por los profesionales agrícolas.