
Alguna vez George Harrison dijo que Rubber Soul y Revolver podrían ser “un Volúmen I y Volúmen II”. Particularmente pienso que en esa vorágine que los encontró inmersos en la Beatlemanía, The Beatles tuvieron una metamorfosis en lo personal y musical sin perder su esencia.
Hoy, 3 de diciembre, se cumple el 60 aniversario del lanzamiento de Rubber Soul, el último de la saga de dos álbumes por año (The Beatles, sea por compromisos contractuales o por necesidad de “sacarse canciones de encima” para seguir componiendo, venían editando a ese ritmo).
Se puede decir que con Rubber Soul se va produciendo una madurez personal, con letras más introspectivas. Ya para 1966, hastiados de tantas giras, las dificultades para ejecutar sus canciones en vivo -hay que recordar que, dada la precariedad de sus equipos, el grito de sus fans tapaba su música-, inconvenientes de seguridad por amenazas o declaraciones tergiversadas, hicieron que los Fab4 abandonaran sus giras para volcarse al estudio y experimentaran musicalmente; todo eso quedó plasmado en su siguiente álbum, Revolver.

Ya se veía venir un cambio en los singles previos a Rubber Soul, como “Day Tripper” o “We Can Work It Out”, o posteriores como “Rain” y “Paperback Writer”. (Es sabido que The Beatles tenían casi como norma que ninguno de sus singles integraran los álbumes; para otras bandas, esas quizás serían las canciones principales de un LP.). Pero volviendo a Rubber Soul, el álbum está plagado de temas de una calidad enorme, tanto que es dificultoso elegir una canción preferida.
Lennon con sus “In My Life”, “Nowhere Man”, “Girl” o “Norwegian Wood” (o “This Bird Has Flown”, su titulo original) y en esta última, la introducción del sitar como un instrumento hasta ese momento extraño para una banda de Rock/Pop, y de ahí en más muy presente en futuros álbumes. Por el lado de McCartney, abriendo con la frenéticamente rítmica “Drive My Car”, la melódica “Michelle” o el country elétrico de “I’m Looking Through You”. Y Harrison pidiendo más espacio por peso propio con “If I Needed Someone” o “Think For Yourself”. Se podrían seguir nombrando más ejemplos -como “The Word”, “You Won’t See Me”, entre otras- para darse cuenta de que en la paleta de colores de las canciones hay tal exquisitez que, si nos pusieran en ese compromiso, sería muy difícil incluso optar por un Top 3.
Ese alma de goma que se estira en sus mentes, en sus interiores, muestran esa madurez personal traducida en hermosas canciones. El escalón necesario para lo que vendría hacia la madurez musical y experimental plasmada en Revolver al año siguiente, otro sacudón por parte de una banda que no dejó de evolucionar a través de los años venideros. Y que, por la calidad de su música, sigue tan vigente hasta la actualidad.
Últimas Noticias
Lecciones a sacar del fallo en el juicio por YPF, y equívocos a disipar
Para aportar de forma positiva a la cultura jurídica argentina, se deberían evitar las lecturas apresuradas, parciales y exitistas

Niñeras IA: ¿podrán ejercer funciones de cuidado o crearán desnutridos emocionales?
Asistimos a un tiempo en donde lo humano es objeto de mercado y la niñez está en la primera fila de todas las marquesinas. Los prototipos humanoides avanzan con la finalidad de insertarse en el seno familiar. ¿Con qué contará el algoritmo para brindar la función materna de corazón a corazón?

Nínawa, “vocera de la Santísima Trinidad”
Fue haciéndose cada vez más divina cuanto más humana aparecía, al punto de aparecer como “una trabajadora más” en la Viña del Señor

¿Cuán sostenible es el superávit fiscal?
Sin avances en la eficiencia estatal ni estímulos a la inversión, el ajuste basado en licuación de gastos y caída de ingresos amenaza la continuidad del excedente de caja logrado por el Gobierno

La paz fallida: lo que el mundo no aprendió de Freud y Einstein
A casi un siglo de su intercambio, los intelectuales siguen ofreciendo una clave incómoda y actual: la guerra no es solo un problema institucional, sino también una expresión de la condición humana que el derecho y la política no logran domesticar del todo




