
La aparición de barrios cerrados, countries y clubes de campo constituye un fenómeno urbano que ha tomado gran relevancia en las últimas décadas en diversos países. El origen de porque elegir un barrio cerrado está asociado a muchas causas, siendo las más importantes en la actualidad la inseguridad y la búsqueda de naturaleza.
Sin embargo, es importante considerar no sólo las causas que dieron origen a estos emprendimientos urbanos, sino también las consecuencias, principalmente en términos del tejido social y del proceso de segregación social urbana que está implícito en su desarrollo.
En Buenos Aires, fue con la fundación del Tortugas Country Club que en 1930 nació el primer barrio cerrado en el partido de Pilar. Allí se trazó la primera cancha de polo del país, presidida por Antonio Maura, quien alojaba a los jugadores con carpas en el monte para evitarles los problemas del viaje de regreso a Buenos Aires. Posteriormente, Maura creó una “ciudad deportiva sudamericana” logrando construir una sede social, canchas de polo, de golf, de tenis, de pelota, pileta olímpica, capilla, pista hípica, caballerizas, viviendas de empleados y actividad comercial.
El fenómeno urbano de los últimos años ha generado cambios significativos en el estilo de vida de los que eligen vivir en barrios cerrados. Este cambio se debe a una variedad de factores interrelacionados. En primer lugar, la urbanización acelerada ha llevado a un aumento en la densidad poblacional y a una mayor competencia por el espacio habitable en las ciudades. Ante este panorama, los barrios cerrados ofrecen un escape a la congestión urbana y proporcionan un ambiente más tranquilo y seguro para sus residentes.
Además, el desarrollo de infraestructuras modernas y servicios en estos barrios, como áreas verdes, clubes sociales, centros comerciales y sistemas de seguridad, ha mejorado considerablemente la calidad de vida de quienes residen en ellos. Esto ha hecho que los barrios cerrados sean cada vez más atractivos para aquellos que buscan un estilo de vida más exclusivo y cómodo.
Asimismo, el cambio en las preferencias de estilo de vida también ha desempeñado un papel importante en la popularidad de los barrios cerrados. Muchas personas valoran la privacidad, la seguridad y la sensación de comunidad que ofrecen estos entornos cerrados, especialmente en un mundo donde la conectividad digital puede, paradójicamente, aislarnos más.
El fenómeno urbano y los cambios en el estilo de vida han contribuido a la creciente demanda y transformación de los barrios cerrados, convirtiéndolos en refugios apreciados por aquellos que buscan escapar del ajetreo y el bullicio de la vida urbana.
Además, en las últimas décadas, tras la construcción de autopistas y otros accesos viales, los countries o barrios cerrados, aumentaron considerablemente la cifra de residentes permanentes, convirtiéndose en generadores de empleo y contribuyendo al efecto multiplicador de las economías regionales.
Hoy, en los barrios cerrados y clubes de campo, la gente vive más en comunidad, está más atenta al otro y los grupos de chats se multiplican al ritmo de las nuevas necesidades. La construcción de piletas, huertas y espacios destinados para fogoneros empezaron a tomar un lugar preponderante en la vida de las personas que valoran mucho más la vida al aire libre. La demanda de lotes pasó a ser furor y también aumentó considerablemente el número de inquilinos que escapan de las grandes urbes. La pandemia, entre muchas otras cosas, hizo que la idea de tener una casa al aire libre deje de ser un sueño para convertirse en una realidad.
Actualmente, existe una creciente preferencia por servicios que sean tanto prácticos como sostenibles. Esta tendencia no solo refleja un cambio generacional, sino también un cambio cultural. Un ejemplo de ello son los business centers y las huertas comunitarias, que están en consonancia con esta nueva mentalidad.
Además, es importante tener en cuenta que a nivel mundial, así como en nuestro país, las escuelas son consideradas pilares fundamentales de las comunidades y pueden tener un impacto significativo en el mercado inmobiliario de diversas maneras. La presencia de instituciones educativas dentro o en las proximidades de barrios privados no solo beneficia al sector inmobiliario, sino que también influye en los valores de las propiedades, las decisiones de compra de los potenciales propietarios y el atractivo general del vecindario”.
Hoy, una de las zonas de mayor crecimiento poblacional sigue siendo Pilar, donde los barrios suelen ofrecer una combinación de exclusividad, seguridad y comodidades modernas que atraen a familias, profesionales y personas que buscan un estilo de vida más relajado. Además, muchos de estos desarrollos inmobiliarios incluyen infraestructuras recreativas, comerciales y educativas dentro de sus confines, lo que hace que vivir en estos barrios sea aún más conveniente y atractivo.
En Pilar, Buenos Aires, el fenómeno de los barrios cerrados refleja la búsqueda de un estilo de vida más tranquilo y seguro, en un entorno que ofrece una combinación única de naturaleza, comodidades modernas y proximidad a la ciudad.
La autora es Gerente General Micelio Desarrollos
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