
Indubitablemente, el resultado de las elecciones de las PASO evidencia un reposicionamiento por parte de la mayoría del electorado aceptando y demandando buscar en los mercados de capitales la solución a la destruida economía y así reconstruir el bienestar y dignidad, por ello es relevante volver a insistir en sus bondades y ventajas.
Este evidente cambio cultural impone volver a la fuente donde se debe reeducar con el fin de consolidar un eficiente mercado de capitales, fundamental para dar solución a un problema mayúsculo que desde hace décadas sufren las economías regionales y en particular las pyme extremas dificultades para acceder al crédito, que, inclusive para algunos sectores y casos es inexistente.
Motiva esta anómala situación:
* Difícil acceso o falta de información por la burocracia administrativa de los Bancos;
* Discontinuidad por parte de las entidades Bancarias o financieras en la atención crediticia de las pyme;
* Tasas de interés elevadas y en condiciones desventajosas.
Por lo expuesto, es de fundamental importancia que las pyme regionales intenten acercarse a esta forma de negocios y de financiamiento genuino, ya que a través de los mercados de capitales no solo se accede a créditos a tasas de interés razonables, sino que pueden estructurarse, como en el caso de las obligaciones negociables, se logran socios a riesgo.
Se pueden negociar títulos, acciones, materias primas, cuotas partes de Fondos Comunes de Inversión, de Fondos Comunes de Crédito (conformados a través de la titulización de créditos e hipotecas).

Para efectivizar estas alternativas de negocios, es condición sine qua non contar con mercados de capitales (léase Bolsas de Comercio) por ello la importancia en activar las Bolsas Regionales. Esto sería el paso previo a la conformación de una red de mercados regionales interconectados entre sí que darían fortaleza y generarían el crecimiento de las empresas locales, transformándose así en nacionales.
Hoy las Bolsas no tienen fronteras geográficas, ni políticas, solamente ocupan espacios y regiones económicas por ello las Bolsas Regionales tienen un papel fundamental a desempeñar.
Esto indudablemente deberá ser acompañado con sanas políticas económicas, orientadas a equilibrar las cuentas fiscales, con el fin de tener estabilidad y previsibilidad, permitiendo así reducir la presión impositiva, crear más riqueza y bienestar que es en definitiva el objetivo de toda actividad económica.
La experiencia internacional de los países desarrollados, en particular los EE.UU. y la Comunidad Económica Europea demuestran que las pequeñas y en especial las medianas empresas son el elemento vital y dinamizador para el progreso tecnológico, la expansión de las exportaciones y muy particularmente para la creación de empleo.
El talón de Aquiles de estas empresas -en particular en la Argentina- es el financiamiento de su actividad. Por sus características este tipo de empresas y sus emprendimientos carecen de atractivo para la banca comercial privada ya que no están en condiciones de aportar garantías suficientes como para justificar un endeudamiento acorde con su evolución.
Así mismo, muchas de estas empresas adolecen de defectos o malformaciones estructurales que con el correr del tiempo y una mejor y más asegurada inserción en el mercado podrían ir corrigiendo.
Con esto no estoy diciendo que con la libertad absoluta de los mercados el éxito está asegurado, ya que en muchos casos llevaron al desempleo, la pobreza, y una pronunciada desigualdad en los ingresos que inevitablemente condujeron a desórdenes institucionales.
Hoy nuestro reducido mercado de capitales está limitado a megas empresas, muchas de ellas trasnacionales, que cuando requieren financiamiento se fondean en las Bolsas de Nueva York, Londres, Madrid, Frankfurt o París, dado a que sus necesidades financieras no pueden ser satisfechas en el orden local.

Es indudable que se debe agrandar el mercado bursátil doméstico, dado lo limitado que resulta su actual dimensión, es sabido que cuanto más pequeño, tanto mayor el riesgo.
Estas características del mercado de capitales lo hacen más volátil ante una oscilación de las plazas internacionales, en especial cuando los papeles líderes son dependientes de otros mercados.
Se debe destacar la importancia que significa aplicar políticas para simplificar los trámites burocráticos a fin de crear condiciones favorables para las pyme, al igual que concientizarse de la necesidad que la inversión en capacitación no solamente beneficia a las propias empresas sino a toda la economía en su conjunto.
En definitiva, los mercados de capitales cumplen una función insustituible en la organización económica de los países y su nivel de actividad es un elemento que permite apreciar el grado de fortaleza de las estructuras económicas.
En función de todo lo expuesto y ante el nuevo y esperanzador horizonte que la voluntad popular expresó en las Primarias, esto impele a tener siempre muy presente que la ecuación del desarrollo económico pasa por la inversión y está por los mercados de capitales, solo así se lograrán mejores oportunidades de trabajo y bienestar.
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