
En una semana en la cual la presencia del flamante presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, es la más esperada por el oficialismo y la del venezolano Nicolás Maduro la más repudiada por la oposición, la presencia del líder cocalero Evo Morales, pasa bastante desapercibida.
Sin embargo este “hermano” de Alberto Fernandez, que sostiene la inadmisible pretensión de incorporar a su fantasmagórica “Nación Aymara” una parte del norte argentino, es recibido aquí como un amigo y se reúne con grupos de piqueteros locales.
Entiendo la indignación que provoca que violadores de los derehos humanos como el cubano Miguel Díaz Canel y el citado Nicolás Maduro sean recibidos con alborozo por el Gobierno argentino. Sin embargo, lo del ex presidente boliviano Evo Morales implica el intento deliberado de esgrimir pretensiones territoriales sobre una parte de nuestra Patria.
El actual jefe de Estado de Bolivia es Luis Arce, ex ministro del gobierno de Evo Morales, que ganó las elecciones de la mano del MAS y es quien representa a su país en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que tendrá lugar este miércoles en Buenos Aires.
Desde que su partido recuperó el gobierno boliviano, Evo Morales se ha dedicado a desestabilizar al Perú en la dudosa compañía del líder de la ultraizquierda de ese país, Vladimir Cerrón. Éste, acusado y condenado por graves casos de corrupción, fue quien armó la fórmula presidencial de ”los dos títeres”, Pedro Castillo y Dina Boluarte. Luego abandonó a Castillo y, gracias a sus diputados, el Congreso declaró la “vacancia” del ejecutivo y Castillo tuvo que dejar la presidencia en manos de Dina Boluarte.

Ahora, impulsa movilizaciones, cortes de ruta, tomas de aeropuertos y todo tipo de actos sediciosos para derrocar a la Presidenta Constitucional de Perú. Arequipa, segunda ciudad del país, está sitiada y Puno y Tacna, en poder de los rebeldes.
Se trata de territorios del sur de Perú lindantes con Bolivia. El gobierno ha declarado persona non grata y cancelado la visa de ingreso del ex presidente boliviano.
En la era preincaica, los aymaras peruanos y bolivianos eran collas, pacajes y lupacas.
Evo Morales sostiene que gran parte de las sierras peruanas y del norte de Chile y de Argentina conforman, junto a Bolivia, la antes citada ”nación Aymara”.
Tenemos en nuestro sur un intento secesionista llamado Wallmapu, impulsado por seudo mapuches; ahora, Evo Morales pretende robarnos nuestra Puna.
El mundo ha podido observar como Rusia, en 2014, inventó las Repúblicas de Donetsk y Lugansk, en territorio de Ucrania, a las fue llenando de población trasplantada; ocho años después las invadió e inventó plebiscitos para convertirlas en parte integrante de la Federación Rusa.
Argentina no puede admitir ni una República de Wallmapu, ni una Nación Aymara.
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