
Suena la alarma. Son las 4 de la mañana. Se levanta y pone a calentar la pava para tomarse unos mates, mientras enciende la radio y escucha que la suba de precios de los alimentos es culpa de los agropecuarios, es decir, los trabajadores del campo.
Sentado mientras se ceba un mate, este hombre reflexiona y continúa su día sin saber con precisión cuánto de lo que produzca en su trabajo será efectivamente para su familia. Esta situación cotidiana se debe a que no se suele analizar la carga tributaria de estos productos. Para disponer de un panorama más revelador, a partir de un análisis reciente que realizó la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), el promedio de impuestos de productos como la soja, el maíz, el trigo y el girasol ronda en el 63,2%. Es decir que, por cada mil pesos de ventas, la cadena de producción obtiene menos de 400 pesos de ganancia, y esto sin descontar los costos de producción y mano de obra empleada.
PUBLICIDAD

En el caso de la producción de naranjas -por ejemplo- y según un estudio de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el 42% corresponden a los tributos, como se muestra en la siguiente infografía elaborada por la institución:

Ante casos como estos, y conforme se analiza a partir del informe de FADA, se pone de manifiesto que un 95% corresponde a tributos nacionales y nacionales coparticipables (Ganancias, IVA; entre otros), y el 5% restante es atribuido a impuestos provinciales y municipales.
PUBLICIDAD
La situación es así: en la medida en que la presión tributaria tienda a subir, será cada vez peor. Si lo que buscamos es reducir el precio de los alimentos, entonces deberíamos comenzar a plantearnos un esquema tributario en el cual menos sea más.
Nadie niega que el Estado necesite recaudar fondos para hacerle frente a sus compromisos y brindar mejores servicios a los ciudadanos, pero los hechos indican que no siempre el aumento de los impuestos permite incrementar la recaudación. Por el contrario, luego de un determinado porcentaje de carga tributaria, el efecto es inverso: más es menos.
PUBLICIDAD
En materia impositiva está comprobado empíricamente que los gobiernos tienen un límite de presión tributaria una vez que se excede, la curva de recaudación tiende a disminuir, pues -inexorablemente- las altas presiones tributarias fomentan el cierre de actividades o su informalidad. En cualquiera de ambas situaciones, es el propio Estado quien se perjudica antes que nadie al perder el control dentro del sector comercial.
Además, es importante poner de manifiesto que un país que le cobra más de la mitad de sus ingresos en impuestos a la cadena de producción, lo que consigue es ahuyentar cualquier intento de inversión. A ningún emprendedor/inversor le seduce desarrollarse en una economía devorada por los gravámenes, y esto Argentina lo sabe perfectamente.
PUBLICIDAD
En 2004 la diligencia política decidió dar un alivio impositivo a empresas de tecnología con la sanción de la ley de la Promoción de la Industria del Software (en el ámbito nacional) e incentivos fiscales en las provincias. Una vez que la ley entró en vigor, el país se transformó rápidamente en uno de los mayores exponentes de la región. Los resultados fueron: alta tasa de empleo y aumento de los salarios en el rubro. Entonces, ¿por qué no repetir la fórmula en el resto de los sectores?
Tal vez, esta podría ser una alternativa más conveniente, en lugar de repetir la fórmula de incrementar la carga tributaria para tener más recursos disponibles. Alguien dijo alguna vez, “si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.
PUBLICIDAD
SEGUIR LEYENDO:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Invesment screening: los fantasmas han vuelto
En términos sencillos, es un mecanismo mediante el cual un Estado revisa inversiones extranjeras antes o después de ejecutarse para evaluar si afectan su seguridad nacional o su interés público

Gobernar la pesca de jurel en tiempos de cambio climático
La ciencia no puede ser un accesorio, sino el soporte indispensable de la legislación y de las decisiones de política pública

El nuevo mapa corporativo de Buenos Aires: menos metros, más experiencia y un corredor norte en expansión
La zona norte de CABA observa un crecimiento sostenido en la oferta de espacios corporativos de alta gama, mientras el centro tradicional pierde protagonismo debido a los cambios en la dinámica laboral y empresarial

La era de la IA agéntica exige nuevos puestos de trabajo. ¿Las empresas los están creando?
La inteligencia artificial no está acabando con las oportunidades; está redefiniendo su naturaleza, desplazando el valor desde la ejecución repetitiva hacia el juicio humano, la toma de decisiones y la coordinación estratégica

Reaccionar ante lo urgente no es suficiente
Ante los peligros derivados de la sobreexposición a las pantallas de niños y adolescentes, es fundamental empezar a poner el foco en la prevención y es nuestra responsabilidad como adultos involucrarnos




