¿Cleptocracia o república?

Hay un país agonizante que demanda soluciones a los problemas dentro de la coalición gobernante y también en la macro y microeconomía

Las elecciones del domingo 12 de septiembre comenzaron a dar racionalidad y sensatez a la política argentina (NA)
Las elecciones del domingo 12 de septiembre comenzaron a dar racionalidad y sensatez a la política argentina (NA)

La grieta es un término de uso corriente hoy en la Argentina que utilizamos para denominar la división entre kirchneristas y macristas, es la forma maniquea de poner todo lo bueno de un lado y todo lo malo del otro, según de qué lado se esté.

Las elecciones del domingo 12 de septiembre comenzaron a dar racionalidad y sensatez a la política argentina, evidenciando el fracaso en la coalición gobernante (kirchneristas-peronistas).

El miércoles 15 el sector acaudillado por Cristina Fernández de Kirchner intentó un golpe de Estado para deponer al Presidente o transformarlo en una marioneta más de lo que ya es, desconocemos el derrotero final que tomaran los acontecimientos, en el mientras tanto hay un país agonizante que demanda soluciones, sepan los dirigentes que hoy nos conducen aquello que la historia nos enseña: cuando quienes gobiernan no escuchan la voz del pueblo, el pueblo va por ellos.

En definitiva convengamos que llegó el momento que llamemos las cosas por su nombre, en la Argentina hablamos de corrupción y no queremos reconocer que hace años el kirchnerismo viene desarrollando una cleptocracia (del griego “clepto” robo y cracia “poder”) es decir un sistema de gobierno en el que prima el interés por el enriquecimiento propio a costa de los bienes públicos que derivan en el nepotismo, el clientelismo político y el peculado, de forma tal que estas acciones delictivas quedan impunes debido a que todos los sectores del poder están corruptos, desde la justicia, funcionarios de la ley y todo el sistema político y económico.

La cleptocracia siempre a través de los tiempos fue y es fatal porque precipitan el declive económico, sumando desde luego al daño moral y ético que disgrega a la sociedad, la elección de domingo comenzó a poner las cosas en su lugar, es de prever que comenzamos a remontar definitivamente la cuesta del abismo en el que caímos.

Es de prever que comenzamos a remontar definitivamente la cuesta del abismo en el que caímos

Es por todos conocido el total desorden en todas las variables económicas, la incontrolada inflación que cada día nos hace más pobres; explosiva situación social con piquetes diarios que anarquizan la ciudad: pobreza que alcanza al 50% de la población; 70% de niños en situación de pobreza y hambre; índices de desocupados que aterran; destrucción y politización de la educación; narcotráfico que convirtió a la inseguridad y el crimen en moneda corriente; más de 100.000 comercios y pyme que quebraron o cerraron; varios cientos de miles de pérdidas de trabajo; más del 1.000.000 de niños y jóvenes que abandonaron sus estudios.

Es por todos conocido el total desorden en todas las variables económicas, la incontrolada inflación que cada día nos hace más pobres; explosiva situación social con piquetes diarios que anarquizan la ciudad:
Es por todos conocido el total desorden en todas las variables económicas, la incontrolada inflación que cada día nos hace más pobres; explosiva situación social con piquetes diarios que anarquizan la ciudad:

A este cúmulo de calamidades debemos sumar el desmanejo de la pandemia de Covid-19 que hizo más evidente esta tragedia, con más de 113.000 muertos y 5.200.000 de contagiados, entre los que se cuentan algunos de nuestros familiares, amigos y vecinos.

Los que llevaron a este estado de cosas deben ser llevados a la justicia por la responsabilidad, en algunos casos de carácter criminal, que les cabe por estar al frente de su administración, esto no lo decimos como una metáfora sino como una clara afirmación. No podemos permanecer complacientes, indiferentes o callados ante estos sucesos porque cuando las sociedades adoptan estas actitudes y no reaccionan ante hechos delictivos dan paso a que la tragedia se haga presente.

Un aspecto que el común de las personas no advertimos es el trauma psicológico que ya sufren y sufrirán postpandemia todo el personal de la sanidad

Un aspecto que el común de las personas no advertimos, desde luego por desconocimiento es el trauma psicológico que ya sufren y sufrirán postpandemia todo el personal de la sanidad (médicos, enfermeras, camilleros, etc.) que estuvieron y están al frente de esta tragedia sanitaria, deberán ser atendidas, cuidadas y consideradas porque la deuda que la sociedad toda tiene con ellos es inconmensurable y eterna.

Deuda pública

Los hechos se han precipitado, ahora es de esperar que se ponga fin al proceder indigno y suicida de no honrar nuestras deudas. Bien vale recordar que en septiembre de 2003 cuando se decidió incumplir con los pagos al FMI y el país se declaró en cesación de pagos, el incumplimiento era el mayor en la historia del organismo internacional desde su fundación en 1945, y nos colocó en la misma situación de Afganistán, República Democrática del Congo, Irak, Liberia, Somalia, y Zimbabue. Patético y vergonzoso lugar que da sustento a la justificada fama que tenemos de incumplidores seriales. Hoy, 18 años después, algunos nada aprendieron, y dan sustento a quienes en el mundo sostienen que somos incorregibles y, con fundadas dudas, irrecuperables.

 Bien vale recordar que en septiembre de 2003 cuando se decidió incumplir con los pagos al FMI y el país se declaró en cesación de pagos, el incumplimiento era el mayor en la historia del organismo internacional desde su fundación en 1945 (EFE)
Bien vale recordar que en septiembre de 2003 cuando se decidió incumplir con los pagos al FMI y el país se declaró en cesación de pagos, el incumplimiento era el mayor en la historia del organismo internacional desde su fundación en 1945 (EFE)

Si se suman inconsistencias no se puede dejar pasar por alto que según algunas estimaciones de consultoras económicas el 90% de los depósitos bancarios del sector privado están colocados en instrumentos que emiten el Banco Central y el Tesoro, es decir el Estado. No se si se tiene real conciencia de su envergadura y consecuencias: las directas: ausencia y encarecimiento del crédito; las previsibles: el déficit cuasi fiscal se hace insostenible y vamos inequívocamente a un estallido que va a ocurrir mañana, pero que se está gestando hoy, resultado devaluación, hiperinflación y más pobreza.

El déficit cuasi fiscal se hace insostenible y vamos inequívocamente a un estallido que va a ocurrir mañana, pero que se está gestando hoy

Tan alterado está todo el orden comercial e industrial como se evidencia a modo de ejemplo con el cepo y las trabas para exportar carnes, perdemos divisas, puestos de trabajo y perdemos mercados que trabajosamente habíamos ganado, beneficiamos a nuestros competidores de Uruguay, Paraguay, Australia y Nueva Zelanda cuando nuestras carnes son históricamente conocidas y demandadas a nivel mundial por su alta calidad. En el aspecto industrial encontramos que la rama terminal automotriz, por la carencia de insumos importados, está con demoras en la entrega de unidades a las concesionarias en más de 6 meses.

El resultado de la elección del domingo nos permite renovar la ilusión y la esperanza. Esto nos da más fuerza para hacer frente al gran reto y responsabilidad de salir del abismo, porque no estamos dispuestos a caer en la indignidad y la servidumbre.

SEGUIR LEYENDO:

TE PUEDE INTERESAR