
Sí, podría decirse que es un país donde nada o casi nada está librado al azar. El Estado atento cubre todas las necesidades, aunque la iniciativa privada tiene gran importancia. Salud, educación, vejez, seguridad, previsibilidad, etc.
He tenido la suerte de ir a Suiza desde hace décadas. Digamos que no he notado cambios significativos en los últimos 50 años. ¿Aburrido, no? La gente no sabe lo que significa inflación. La inseguridad ha aparecido recientemente. Las grandes corrientes migratorias que llegan a Europa no eximen a este pequeño país dividido en cantones de algún que otro episodio aislado de ratería. Los cuatro idiomas oficiales, alemán, francés, italiano y el romanche, distingue y da personalidad a cada uno de ellos. Pero a la hora de tomar decisiones importantes toda la población ejerce su derecho de decidir mediante el voto: el referéndum.
¿Aburrido? Puede ser. No existe la adrenalina que un ciudadano de nuestro conurbano siente al sacar la basura cuando baja el sol, porque tal vez lo asaltan o lo apuñalan para robarle las zapatillas. ¿Aburrido? Y sí, porque los padres no temen que sus hijos puedan jugar felices en preciosos parques limpios y sin caca de los perros y sin que algún delincuente les robe la mochila o ataque a las mamás que charlan totalmente distraídas con viejitos que disfrutan de su jubileo. ¿Aburrido? Sí, aburridísimo, Imaginen que hace unos días crucé a pie y sola el parque del Palexpo, acarreando mi valija en la madrugada para alcanzar el aeropuerto de Ginebra. Ni se me cruzó por la mente que estaba cometiendo un acto osado que me pusiera en peligro. La inseguridad, no podría decir que sea cero, porque eso es un utopía.
¿Pero, sabe qué señora Ministra de la (In)seguridad? Me encantaría aburrirme, aunque sea un poquito en el trágico país en el que quisiera seguir viviendo, si es que no me cruzo con algún motochorro o algún pirado que decida el final de mis días.
SEGUIR LEYENDO
Últimas Noticias
El legado y los retos del movimiento de mujeres
La evolución política y social invita a reflexionar sobre las conquistas, los desafíos persistentes y la necesidad de un liderazgo femenino que transcienda fronteras y contextos

La ceguera de género en la administración pública
Un desafío para la calidad democrática y el control público

El fracaso de administrar la pobreza
Por qué más gasto público no es la solución

Gobierno, poder económico y memoria histórica
La consolidación de dogmas económicos y la creciente desigualdad abren un debate crucial sobre la viabilidad del proyecto nacional y el papel de la industria y el Estado ante un escenario de fragmentación social

Cuando el silencio también es violencia: una reflexión en el Día de la Mujer
La fecha invita a renovar el compromiso colectivo por la igualdad y la dignidad, en un mundo donde la voz de cada mujer puede impulsar transformaciones profundas




