Pandemia acelerada, desconfianza del empresariado y buenos precios de la soja

Un repaso por las principales variables económicas y políticas que presenta el comienzo del 2021 en la Argentina

Martín Guzmán
Martín Guzmán

El núcleo de este primer año de gestión se asocia a un shock de oferta imprevisto representado por la pandemia. Fue un fenómeno mundial y no está claro como seguirán sus efectos en 2021 supeditados a avance de vacunación, rebrotes y políticas públicas. En el plano económico, el Gobierno compensó con recursos acotados a la población y a las empresas. Ese gasto, sumado a la pérdida natural de recaudación, llevó a un déficit importante que se monetizó generando una potencial suba de inflación con la que estamos lidiando.

También hubo señales anti-mercado inconvenientes (la del maíz es representativa) y faltó un rumbo más definido, materializado en la reiterada alusión a la falta de un verdadero plan de gobierno. En las últimas semanas las variables siguen mal, pero se ha detenido el proceso de desconfianza expresado en la suba de los dólares alternativos (léase el libre). El Gobierno pareciera que quiere encarrilar las variables hacia la sustentabilidad fiscal y monetaria, procurando evitar una devaluación importante en un año electoral. Ha crecido Martín Guzmán como ministro de toda la cancha. Las tensiones políticas y de visión con el ala de la vicepresidenta oscurecen el horizonte de las decisiones. El contexto internacional es relativamente favorable por la suba de las materias primas.

Hubo señales anti-mercado inconvenientes (la del maíz es representativa) y faltó un rumbo más definido, materializado en la reiterada alusión a la falta de un verdadero plan

La coyuntura está dominada por la negociación del FMI. Pediremos aplazar los montos adeudados y se esperan recomendaciones en el EFF, acuerdo de facilidades extendidas, para que el país las adopte. No sabemos si nos pedirán reformas de tipo estructural. No parece que sea el clima actual.

La tensión por el ajuste puede generar diferencias entre Guzmán y el ala progresista-kirchnerista. Por ahora no hay rumores de cambios en el gabinete económico. Es un ajuste fiscal primario de 7% a 3 %, el cual no es muy elevado ya que los gastos por Covid que se suprimen son del 3% del PBI. Esta supresión es desafiante, dada la vulnerabilidad de la población en cuanto a pobreza, desempleo y salario real.

El recorte a las jubilaciones es clave para reducir el gasto público, pero Cristina Kirchner no lo comparte y habló en el Estadio Único de La Plata de alinear las variables, esto es indexarlas en la práctica. El ajuste de tarifas puede ser complicado, como le ocurrió a Cambiemos en su gestión, porque afecta sensiblemente a la opinión pública.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva (REUTERS/Mike Theiler)
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva (REUTERS/Mike Theiler)

Respecto al crecimiento económico, si recuperamos 5% el año entrante y luego una tasa de 2,5%, Fernández terminará con una gestión muy deslucida donde la pandemia explicará el desempeño. Pero puede ocurrir que en 2021 se crezca cero por el Covid en su segunda ola.

La inversión sigue floja y no será un factor de recuperación en 2021. A su vez, la inversión extranjera directa sigue en valores muy bajos. El consumo se ve más firme para reactivar en el rebote, que no será claramente en V.

La pobreza sube como casi en ningún país del mundo del año 1995 hasta la fecha. Es clave crecer muchos años con baja inflación para reducir la pobreza, se habla en Cedlas de crecer al 4% toda la década para que la pobreza sea de 20% en el año 2030.

El recorte a las jubilaciones es clave para reducir el gasto público, pero Cristina Kirchner no lo comparte y habló en el Estadio Único de La Plata de alinear las variables, esto es indexarlas en la práctica

El sector externo mantiene la balanza comercial superavitaria y en el plano internacional el impacto de la presidencia de Joe Biden está abierto. Es una apuesta a menor proteccionismo, bajas tasas de interés, dólar débil que impulsa el precio de las materias primas, en particular la soja.

Las reservas netas virtualmente en cero, una circunstancia muy difícil, aunque pueden crecer con la cosecha gruesa en el primer bimestre. Es una apuesta delicada del gobierno plantear el puente en este verano hacia la época de dólares excedentes.

De la perspectiva de que faltaban dólares, hemos pasado a que sobran pesos, lo que lleva a una política más moderada en el planteo de la emisión. Se trata de un tema difícil y la evolución de la base monetaria es preocupante. Las tasas de interés están por debajo de la inflación, tanto para plazos fijos como para Leliqs, frente al pronóstico de que la inflación puede crecer un poco más en el verano, según plantean los analistas.

Las reservas netas del BCRA, virtualmente en cero, pueden crecer con la cosecha gruesa en el primer bimestre (REUTERS/Bryan Woolston)
Las reservas netas del BCRA, virtualmente en cero, pueden crecer con la cosecha gruesa en el primer bimestre (REUTERS/Bryan Woolston)

En el frente político, las elecciones dominarán la escena en el 2021, está en debate el futuro de las Paso. Los candidatos no están definidos. La coalición oficial puede decantarse por candidatos más kirchneristas.

Horacio Rodríguez Larreta es un candidato firme para 2023. Los libertarios pueden sumar votos a Cambiemos. En el frente político estas alianzas son funcionales en el armado electoral.

La quita de recursos a la Ciudad de Buenos Aires luce arbitraria. Hay que ver cómo sigue el planteo judicial. Los gobernadores, que son también rehenes de lo fiscal, están alertados.

La perspectiva anual del WEF (World Economic Forum) señala elementos sustantivos de mejora de la economía argentina. Estamos atrapados en el corto plazo, pero hay que pensar en las condiciones de mejora de la economía en su conjunto en una mirada más estratégica. Veremos cómo aporta a este punto fundamental el nuevo Consejo Económico Social, presidido en principio por Gustavo Beliz.