El país se encuentra ante un gran desafío, estamos ante un semestre económicamente complicado donde vamos a tener que mirar con mucho cuidado y atención a las pymes, porque la crisis cambiaria llevó a tomar medidas extremas, como la suba de la tasa de interés que genera preocupación.

El cambio de escenario se dio a partir del impacto de la sequía y la crisis cambiaria y financiera. Pero es necesario aclarar que no estamos en una recesión como en 2016. También reconocemos que a fin de año vamos a tener una economía que va a crecer, pero muy por debajo de las expectativas que teníamos. Ante esta realidad, en los próximos meses tenemos que trabajar con las empresas para cuidar la cadena de pago. Es muy importante el compromiso de las grandes empresas de cuidar a sus proveedores y a sus clientes pymes. Esto lo sabemos, por eso la política económica de gobierno se basa en dos ejes: por un lado, la estabilización de la macroeconomía, que quizás era mucho más fuerte de lo que se pensaba en el principio. Y por otro, buscamos derribar los problemas o las restricciones estructurales que no nos permitían crecer con una inversión genuina.

El presidente Mauricio Macri anunció días atrás a los miembros del Consejo Directivo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) una serie de medidas que venían siendo reclamadas por el sector para alivianar la pérdida de rentabilidad, además de la extensión de los planes de compra en cuotas subsidiadas para intentar reactivar el famélico mercado interno. Les hizo conocer las decisiones que adoptará el Gobierno de forma inmediata para intentar paliar el vendaval que enfrentan las economías regionales debido a una serie de factores vinculados a la suba de costos, la caída del mercado interno y la falta de financiamiento.

El Presidente se comprometió antes los empresarios a redactar un nuevo proyecto de ley pyme que en algunos aspectos se quedó en buenas intenciones. De esta forma, el Gobierno, consciente de la necesidad de activar la economía, buscará potenciar la norma vigente, para impulsar el crecimiento y la competitividad de las empresas argentinas. Una de las medidas más trascendentes es que se adelanta 2 años con efecto inmediato la implementación del mínimo no imponible de 12 mil pesos para las contribuciones patronales fijado en la reforma tributaria recién para 2020. Regirá para los comercios minoristas de ciudades de frontera que estén registrados en la ley pyme.

La medida alcanzará a 8100 establecimientos y 40 mil puestos de trabajo. Se trata de un esfuerzo compartido con las provincias, ya que estará disponible solo para aquellas provincias con alícuotas de ingresos brutos para comercio minorista de hasta 3% en 2018. Los departamentos de frontera alcanzadas por la medida son Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, Mendoza, La Rioja, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan y Santa Cruz.

El adelanto del mínimo no imponible era un pedido ampliamente extendido porque con esta medida los productores aseguraron que habrá una reducción en el costo de contratar mano de obra que, en el caso de las producciones regionales, por lo general, es de carácter intensivo.

Estamos hablando cara a cara con empresarios de las pymes, trabajando con ellos e impulsando la adhesión a un conjunto de leyes nacionales que apuntan a resolver las dificultades que enfrenta el sector.

Queremos que sepan que el Gobierno está realizando un seguimiento constante del estado de situación en cada una de las provincias. Y que cuentan con una ley que estimula la competitividad de las pymes, simplificando trámites, reduciendo impuestos, fomentando las inversiones y mejorando el acceso. Pero además estamos difundiendo entre los emprendedores nuestro programa de subsidios y financiamiento para empresas que tengan planes de expansión o de transformación de su modelo productivo. Que sepan que aquellas "empresas dinámicas" pueden acceder a beneficios por cada trabajador contratado mediante el programa (hasta nueve salarios mínimos, vitales y móviles, y créditos de un millón de pesos con bonificación de tasa de hasta el 6%). O que las empresas en transformación pueden acceder a garantías que las respalden al momento de pedir créditos y a la bonificación de 6% de la tasa de interés del crédito.

Todo esto muestra que estamos interviniendo para mejorar la situación del sector pyme, una muestra de ello es que el Banco Nación y el BICE tienen disponibles líneas por 33 mil millones de pesos para ayudarlas en capital de trabajo, inversión productiva e inclusión financiera. Además, para aquellos que necesiten adquirir maquinaria agrícola, el Ministerio de Producción bonifica entre 2% y 4% de la tasa de interés, y los vendedores otro cinco por ciento.

Estamos actuando cerca de los sectores productivos y exportadores donde se cimentará el despegue de la Argentina. Lo sabe el Gobierno, lo sabemos los legisladores que estamos recorriendo el país. Pero también necesitamos de la colaboración de las provincias. No debe existir el egoísmo político.

Con herramientas que estamos construyendo día a día, sabemos que el desafío ahora es de todos.

La autora es diputada nacional (Coalición Cívica).