La prioridad central de este gobierno es reducir la pobreza en nuestro país y estamos convencidos de que el mejor camino para lograr dicho objetivo es generar más empleo de calidad.

El pasado martes el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) publicó el dato de desempleo correspondiente al cuarto trimestre del 2017. Sus resultados en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) muestran una tasa de desocupación de 7.2%, la cual significa una reducción de 0,4% en relación al mismo trimestre del 2016. Este dato refuerza una tendencia a la baja que coincide con una suba del nivel de actividad, es decir que esta caída de la desocupación se explica por la creación de nuevos puestos de trabajo. También es la tasa de desempleo más baja desde la reconstrucción de las estadísticas oficiales, en el segundo trimestre de 2016.

En paralelo, el INDEC difundió también que durante 2017 nuestra economía creció un 2.9%, motivada principalmente por la inversión. Estos datos demuestran que, como dijo el Presidente Macri, lo peor ya pasó y estamos comenzando a ver los frutos del esfuerzo de todos los argentinos.

Nuestro objetivo es que estas transformaciones sean sostenibles en el tiempo. Para ello, es necesario que surjan consensos entre el sector trabajador, el empresario y el político, mirando el mediano y el largo plazo. En el mercado laboral los desafíos son muchos en materia de empleo, avance tecnológico y productividad.

En cuanto al empleo, tenemos que seguir enfocados en que quienes hoy no cuentan con un trabajo lo obtengan, centrándonos principalmente en aquellos grupos con más dificultades para insertarse en el mercado laboral.

Un ejemplo de esto último son los jóvenes, cuya tasa de desocupación es 3,7 veces más que los adultos. Con las Ferias de Empleo Joven, el Ministerio de Trabajo y el de Desarrollo Social llegan a todo el país para acompañar a los jóvenes en sus primeros pasos dentro del mundo laboral. Ya realizamos 5 ferias de las cuales participaron más de 50.000 jóvenes y 250 empresas, se realizaron 240 capacitaciones y 3.800 jóvenes confeccionaron sus currículums y tuvieron simulacros de entrevistas de trabajo.

Por otro lado, con los programas Entrenamiento para el Trabajo y Empalme, buscamos que aquellos que hoy cuentan con una ayuda social, puedan insertarse al mercado de trabajo sabiendo que el Estado no les va a soltar la mano durante el proceso de búsqueda laboral.

No solo estamos trabajando sobre la empleo sino también sobre el nivel de informalidad que existe en nuestro país. En Argentina, un tercio de los trabajadores se encuentran trabajando de manera informal. Con el Plan Nacional de Regularización del Trabajo (PNRT) del Ministerio de Trabajo, en 2017 se relevaron 183.746 establecimientos y 381.364 trabajadores, detectándose que 116.520 de ellos, más del 30%, no estaban debidamente registrados. Se formalizaron 61.201 personas en sus empleos gracias a estas acciones de fiscalización.

Es este el espíritu con el que presentamos al Congreso la iniciativa de ordenamiento laboral. Esta propuesta no busca otra cosa más que garantizar que cada vez más argentinos tengan acceso a un empleo de calidad, promover la formalización y preparar a nuestros trabajadores para los empleos del futuro. El foco del debate estará puesto en reducir la pobreza significativamente en la Argentina a través del trabajo. Por otro lado, mediante la creación de agencias de capacitación buscamos entender qué conocimientos y habilidades demandarán los empleos que surjan a partir de los avances tecnológicos, para que estos no representen un riesgo a nuestra sociedad sino una oportunidad para todos.

Con estas políticas concretas nos enfocamos en lograr que todos argentinos tengan cada vez más y mejor trabajo y estén preparados para aprovechar las oportunidades de un mercado laboral en permanente cambio. El crecimiento de nuestro país y la caída del desempleo son síntomas de que estamos por el camino correcto hacia la pobreza cero.

El autor es Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.