La nueva "lista negra" de Mauricio Macri

El presidente está indignado. El fin de semana incluyó a jueces federales, empresarios y laboratorios en la lista de los 582 argentinos que deberían abordar la famosa nave espacial imaginaria con rumbo desconocido... y bien lejos de la Argentina

Mauricio Macri está indignado (Adrián Escandar)
Mauricio Macri está indignado (Adrián Escandar)
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La semana pasada te conté que, de vez en cuando, al presidente Mauricio Macri se le suelta el indio. Es decir, el verdadero "tano" de Reggio Calabria que lleva adentro. Bueno: en los últimos días, le volvió a suceder.

El domingo, durante la entrevista que me concedió, tenía una apariencia calma. Pero en realidad estaba contenido. Y además se confesaba indignado. Primero, por el fallo de los camaristas Jorge Ballestero y Eduardo Farah, que aliviaron de manera escandalosa la situación de Cristóbal López y de Fabián de Sousa.

El jefe de Estado, más allá de la fuerte crítica, analizó el asunto junto a su mesa chica y sacó dos conclusiones "fundamentales".

Una: que gran parte de la sociedad no solo estaba tan indignada como él, sino que podía estar en ciernes un principio de rebelión fiscal, que los memes del fin de semana habían puesto de manifiesto con cierto humor, pero con toda crudeza.

Dos: que la justicia volvía a quedar en el centro de le escena, y con la peor de las fantasías. En el imaginario colectivo existen magistrados que están más interesados en hacerse ricos y obtener un seguro de retiro, que en impartir justicia de verdad.

Por cierto, el Presidente no está enojado con el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, por su pretensión de lograr la independencia del Poder Judicial. Es decir: un modelo de justicia más parecido a lo que sucede en Brasil y un poco, también, en Chile.

Macri está enojado con algunos jueces y camaristas federales, de Comodoro Py.

En verdad, el jefe de Estado volvió a meter, durante el fin de semana, a cuatro de ellos, entre los 582 argentinos que deberían ser incluidos entre los merecedores a abordar la famosa nave espacial imaginaria con rumbo desconocido.

Su teoría es que, cuanto más lejos de la Argentina estén, mejor le van a hacer al país.

La lista negra de Macri de los últimos días incluye, por supuesto, a Cristóbal López y Fabián de Sousa, a Ballestero y Farah, pero también a todos los laboratorios argentinos. En especial los nacionales. Para ser más específicos, los que se resisten a armar el cartel de precios de los medicamentos que le venden a PAMI.

El director ejecutivo de la obra social más grande de América Latina, Sergio Cassinotti, quiere pagarlos el cinco por ciento menos del último precio que le cobraron en febrero, para ahorrar entre 1.500 y 2.000 millones de pesos por año.

Para eso, encontró una forma sencilla y práctica: juntó a PAMI con el Ministerio de Salud e IOMA, la obra social de la provincia de Buenos Aires, y ofertó un precio más bajo por una compra mayor.

El altísimo nivel de corrupción que detectaron en las compras de medicamentos no solo Macri sino también la gobernadora de la provincia María Eugenia Vidal hizo que el Presidente, además de los laboratorios, incluyera en su famosa lista al exgobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli.

El domingo pasado, Macri le volvió a enviar un mensaje público a Scioli, ante una pregunta concreta: que no tienen ningún problema con él, pero que si la justicia lo está acusando contrate un buen abogado y se defienda solo.

Lo mismo le mandó a decir a Hugo Moyano, a quien será difícil que baje de la nave espacial, por más esfuerzos que hagan los amigos del camionero para buscar la reconciliación.

"A Mauricio se le volvió a soltar el indio porque cada vez es más consciente del sistema de corrupción que incluye a sindicalistas, empresarios, jueces y medios y periodistas también".

Cuando le pregunté a la fuente muy cercana al Presidente qué periodistas, me respondió: "Los que estaban acostumbrados a cobrar millones de pauta oficial, o directamente plata en negro, y ahora no se terminan de acostumbrar a la nueva realidad, entonces intentan extorsionarnos para ver si nos sacan alguna moneda".

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