Logística energética: el desafío de sostener una operación que no se detiene

Ignacio Valle García, gerente de compras y abastecimiento en una compañía de servicios petroleros, explica por qué la logística es clave para el desarrollo de Vaca Muerta

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Ignacio Valle García es gerente
Ignacio Valle García es gerente de compras y abastecimiento en una compañía de servicios petroleros (Foto: Movant Connection)

Al referirse al rol de la cadena de abastecimiento en la industria del oil & gas, Ignacio comenta que “es una actividad de capital intensivo y alto riesgo, donde la planificación tiene que ser extremadamente rigurosa”. En esta entrevista, explica cómo se integran logística, inventarios, compras y comercio exterior dentro de una actividad donde la planificación y la coordinación entre múltiples actores resultan determinantes para sostener la operación.

¿Qué funciones abarca el abastecimiento en la industria?

Dentro del área de abastecimiento hay cuatro sectores principales que conforman la cadena de suministro: logística, warehouse o gestión de depósitos, manejo de inventarios y stocks, compras y comercio exterior.

Estas cuatro áreas forman parte de lo que se conoce como supply chain y tienen una integración muy fuerte con la operación. A diferencia de otras industrias donde pueden funcionar como áreas más separadas, en el sector del oil & gas están completamente conectadas entre sí.

La cadena de abastecimiento necesita estar permanentemente en contacto con la operación para entender la demanda, comprender los requerimientos y poder planificar en consecuencia.

¿Cómo describís el desarrollo reciente de Vaca Muerta?

Vaca Muerta tuvo en los últimos años un crecimiento y un desarrollo muy importantes. Si bien la actividad comenzó hace más de una década, esta última etapa forma parte de una curva de aprendizaje en la que la industria fue evolucionando rápidamente.

El incremento fue muy significativo en todas las áreas: en las compañías que operan los bloques, en las empresas de servicios petroleros y también en los proveedores de insumos y materiales.

Gran parte de ese desarrollo se explica porque la actividad migró desde los yacimientos convencionales —como los del Golfo San Jorge o la cuenca austral— hacia la explotación no convencional, que hoy está principalmente concentrada en Vaca Muerta, en Neuquén, y en menor medida en Mendoza. Ese cambio marcó el rumbo de la industria en los últimos años.

¿Qué desafíos aparecen hacia el futuro para esta industria?

Los desafíos son muchos. Si pensamos específicamente en la cadena de abastecimiento, uno de los principales es lograr niveles cada vez mayores de eficiencia y estandarización en los procesos.

La actividad en Vaca Muerta se está volviendo cada vez más masiva, sobre todo en lo que respecta a la perforación y a la completación de pozos. Eso exige una estrategia muy precisa en cada una de las áreas que participan de la operación. Es una actividad de capital intensivo y alto riesgo, donde la planificación tiene que ser extremadamente rigurosa.

Además, es una operación que prácticamente no se detiene. Hoy los equipos de fractura están operando entre 20 y 22 horas por día y el objetivo de la industria es llegar a bombear de manera continua las 24 horas. Para que eso suceda, toda la cadena que abastece esa operación tampoco puede detenerse.

¿Qué sucede si algún eslabón de esa cadena falla?

Siempre existe ese riesgo, pero por eso las compañías trabajan con planes de contingencia. La idea es anticipar distintos escenarios para evitar que la operación se detenga.

El objetivo principal es mantener la continuidad operativa, pero siempre priorizando la seguridad. La industria del petróleo y el gas tiene un foco muy fuerte en la seguridad del personal y de los equipos. Esto no se considera un gasto, sino una inversión. Todos los planes operativos contemplan este aspecto como un eje central.

¿Qué particularidades tiene la logística en un entorno como Vaca Muerta?

La logística es particularmente compleja. Para dimensionarlo, tiene una superficie aproximada de 30.000 kilómetros cuadrados. Eso equivale a unas 150 veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires o a la extensión de países como Bélgica.

Además, se trata de operaciones que se desarrollan en zonas remotas, alejadas de los centros urbanos, muchas veces en ambientes desérticos o con condiciones climáticas extremas.

La logística en este contexto no implica solo transportar materiales. También requiere coordinar una enorme cantidad de servicios. Cuando uno observa un pozo en producción, detrás de eso existe una cadena enorme interconectada. Si uno de esos eslabones falla, puede afectar toda la operación. A eso se suma que hay miles de camiones moviéndose constantemente entre los yacimientos y los distintos puntos de abastecimiento.

Añelo funciona como un punto neurálgico, pero además existen múltiples centros de acopio donde las compañías almacenan materiales clave, como arena o agua para la fractura hidráulica.

Refiriéndose a la industria del
Refiriéndose a la industria del oil & gas, Ignacio comenta que "dentro del área de abastecimiento hay cuatro sectores principales que conforman la cadena de suministro: logística, warehouse o gestión de depósitos, manejo de inventarios y stocks, compras y comercio exterior" (Foto: Shutterstock)

¿Qué oportunidad representa Vaca Muerta para la Argentina?

Argentina tiene una oportunidad muy grande. Vaca Muerta es un activo energético de clase mundial. Además, en el contexto geopolítico actual los recursos energéticos tienen un valor estratégico muy importante. Por eso el interés de inversores y compañías internacionales en el desarrollo de esta formación. Hoy muchas miradas del sector energético global están puestas en Argentina.

¿Cómo se gestionan equipos y operaciones que trabajan prácticamente de manera continua?

Cuando hablamos de operaciones que trabajan más de 20 horas por día, el objetivo final es llegar a lo que se conoce como “continuous pumping”, es decir, operaciones continuas. Eso implica que los equipos se trasladan constantemente entre locaciones. Cuando finaliza la operación en un grupo de pozos, el mismo set de fractura se mueve hacia otra locación.

Mover esos equipos implica trasladar maquinaria pesada, personal y múltiples servicios asociados. Es una logística enorme y requiere una coordinación extremadamente precisa. En ese contexto hay muy poco espacio para la improvisación. Todo tiene que estar planificado y diagramado con mucha anticipación.

Para cerrar, ¿por qué es tan importante el desarrollo de Vaca Muerta?

Porque el desarrollo de un país está profundamente ligado al acceso y la disponibilidad de energía. Argentina está atravesando una etapa de transformación económica y la energía va a tener un rol central en ese proceso.

En los próximos años el país puede convertirse en un exportador relevante dentro del mercado energético global. Ya se están cerrando acuerdos internacionales vinculados al suministro de gas natural licuado y petróleo.

Por eso gran parte del crecimiento futuro de Argentina estará asociado al desarrollo de Vaca Muerta.