Los siete coleccionistas más excéntricos

Desde un faloteca hasta un pelusa del ombligo..fanáticos que se obsesionan por piezas raras

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Personas que se obsesionan con
Personas que se obsesionan con coleccionar

Hay gustos y obsesiones de todo tipo, incluso con cifras imapagables. Las siguientes siete colecciones demuestran que no existen fronteras a la hora de colocar la pulsión en un objeto. La fascinación a la hora de coleccionar puede pasar por lugares insospechados.

26 años de pelusa

Graham Barker no sufre de un complejo egocéntrico, sino de una asquerosa fijación por la pelusa que se junta en su ombligo. Este hombre australiano de 51 años, lleva más de la mitad de su vida -32 años-, con esta espeluznante compilación que ha superado los 22 gramos y ha logrado un lugar en el libro Guinness. Baker confesó que el inicio del hobby fue “por la simple curiosidad sobre cuánta pelusa puede producir un cuerpo”.

coleccionista de pelusa
coleccionista de pelusa

La reina de plástico

La alemana Bettina Dorfmann es dueña de 15 mil Barbies. Comenzó a coleccionarlas en 1993 pero fue en 1966, a sus cinco años, cuando recibió su primera muñeca. Dorfmann tiene una habitación especial de su casa donde expone a las muñecas en vitrinas. La pieza más cara de su colección es la edición Barbie Pony Tail Número 1, valuada en 10 mil dólares. Si bien hay más de cien mil coleccionistas de Barbies en el mundo, entre los que se encuentra el actor Johnny Depp, la alemana ocupa el trono con una amplia ventaja de unidades de la muñeca respecto de sus “competidores”.

14/12/2018 Marilyn Monroe en la
14/12/2018 Marilyn Monroe en la icónica película La tentación vive arriba, Grace Kelly, Jonny Depp y Penélope Cruz en Piratas del Caribe o la inolvidable Audrey Hepburn son algunos de los personajes famosos que Barbie, cine y moda ha querido homenajear en esta colección especial. Más de 180 muñecas de Mattel aterrizan en Madrid Xanadú en una exposición única ambientada en el mundo de las grandes pantallas y la alta costura POLITICA EUROPA ESPAÑA SOCIEDAD CECIDA

Autos por mil

El arquitecto argentino Sergio Goldvarg reside en Miami, y es el dueño de la colección de autos a escala más grande del mundo, con más de 14 mil modelos distintos. Fue galardonado en dos oportunidades por el libro Guiness, en 2007 y 2012. En su muestrario se acopian juguetes como Hot Wheels y Matchbox, y autos en escala “1:43″ con las líneas perfectas aprobados por las fábricas, piezas únicas y deseadas por cualquier fanático de los autos. Además, el arquitecto es poseedor de una réplica del Batimóvil que manejó Adam West en “Batman”, la icónica serie que marcó la televisión en la década del setenta. En 1985, tuvo la oportunidad de conocer a George Barris, el creador de la réplica, cuando fue a cubrir las 24 horas de Daytona como periodista. En enero de este año su Batimóvil cumplió cincuenta años. Goldvarg es dueño de un restaurante en el cual se exponen algunos de sus autos, y su máximo sueño es crear un museo para exhibir sus flamantes diseños.

Goldvarg con los dos certificados
Goldvarg con los dos certificados de sus récords Guinnes y su colección.

“No molestar”

El suizo Jean–François Vernetti pareciera ser un amante del buen dormir. Ha coleccionado 11.111 muestras diferentes del cartel de “no molestar” de hoteles de 189 países de todo el mundo. Su afán por obtener la mayor cantidad de estas señales comenzó en 1985 cuando encontró una de ellas que estaba mal escrita. En 2012 ingresó en el libro Guinness de los récords. El desafío sería calcular el gasto de Vernetti en hoteles y tickets de avión.

Con una docena no alcanza

El alemán Paul Brokman, de 81 años, conoció a su esposa Margot, de 79, en 1948 en un baile de salón. Confiesa que desde ese día supo que la estadounidense, por la cual sus padres lo desheredarían, era el amor de su vida. Decidió que su amada tendría un vestido distinto para cada ocasión en los que fueran a los bailes de salón.

Colecciona los 55 mil vestidos
Colecciona los 55 mil vestidos de su mujer

De esta forma, comprando de a decenas de vestidos cada semana, a lo largo de los años, consiguió acumular nada menos que 55 mil prendas. Al no poder hacer frente a los altos costos que demanda el almacenamiento de los vestidos, la pareja que actualmente vive en Los Ángeles, California, está vendiendo la ampulosa colección.

Un mundo de grafito y colores

El uruguayo Emilio Arenas es el mayor coleccionista de lápices del mundo. Su pasión por juntar grafos lo colocó en el libro Guinness en 2002, con una cantidad de 5500 unidades. Al batir este récord, fue invitado por Faber-Castel para conocer la fábrica de Alemania. Arenas empezó a juntar lápices a los once años y hoy, a sus 70, cuenta con 10.200 distintos de todo el mundo. En su tesoro tiene desde un lápiz de 17 mm -hay sólo 10 en el mundo, 9 los tiene Faber y uno Arenas- hasta uno de 1,10 metros de largo, procedente de Brasil. Arenas es también reconocido por líderes mundiales. Tabaré Vázquez, Mauricio Macri, Jorge Larrañaga, los embajadores de Serbia, de Japón y de Estados Unidos se han acercado a su casa de Colonia del Sacramento para contribuir con la colección.

La faloteca

El profesor Sigurdur Hjartarson es coleccionista de penes y los exhibe en su Museo del Falo de Húsavik, en Islandia. La desopilante e insólita colección está compuesta por unos 300 penes de 90 especies de mamíferos marinos y terrestres. Las piezas se exponen como trofeos de caza, disecadas, embalsamadas o conservadas en formol.

En el museo Falológico se pueden contemplar aparatos reproductores de machos de todo tipo: desde el micropene de un hámster, de unos 2mm, hasta el de un cachalote, con 70 kilos de peso y 1,7 metros de largo. También se exponen representaciones de los supuestos falos de seres mitológicos nórdicos, como trolls, elfos y duendes. En 2011, Pall Arason decidió donar, antes de morir, su miembro de manera íntegra -el museo ya contaba con un prepucio y dos testículo- para completar la fálica colección, con la pieza faltante: un pene humano.