Las vacaciones muchas veces son sinónimo de receso laboral y también de receso deportivo, especialmente para aquellos que realizan actividad física más como una búsqueda de salud o para verse mejor. Ni hablar para los que no disfrutan para nada de correr y lo toman como una obligación para con su cuerpo.

Aquellos que salen siempre sin importar si las condiciones climáticas o propias son buenas, son quienes aman correr y lo hacen por gusto, no por imposición. Esos, cuando viajan, llevan sin falta las zapatillas (algunos fanáticos incluso en el bolso de mano, para cuidarlas como un bien muy preciado). La clave para ser constante en algo es encontrar el disfrute. Por eso, no estás obligado a correr si no te gusta, hay un sinfín de actividades para elegir. Quedate con una que te genere placer y seguramente no te den ganas de abandonarla en verano. Resultará tu cable a tierra además de aportarte los beneficios conocidos por todos.

Si ya corrés, no es bueno para tu cuerpo dejar de hacerlo uno, dos o tres meses. Y si aún no corrés, quizás este sea el tiempo de empezar. No esperes a marzo. Las vacaciones y el verano son un gran momento para salir a trotar o a correr y disfrutar de todas las cosas lindas que el running nos puede dar. Además, si te alejaste de la ciudad, justamente salir a trotar por zonas costeras, por las sierras, o por otros ámbitos lejos del asfalto y el cemento, es una experiencia hermosa.

Sobran los motivos para seguir corriendo o empezar a correr ahora y acá te contamos algunos. No lo postergues más.

Te ayuda a no subir de peso

En esta época es común subir unos kilos. Quizás cargamos con algunos que nos dejó diciembre con tanto evento, despedidas y reuniones y sigamos sumando con esos que se ganan viajando y comiendo fuera de casa o en las salidas, más frecuentes en las noches de verano. Si nos movemos más, podremos compensar ese consumo de energía extra y mantenernos, o bajar si nos comprometemos con una dieta equilibrada.

Podés hacerlo en cualquier lugar

Vayas donde vayas, en cualquier lugar podés correr. No precisás anotarte en un club o gimnasio ni llevar elementos sofisticados o pesados en tu equipaje: unas zapatillas, un short, una musculosa y un reloj son suficientes para mantenerte activo en cualquier ciudad del mundo. Si viajás a climas fríos deberás sumar algo de indumentaria de abrigo como una remera térmica de mangas largas, algún polar finito, quizás guantes, y un rompevientos.

Es una excelente actividad para compartir tiempo libre en familia

De vacaciones estamos más horas con la familia, y correr o salir a trotar puede ser una excelente manera de compartir realizando una actividad saludable. Puede ser el momento más indicado para inculcar a nuestros hijos el hábito deportivo o para salir con tu pareja y hacer juntos algo que hace bien. Para los que recién empiezan seguramente sea necesario alternar con caminatas y no puedan mantener mucho tiempo continuo la carrera o el trote. ¡A no desanimarse! Lo importante es seguir y semana a semana se podrá ir aumentando de a poco. ¡Atención! Los niños no pueden realizar actividad tan prolongada como los adultos, y cuanto más chicos son, seguramente más explosivos sean pero en muy cortas distancias. Es importante no sobreexigirlos y adaptarse a su posibilidades: si salís con tu hijo o hija pequeño/a, podés dejarlo correr más rápido y adelantarse en tramos cortos y después alcanzarlo y compartir los tramos de recuperación caminando. Lo importante es compartir, y que le encuentre el gusto al ejercicio.

Tenés más tiempo libre

Si trabajas 8 horas por día durante el año, por ejemplo, y en vacaciones no: ¿cómo de esas horas libres que te da esta época no vas a poder dedicar al menos una a correr o realizar alguna actividad por el bien de tu cuerpo? Y no solo por tu cuerpo. Después de correr, trotar, o de completar casi cualquier actividad física, nos sentimos más alegres, optimistas y con energía. La cabeza lo agradece igual o más que el cuerpo.

Hay más horas de luz

En esta época oscurece más tarde y amanece más temprano. Disponés de más horas en el día para entrenar. No hay excusas.

Una inactividad prolongada se paga caro al volver

Si ya corrés y parás un mes o más, cuando vuelvas lo vas a sentir y padecer mucho. Si te cuesta seguir en esta época, tratá de hacer menos pero hacer algo: ¡hay una enorme diferencia entre hacer poco y no hacer nada! Bajá la intensidad, la cantidad o la frecuencia, pero en lo posible no abandones del todo. Dos o tres salidas a la semana al menos te pueden ayudar a mantenerte y no perder la forma por completo.

FOTOS: GENTILEZA FILA ARGENTINA

Por Carolina Rossi
Carolina Rossi es entrenadora nacional de atletismo y corredora, capitana del Running Team FILA Palermo y Puerto Madero. Participó de carreras de diversos tipos y distancias incluyendo maratón, triatlón y ultramaratón, en calle, pista y montaña.
www.carolinarossi.com.ar