Un trágico accidente doméstico al caer de las escaleras de la casa de su madre, generó un grave daño en la cabeza de Francesca Burr al fracturarse en cinco pedazos y quedar con un enorme agujero en su cráneo, finalmente después de varias cirugía sólo logró recuperar un tercio de él.

"De Frankenstein a chica robot" es como se define Francesca a diez meses de su operación, en la que los cirujanos lograron retirar cuidadosamente los pequeños fragmentos de huesos de su cerebro.

"Mi neurocirujano me quitó una gran parte de mi cráneo para tratar de aliviar la presión y toda la sangre que se me hinchazón en el cerebro. Yo estaba sin esa parte de mi cráneo hasta el último par de días en enero de este año cuando fue reemplazado con una placa de titanio ('Cranioplasty') que se hizo usando una impresora 3d para encajar perfectamente mi cráneo. Cuán jodidamente genial es eso?!", expresó Burr en su cuenta de Facebook donde desarrolló su historia.

Por más de un mes Francesca permaneció inconsciente en el Hospital Addenbroke en Cambridge. Después de varios meses de difícil y dolorosa recuperación, Francesca ha vuelto a empezar y enfrenta aún las secuelas de su accidente. Actualmente no tiene trabajo y regresó a los cuidados de su madre.

La actitud positiva de esta mujer permanece y asegura que lo mejor de su vida aún no ha llegado, por lo que ha decidido luchar para seguir adelante y disfrutar de la oportunidad de seguir viva.