Chino Huerta confiesa que vio la final Pumas vs Cruz Azul y así la vivió

Además de demostrar su compromiso por devolverle la ilusión a los auriazules, el delantero manifestó su intención de volver a la Selección Mexicana

El Chino, marcado por la final del Clausura 2026 ante La Máquina, regresa a Ciudad Universitaria tras su etapa en Bélgica y promete convertir aquella herida en alegrías para la afición. (AP Foto/Fernando Llano - X/ @PumasMX)
El Chino, marcado por la final del Clausura 2026 ante La Máquina, regresa a Ciudad Universitaria tras su etapa en Bélgica y promete convertir aquella herida en alegrías para la afición. (AP Foto/Fernando Llano - X/ @PumasMX)
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La final del Clausura 2026 entre Pumas y Cruz Azul fue un episodio que dejó huella profunda en la memoria universitaria.

Para César “Chino” Huerta, que en ese momento militaba en el Anderlecht, el partido se convirtió en una experiencia emocional intensa. Lo vivió como un aficionado más, con nervios, ilusión y dolor, y esa vivencia terminó influyendo directamente en su decisión de regresar a Ciudad Universitaria.

César Huerta señala que tiene una deuda emocional con el Club Universidad Nacional y que su forma de agradecer es responder dentro del campo. EFE/ Alex Cruz
César Huerta señala que tiene una deuda emocional con el Club Universidad Nacional y que su forma de agradecer es responder dentro del campo. EFE/ Alex Cruz

El delantero confesó que aquella derrota lo marcó profundamente. No fue un espectador neutral: fue un universitario que sufrió a distancia, con la espinita de ver cómo la octava estrella se escapaba en los últimos minutos.

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Hoy, con el dorsal 10 en la espalda, César vuelve con la convicción de transformar ese dolor en protagonismo y liderazgo.

La final contra Cruz Azul: un golpe sufrido a la distancia

El Chino vivió la final con el corazón en CU pese a estar en Bélgica: “Como un aficionado más, hermano. Dolió. También yo esperaba que levantaran la octava. Me hubiera hecho muy feliz”. Reconoció que esa noche lo dejó marcado, con la sensación de que tenía una cuenta pendiente con la afición.

La derrota no sólo fue un golpe deportivo, sino también personal. Para Huerta, significó entender que su vínculo con Pumas iba más allá de los contratos: era un lazo de identidad que lo hacía sufrir y celebrar como cualquier universitario. Esa espinita se convirtió en motivación para volver.

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César Huerta afirmó que la derrota ante Cruz Azul en la final del Clausura 2026 lo impulsó a buscar revancha con Pumas en Liga MX. REUTERS/Eloisa Sanchez
César Huerta afirmó que la derrota ante Cruz Azul en la final del Clausura 2026 lo impulsó a buscar revancha con Pumas en Liga MX. REUTERS/Eloisa Sanchez

Además, el recuerdo de esa final lo acompaña como un desafío: sabe que la afición espera revancha y que él, como referente del club, debe ser parte de la reconstrucción. Así, la frustración de aquel 24 de mayo se transformó en un compromiso silencioso: regresar para intentar darle a Pumas la gloria que se escapó.

La deuda pendiente en CU y el peso del 10

El regreso de Huerta a Pumas estuvo marcado por la idea de saldar cuentas. Reconoció que el club le dio confianza, identidad y proyección, y que ahora debía devolverlo en la cancha: “Hizo mucho esfuerzo para traerme, y mi única forma de agradecerlo es dentro del campo”.

En esta nueva etapa, portará el dorsal 10, un número histórico para el Club Universidad Nacional. Antes usaba el 12, pero ahora carga con un símbolo de liderazgo.

En su etapa anterior con Pumas, el Chino vestía el dorsal 12; ahora, con ilusión renovada, regresa para portar el histórico 10. (Foto: Anne-Marie Sorvin-USA TODAY Sports)
En su etapa anterior con Pumas, el Chino vestía el dorsal 12; ahora, con ilusión renovada, regresa para portar el histórico 10. (Foto: Anne-Marie Sorvin-USA TODAY Sports)

Esa camiseta representa la confianza de la directiva y la expectativa de la afición. Para él, el 10 es más que un número: es el recordatorio constante de que debe transformar la frustración de la final perdida en gloria universitaria.

El propio jugador reconoció que siente una deuda emocional con Pumas. El club lo proyectó, lo llevó a la Selección y lo formó como referente. Ahora, con un rol central en el esquema de Esteban Solari, Huerta sabe que su regreso no es sólo un movimiento de mercado: es un acto de identidad y compromiso.

El regreso con la mira puesta en la Selección Mexicana

Huerta también aprovechó el espacio para subrayar que el Club Universidad Nacional fue su trampolín hacia el Tri: “Sé que si estoy en buen nivel tengo muchas chances de competir en Selección Nacional. Pumas me abrió esa puerta”.

Mundial 2026 - México - Corea
El Chino agradeció a Pumas por ser el trampolín que le permitió dar el salto a la Selección Mexicana y al Mundial 2026. (Photo by Ulises RUIZ / AFP)

Su regreso busca consolidar la continuidad que no pudo obtener en Europa y mantenerlo en la órbita rumbo al Mundial 2030. La motivación no es sólo local, sino también internacional: recuperar protagonismo en Liga MX para seguir siendo considerado en los planes de Rafa Márquez.

En este sentido, el Chino entiende que cada partido con Pumas es también una oportunidad de mostrarse ante el cuerpo técnico nacional. La camiseta auriazul y la verde están conectadas en su narrativa: ambas representan retos, responsabilidades y sueños que quiere cumplir.

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