
El ajo contiene alicina, un compuesto azufrado que ha sido estudiado por su posible papel en la reducción de la presión arterial y el colesterol LDL, según especialistas de la Clínica Mayo y Harvard Medical School.
Diversas revisiones sugieren estos efectos, aunque su alcance real varía según la persona y la preparación.
PUBLICIDAD
La doctora JoAnn Manson, profesora de medicina en Harvard Medical School y jefa de la División de Medicina Preventiva del Brigham and Women’s Hospital, calificó la evidencia disponible como “bastante convincente” en lo relacionado con la presión arterial y el colesterol.

El doctor Donald Hensrud, profesor asociado de medicina preventiva y nutrición en Mayo Clinic College of Medicine, matizó que existen “incontables estudios” sobre los posibles beneficios cardiovasculares del ajo, aunque advirtió que la calidad de esas investigaciones varía y no todas las personas responden de la misma manera.
Cómo se forma la alicina al cortar o machacar el ajo
La alicina no está presente como tal en el diente de ajo intacto.
Se forma cuando el ajo se corta, machaca o mastica, un proceso que activa la enzima alinasa y transforma a la aliína, su precursor inactivo, en alicina, según documenta el Instituto Linus Pauling de la Universidad Estatal de Oregón.
PUBLICIDAD

Diversas fuentes sugieren dejar reposar el ajo triturado entre 10 y 15 minutos antes de cocinarlo o consumirlo, tiempo en el que se completa esta reacción química y se favorece la formación del compuesto activo, de acuerdo con la misma institución.
Qué aporta el ajo crudo frente al ajo cocido
El calor puede afectar la actividad de la enzima alinasa responsable de generar alicina.
La cocción prolongada o el uso de microondas reduce de forma considerable la capacidad del ajo de producir este compuesto, según el Instituto Linus Pauling.

El ajo asado parece retener mejor los compuestos derivados de la alicina que el ajo hervido, de acuerdo con estudios recopilados por la misma fuente, aunque la magnitud de esta diferencia depende del tiempo y la temperatura de cocción.
PUBLICIDAD
El ajo en polvo, por su parte, conserva una porción menor de aliína respecto al ajo fresco debido al proceso de secado, lo que limita su capacidad de generar alicina en comparación con el diente entero.
No existe una recomendación oficial de consumo diario de ajo
A diferencia de otros alimentos con compuestos como la fibra, para la cual instituciones como el IMSS establecen rangos específicos de gramos diarios, no existe una cifra oficial equivalente para el ajo emitida por organismos de salud como la Organización Mundial de la Salud, la Secretaría de Salud o el IMSS en México.

Diversas fuentes, entre ellas la Universidad Estatal de Oregón y el National Institutes of Health de Estados Unidos, sugieren el consumo de uno o dos dientes de ajo fresco triturado como referencia general, aunque aclaran que la absorción efectiva de los compuestos activos puede variar de manera considerable entre personas.
PUBLICIDAD
Ante esa falta de consenso institucional, la recomendación de especialistas citados por la Clínica Mayo y la Clínica Cleveland es consultar a un médico o nutriólogo antes de aumentar el consumo de ajo con fines terapéuticos específicos, en particular si la persona toma algún medicamento de forma regular.

Lo que el ajo no puede sustituir, según la Academia de Nutrición y Dietética
No existen pruebas concluyentes de que el consumo de ajo sustituya tratamientos médicos convencionales, revierta placas arteriales o brinde protección absoluta frente a infecciones graves, según la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos.

Quiénes deben moderar su consumo o consultar a un médico
El consumo de ajo crudo puede provocar irritación gástrica y molestias digestivas, en particular en personas con antecedentes de gastritis, reflujo o úlceras, según el National Institutes of Health (NIH).
PUBLICIDAD
Clínica Mayo advierte que el ajo puede potenciar el efecto de medicamentos anticoagulantes, por lo que las personas que los toman deben consultar a su médico antes de aumentar su consumo habitual.

Los compuestos del ajo también pueden interactuar con antirretrovirales, antihipertensivos e hipoglucemiantes, de acuerdo con los NIH.
En México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) ha alertado sobre productos comerciales que utilizan al ajo como ingrediente en suplementos sin registro sanitario, publicitados con promesas de curar padecimientos sin evidencia que lo respalde.

La recomendación de Cofepris es acudir con un médico para el diagnóstico y tratamiento de cualquier padecimiento, en lugar de recurrir a suplementos que no han sido evaluados por la autoridad sanitaria.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Vuelos demorados y cancelados en el AICM este 27 de septiembre
Con millones de pasajeros al mes, el aeropuerto capitalino llega a sufrir alteraciones en su operación

Romero en la habitación mientras duermes: ¿para qué sirve y por qué lo recomiendan?
Además de su uso culinario, esta especie aromática está presente en productos de limpieza y cuidado personal, como aceites y shampoos

Gears of War E-Day: Xbox México celebra el legado de la saga junto a sus fans
Marcus Fenix y Dominic Santiago están de regreso en una aventura que explora uno de los momentos clave de la historia de Sera

Salsa taquera de chile de árbol: la receta que toda taquería guarda en secreto
El aroma del chile de árbol recién tostado, mezclado con jitomate asado, anticipa el sabor de una salsa que transforma cualquier taco

Wendy Guevara paraliza el Auditorio Nacional con sorpresivo “beso de tres” junto a Jorge Medina y Josi Cuen
La influencer causó furor en el Coloso de Reforma tras ceder ante el coro del público y sellar un insólito “beso de tres” con los exvocalistas de La Arrolladora Banda El Limón



