Rutina de movilidad articular: siete ejercicios para despertar el cuerpo y empezar el día con más energía

Unos minutos de movimientos lentos y sin dolor pueden ayudar a preparar las articulaciones para caminar, trabajar, subir escaleras y realizar tareas cotidianas

Ilustraciones de un cuerpo humano realizando estiramientos, esquemas de articulaciones, textos descriptivos y el logotipo de Infobae.
Rutina de movilidad articular y recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Una rutina de movilidad articular de siete ejercicios puede hacerse por la mañana, en casa y sin equipamiento para reducir la rigidez después del descanso y preparar el cuerpo para las actividades diarias.

Está dirigida a adultos sin dolor agudo y combina movimientos controlados de columna, cuello, hombros, caderas, rodillas, tobillos y tronco. La secuencia puede durar entre cinco y diez minutos.

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La rutina no reemplaza el ejercicio aeróbico ni el fortalecimiento muscular.

La OMS aconseja reemplazar el tiempo sedentario por movimiento

La OMS define la actividad física como todo movimiento corporal que requiere gasto de energía.

Sus recomendaciones indican que cualquier cantidad de actividad es preferible a la inactividad y que conviene reducir los períodos prolongados sentado.

Una secuencia breve al despertar puede ayudar a pasar del reposo nocturno a las tareas cotidianas. También evita que el comienzo del día se limite a pasar de la cama a una silla o a una pantalla.

La movilidad articular no sustituye las metas generales de actividad física.

La ACSM recomienda que los adultos acumulen al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, o 75 minutos de actividad vigorosa, junto con ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana.

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La institución estadounidense añade que los ejercicios de flexibilidad y amplitud articular pueden incorporarse al calentamiento, al final de una sesión o en momentos independientes.

Una práctica matutina funciona como complemento para facilitar los movimientos habituales.

Una mujer sentada en un sofá come pizza junto a refrescos, mientras el espejo muestra su reflejo al correr en un parque con una manzana.
La OMS indica que cualquier cantidad de actividad es preferible a la inactividad y que conviene reducir los períodos prolongados sentado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mayo Clinic y la AHA recomiendan empezar con suavidad

Mayo Clinic advierte que no conviene realizar estiramientos profundos con los músculos fríos.

Antes de mantener una postura, recomienda comenzar con actividad ligera o movimientos globales para elevar gradualmente la temperatura corporal.

La American Heart Association coincide en que los estiramientos deben ser lentos, controlados y sin rebotes. La sensación esperable es una tensión moderada, no dolor.

Si aparece dolor agudo, punzante o localizado en una articulación, hay que reducir la amplitud o suspender el movimiento.

Mayo Clinic aconseja mantener las posiciones alrededor de 30 segundos y repetirlas de dos a cuatro veces cuando la rutina y la tolerancia de cada persona lo permitan.

Harvard Medical School incluye el movimiento de gato-vaca para la columna

El primer ejercicio moviliza la espalda mediante una variante de gato-vaca, un movimiento que Harvard Medical School incorpora en sus propuestas para conservar la flexibilidad de la columna.

La persona debe apoyar las manos debajo de los hombros y las rodillas debajo de las caderas, sobre una esterilla o una superficie estable.

Al inhalar, arquea suavemente la espalda; al exhalar, redondea la columna y acerca el mentón al pecho.

El gesto debe ser continuo y sin llevar el cuello o la zona lumbar a posiciones extremas. Bastan varias repeticiones durante cerca de un minuto.

Quienes tengan dificultad para arrodillarse pueden apoyar las manos sobre una pared o una mesa firme. Desde allí, pueden reproducir una flexión y extensión suave de la espalda.

Una mujer con top deportivo turquesa y shorts negros realiza la postura Gato-Vaca sobre una colchoneta gris en una habitación con piso de madera y plantas.
El primer ejercicio moviliza la espalda mediante una variante de gato-vaca, un movimiento que Harvard Medical School incorpora en sus propuestas para conservar la flexibilidad de la columna. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El NHS propone movilizar el cuello y los hombros sin giros bruscos

El NHS incluye movimientos de cuello y hombros dentro de sus ejercicios de flexibilidad para personas con rigidez causada por posturas mantenidas o falta de actividad.

Desde una posición sentada o de pie, se gira lentamente la cabeza hacia la derecha hasta donde resulte cómodo. Tras regresar al centro, se repite el movimiento hacia la izquierda.

Luego, se inclina la cabeza hacia un hombro mientras el otro permanece relajado. La posición puede mantenerse unos segundos antes de cambiar de lado.

La secuencia termina con círculos de hombros hacia atrás y hacia abajo. Estos movimientos deben evitar las aceleraciones, los tirones y las rotaciones amplias que causen mareos.

Las personas que presenten dolor irradiado hacia los brazos, vértigo, zumbidos o antecedentes de trastornos cervicales necesitan consultar con un profesional sanitario antes de ampliar el rango de movimiento.

La extensión de brazos moviliza hombros y tronco al levantarse

El tercer ejercicio se realiza de pie, con los pies separados al ancho de las caderas y las rodillas levemente flexionadas.

Se elevan ambos brazos por encima de la cabeza y se busca alargar el cuerpo hacia arriba sin arquear demasiado la zona lumbar.

Mayo Clinic, el NHS y la guía de estiramientos conscientes de University Health Services de la Universidad de California en Berkeley recomiendan movimientos que favorecen la movilidad de hombros, caja torácica y tronco.

La postura puede mantenerse durante unos segundos con respiración regular. Después, se introduce una inclinación lateral suave hacia cada lado.

Quienes sientan dolor al elevar los brazos pueden reducir la altura. La estabilidad y la ausencia de molestias deben prevalecer sobre la amplitud del gesto.

Tres imágenes en paralelo de una mujer que realiza ejercicios de yoga sobre una esterilla en un suelo de madera.
El NHS incluye movimientos de cuello y hombros dentro de sus ejercicios de flexibilidad para personas con rigidez causada por posturas mantenidas o falta de actividad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La flexión de cadera activa la parte posterior de las piernas

El cuarto ejercicio busca movilizar las caderas y los isquiotibiales. Esta zona puede sentirse rígida después de dormir o de pasar muchas horas sentado.

De pie y con las rodillas apenas flexionadas, la persona lleva la cadera hacia atrás mientras inclina el torso hacia delante. La espalda debe conservar una alineación cómoda, sin buscar tocar el suelo.

El movimiento se detiene cuando aparece tensión moderada en la parte posterior de los muslos. La posición puede durar entre 10 y 20 segundos, seguida de un regreso lento a la postura erguida.

Mayo Clinic y la AHA recomiendan no bloquear las rodillas durante los estiramientos de la cadena posterior. Las personas con dolor lumbar agudo o dificultades de equilibrio pueden apoyarse en una mesa estable.

La sentadilla básica recorre el rango de caderas, rodillas y tobillos

El quinto ejercicio es una sentadilla sin peso externo. La ACSM reconoce la importancia de mantener la capacidad funcional para realizar movimientos cotidianos, como sentarse, levantarse y recoger objetos.

Con los pies algo más separados que las caderas, se extienden los brazos hacia delante para ayudar al equilibrio. La persona lleva la pelvis hacia atrás y flexiona caderas y rodillas hasta una profundidad que no cause dolor.

Las rodillas deben mantenerse alineadas con los pies y el peso debe repartirse sobre toda la planta. Después, se vuelve a la posición inicial sin prisa.

El objetivo no consiste en alcanzar la máxima profundidad, sino en movilizar articulaciones y activar las piernas. Una silla detrás puede ofrecer seguridad a quienes tienen dolor de rodilla, menor estabilidad o movilidad reducida.

Hombre con camiseta azul y pantalón corto verde ejecutando una sentadilla con las manos juntas frente al pecho en un gimnasio.
El quinto ejercicio es una sentadilla sin peso externo. La ACSM reconoce la importancia de mantener la capacidad funcional para realizar movimientos cotidianos, como sentarse, levantarse y recoger objetos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mayo Clinic y el NHS sugieren estirar los gemelos en una pared

El sexto ejercicio se centra en la pantorrilla y el tobillo. Mayo Clinic y el NHS proponen una variante en pared para mejorar la flexibilidad de los gemelos.

Con las manos apoyadas frente a una pared, se adelanta una pierna y se retrasa la otra. La rodilla delantera se flexiona levemente, mientras la pierna posterior se mantiene extendida y con el talón apoyado.

El cuerpo avanza con suavidad hasta sentir tensión en la pantorrilla de la pierna retrasada. La postura puede mantenerse entre 20 y 30 segundos antes de cambiar de lado.

La cadera debe permanecer orientada hacia delante. Si el talón se levanta o aparece dolor en el tendón de Aquiles, se debe reducir la distancia respecto de la pared.

Harvard Medical School recomienda torsiones controladas del tronco

El séptimo movimiento moviliza la columna torácica mediante una torsión suave. Harvard Medical School incluye este tipo de ejercicio dentro de las prácticas de flexibilidad para conservar la capacidad de girar el tronco.

De pie, con los pies separados al ancho de los hombros, se rota lentamente el cuerpo hacia un lado. La pelvis debe permanecer relativamente estable y la respiración debe acompañar el movimiento.

Tras volver al centro, se repite hacia el lado contrario. La variante sentada puede ser más conveniente para quienes necesitan mayor estabilidad.

Las personas con dolor agudo de espalda, una cirugía reciente o trastornos de columna diagnosticados deben consultar con un fisioterapeuta o médico antes de incorporar rotaciones amplias.

Infografía ilustrada que muestra a un hombre estirándose en la cama y recuadros explicativos de seis ejercicios de movilidad corporal.
Siete ejercicios recomendados para una rutina de movilidad matutina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La práctica constante facilita una vida cotidiana más activa

Mayo Clinic, la AHA y University Health Services de Berkeley coinciden en que la flexibilidad mejora con la regularidad.

La rutina puede repetirse cada mañana o varios días por semana, de acuerdo con las necesidades y posibilidades de cada persona.

La OMS recomienda interrumpir los períodos prolongados de inactividad con más movimiento a lo largo del día.

Por eso, esta secuencia puede complementarse con caminatas, cambios de postura y pausas activas durante el trabajo o el estudio.

Las personas mayores o quienes tengan movilidad limitada pueden adaptar los ejercicios con el apoyo de una silla, una pared o una mesa firme.

El NHS ofrece alternativas de bajo impacto que permiten conservar el movimiento con mayor seguridad.

Quienes padezcan enfermedades cardiovasculares, dolor crónico, afecciones articulares relevantes o se encuentren en recuperación de una cirugía deben consultar previamente con su equipo de salud.

La regla central para toda la rutina es mantener un rango de movimiento estable, gradual y libre de dolor.

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