Agregar Infobae enGoogle

Los mejores ejercicios para prevenir la osteoporosis y que puedes hacer desde casa

Esta enfermedad puede prevenirse con el movimiento, aquí te decimos cómo

Hombre mayor de suéter marrón y pantalón oscuro se inclina con las manos en su rodilla y cadera, con vista transparente de fractura de fémur. Hay un bastón y muebles.
Un hombre mayor se inclina y se toma la cadera, mostrando una fractura visible en la ilustración ósea que se superpone a su cuerpo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

La osteoporosis reduce la densidad ósea y eleva el riesgo de fracturas, pero mover el cuerpo con regularidad frena ese proceso desde antes de que aparezcan los primeros síntomas. Los ejercicios con carga de peso y los de fuerza muscular son los que más estimulan al hueso a mantenerse denso, y la mayoría se pueden hacer en casa sin equipo especializado, aunque recomendamos siempre ir al gimnasio para priorizar la sobrecarga progresiva.

El hueso responde al estrés mecánico: cuando los músculos jalan sobre él y el peso corporal lo comprime, el tejido óseo se activa y se renueva. Sin ese estímulo, la pérdida de masa avanza. Por eso sentarse frente a una pantalla todo el día, aunque no duela, tiene consecuencias directas sobre los huesos.

PUBLICIDAD

Sentadillas y estocadas fortalecen cadera y columna al mismo tiempo

Una mujer hace ejercicio en el interior de una casa, viste ropa deportiva oscura, tiene el cabello recogido. Se observan ventanales y un sofá.
Una mujer realiza un ejercicio de sentadilla zancada en el salón de su casa, con la luz natural que entra por los ventanales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las sentadillas trabajan la parte frontal de las piernas y los glúteos, dos grupos musculares que sostienen las zonas más vulnerables a la osteoporosis: cadera y columna lumbar. Para hacerlas en casa basta con pararse con los pies al ancho de las caderas, doblar las rodillas sin que sobrepasen los dedos del pie y bajar hasta que los muslos queden paralelos al piso. Ocho a doce repeticiones en dos series es un punto de partida.

Las estocadas añaden el componente de equilibrio. Un paso largo hacia adelante, doblar ambas rodillas a 90 grados y empujar con la pierna delantera para volver. Trabajan cadera, rodilla y tobillo al mismo tiempo, y el reto de estabilidad activa los músculos pequeños que rodean las articulaciones.

PUBLICIDAD

El puente de glúteos protege la zona lumbar sin impacto

Mujer latina de cuarenta años, con leggings azules y camiseta gris, acostada en esterilla de yoga, realizando un glute bridge en un salón con ventana.
Una mujer latina de mediana edad realiza el ejercicio de puente de glúteos en una esterilla de yoga en el suelo de su hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Acostada boca arriba con las rodillas dobladas y los pies planos en el piso, se elevan las caderas hasta formar una línea recta entre hombros y rodillas. Se sostiene dos o tres segundos y se baja despacio. El puente de glúteos no genera impacto sobre la columna, pero sí produce tensión muscular suficiente para estimular el hueso lumbar y sacro.

Para quienes empiezan, dos series de diez repeticiones son suficientes. Con el tiempo se puede agregar una pesa sobre el abdomen o sostener la posición más segundos.

Pararse en un pie entrena el equilibrio y previene caídas

Las fracturas por osteoporosis no ocurren solas: casi siempre las precede una caída. Por eso el equilibrio es tan parte del entrenamiento como la fuerza. Pararse en un solo pie durante 30 segundos, tres veces por cada pierna, es un ejercicio que no requiere nada más que una pared cerca por si se pierde el balance.

A medida que mejora la estabilidad, se puede cerrar los ojos o pararse sobre una superficie ligeramente inestable, como un cojín doblado.

Curl de bíceps y press de hombros con ligas o mancuernas

Hombre de unos 30 años, vestido con camiseta gris y pantalón corto negro, de pie en un gimnasio, realizando curl de bíceps martillo con dos mancuernas.
Un hombre de 30 años realiza un curl de bíceps martillo con pesas en un gimnasio de diseño abierto, concentrado en su rutina de entrenamiento de fuerza. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los huesos de los brazos y la parte superior de la espalda también pierden densidad con la edad. El curl de bíceps se hace de pie o sentado: con una liga pisada o una mancuerna en cada mano, se doblan los codos jalando el peso hacia el pecho y se baja despacio. Ocho a doce repeticiones.

El press de hombros parte de la misma posición: brazos a la altura de los hombros en ángulo de 90 grados, se empuja hacia arriba hasta extender casi por completo y se regresa. Ambos ejercicios se pueden hacer con ligas de resistencia, que cuestan poco y no ocupan espacio.

Golpes de pie en el piso estimulan el hueso de la cadera directamente

De pie, con una mano apoyada en una silla o pared, se levanta un pie y se estampa contra el piso con fuerza, como aplastando algo. Cuatro repeticiones por pie. Este gesto genera una vibración que viaja desde el talón hasta la cadera y estimula directamente la producción de tejido óseo en esa zona.

Lo que hay que evitar si ya existe diagnóstico de osteoporosis

Científicos descubren un interruptor que podría detener la osteoporosis y fortalecer los huesos en la vejez

Quien ya tiene osteoporosis debe alejarse de los ejercicios de alto impacto como correr o saltar, y de los movimientos que doblan la columna hacia adelante, como los abdominales clásicos o tocarse los pies con las piernas estiradas. Esos movimientos aumentan el riesgo de fractura vertebral. Los ejercicios de rotación brusca del tronco, como los que implica el golf o ciertas posturas de yoga, también se deben evitar o hacer con mucho cuidado.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD