Agregar Infobae enGoogle

Confianza en la pareja: UNAM explica cómo se construye y qué la rompe

Conferencista de la universidad expone los elementos que sostienen el vínculo y las conductas que lo deterioran

Un hombre y una mujer sentados en un sofá gris, él con camisa verde y jeans oscuros, ella con suéter beige y jeans claros, ambos mirando en direcciones opuestas.
La confianza en la pareja se construye con honestidad, coherencia, fiabilidad y constancia, y puede romperse por mentiras, control, violencia o incumplimiento de acuerdos, según UNAM Global. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

La confianza en la pareja no aparece sola ni se mantiene intacta con el tiempo: se construye con honestidad, coherencia, fiabilidad y constancia, y también puede romperse por mentiras, control, violencia o incumplimiento de acuerdos, explicó UNAM Global a partir de una conferencia de Alma Gabriela Gómora Figueroa en la UNAM.

La especialista señaló en UNAM Global que una de las expresiones más graves de ese deterioro de la confianza puede ser la infidelidad, aunque algunas parejas logran superar esa experiencia cuando ambos integrantes están dispuestos a comprender lo ocurrido, asumir responsabilidades, reparar el daño y reconstruir los acuerdos de la relación. Ese proceso, según la misma fuente, requiere compromiso, honestidad y trabajo consciente para recuperar la cercanía y la seguridad perdidas.

PUBLICIDAD

De acuerdo con la conferencia, la pregunta de fondo es directa: si en una relación íntima existe la certeza de que la otra persona estará presente cuando se le necesite. UNAM Global reportó que esa sensación permite compartir experiencias, mostrarse vulnerable y enfrentar las diferencias sin que cada conflicto se convierta en una amenaza para el vínculo.

La confianza empieza desde la primera infancia

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La capacidad de confiar inicia en la primera infancia con las figuras cuidadoras, y esas experiencias tempranas se vuelven un modelo que influye después en los vínculos afectivos y la confianza en pareja. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Gómora Figueroa, jefa de sede del programa Espora en el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, explicó en UNAM Global que la capacidad de confiar no comienza en la vida en pareja, sino en la primera infancia. La llamada confianza básica se forma a partir de las experiencias tempranas con las figuras cuidadoras.

PUBLICIDAD

Desde el nacimiento, las personas dependen por completo de alguien más para sobrevivir. Según la especialista, la calidad de esa relación temprana se vuelve el primer modelo de lo que significa depender de otra persona y sentirse seguro en su presencia.

Esa base influye después en la manera en que se construyen otros vínculos afectivos. UNAM Global precisó que las experiencias infantiles de cuidado, atención y afecto influyen en la forma en que las personas confiarán más adelante en sus parejas y en otras relaciones cercanas, aunque las experiencias posteriores también pueden modificar esas creencias.

Honestidad y constancia sostienen el vínculo

Hombre y mujer sonrientes abrazándose; la mujer con blusa blanca, el hombre con camisa de mezclilla. Dos figuras borrosas en el fondo.
La confianza en una relación íntima se define por la certeza de que la otra persona estará presente cuando se le necesite, lo que permite mostrarse vulnerable y enfrentar diferencias sin convertir cada conflicto en amenaza. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La confianza en una relación, según Gómora Figueroa, se apoya en varios componentes. El primero es la honestidad, entendida como actuar con transparencia y sinceridad.

El segundo es la fiabilidad. La especialista explicó que consiste en que lo que una persona comunica corresponda con la realidad y pueda comprobarse en sus comportamientos.

A eso se suman la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, y la constancia para reafirmar ese vínculo con acciones repetidas. UNAM Global detalló que la confianza no puede darse por sentada después del inicio de la relación, porque requiere cuidado cotidiano, atención constante y demostraciones continuas de consideración hacia la otra persona.

La confianza se fortalece o se debilita en cada interacción. Cuando ambos integrantes actúan con honestidad, coherencia, fiabilidad y constancia, ese pilar se sostiene a lo largo del tiempo.

Una pareja combina acuerdos y presencia emocional

Un hombre y una mujer sonríen mientras brindan con dos latas plateadas. Están sentados al aire libre en un sofá moderno, frente a una mesa de madera.
La confianza en la relación incluye acuerdos explícitos e implícitos, y se refuerza con escucha activa, interés por la experiencia del otro, apoyo en momentos difíciles y coherencia frente a lo pactado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Gómora Figueroa también sostuvo que la confianza en pareja incluye elementos emocionales como el anhelo, la ilusión, el amor, la intimidad, la complicidad, el deseo, la lealtad, el compromiso y la seguridad. En ese marco, sentirse escuchado, cuidado, valorado y admirado por la otra persona refuerza la vida en común.

La intimidad, añadió, permite sentir que se ocupa un lugar en la vida y en los pensamientos de la pareja incluso sin compartir el mismo espacio físico. La complicidad aporta apoyo mutuo, entendimiento y una visión compartida frente a distintas situaciones.

Por su parte, la confianza también se organiza a partir de acuerdos. Algunos son explícitos y se comunican de forma clara, mientras otros son implícitos o incluso inconscientes, vinculados con experiencias familiares y modelos de relación aprendidos a lo largo de la vida.

Escuchar activamente, mostrar interés por la experiencia del otro, brindar apoyo en momentos difíciles y actuar con coherencia frente a esos acuerdos son prácticas que la fortalecen. Cuando ambas personas se sienten vistas, valoradas y respetadas, se consolida la sensación de seguridad dentro del vínculo.

Del enamoramiento a una confianza más madura

Una mujer sentada en un sofá con los brazos cruzados y una expresión de enfado, junto a un hombre que mira un teléfono móvil sonriendo.
Del enamoramiento a una confianza madura, la relación pasa de la idealización a reconocer diferencias e individualidad, y el “nosotros” convive con el “yo” sin que eso represente una amenaza. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Gómora Figueroa explicó que la confianza cambia conforme avanza la relación. Durante el enamoramiento inicial suele crecer con rapidez por la intensa cercanía emocional y por la idealización de la otra persona.

En esa etapa, las personas pueden sentirse especialmente comprendidas, valoradas y priorizadas. Esa percepción favorece sentimientos de bienestar y seguridad emocional.

Con el paso del tiempo, esa idealización disminuye y aparecen con más claridad las diferencias individuales. Ese momento puede traer dudas, inseguridades y desilusiones, porque cada integrante descubre que el otro mantiene espacios privados, intereses propios y necesidades independientes.

La especialista indicó que esa transición no implica por sí sola un deterioro del vínculo. También puede convertirse en la oportunidad de pasar a una confianza más madura, en la que el nosotrosconvive con el yo y se acepta que cada integrante conserva su individualidad sin que eso represente una amenaza para la relación.

Mentiras, violencia y control la erosionan

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las mentiras, el abuso, la manipulación y el gaslighting erosionan la confianza en la pareja, al igual que la pérdida de intimidad y complicidad cuando relaciones externas adquieren mayor peso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los factores que debilitan la confianza, Gómora Figueroa enlistó las incongruencias entre palabras y acciones, el incumplimiento de acuerdos, la falta de consistencia en los comportamientos y los mensajes ambiguos que generan incertidumbre.

También mencionó la disminución del apoyo emocional, del acompañamiento y del respaldo que antes existía. Esa pérdida puede generar sentimientos de abandono o desinterés y afectar la seguridad emocional dentro de la relación.

La erosión se vuelve más evidente cuando aparecen mentiras, ocultamientos y traiciones. A eso se suman formas de violencia, faltas de respeto, abuso, manipulación o control que producen miedo, inseguridad o dependencia.

Dentro de esas dinámicas, la conferencia mencionó el sometimiento de una persona a la voluntad de la otra, la invalidación constante de opiniones o experiencias, el gaslighting y las burlas disfrazadas de humor que minimizan o desacreditan lo que vive la otra persona. Estas conductas no solo dañan la confianza, también erosionan la dignidad y el bienestar emocional.

La especialista agregó que este pilar también se deteriora cuando la relación pierde sus espacios exclusivos de intimidad y complicidad. Si esos espacios desaparecen o son sustituidos por relaciones externas que adquieren mayor peso, puede surgir la percepción de que la pareja dejó de ser una prioridad.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD