Cómo hacer tamales bajos en grasa sin perder el sabor ni la textura tradicional

Un solo tamal con bolillo y atole puede sumar mil kilocalorías en una comida y cubrir la totalidad del requerimiento diario de una mujer adulta, advierte el IMSS

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Ilustración de mujer oliendo un tamal envuelto en hoja de maíz en un plato de talavera, con una olla de barro y un textil sobre una mesa.
El tipo de relleno define el perfil nutricional del tamal tanto como la cantidad de grasa en la masa, según Paulina Ochoa Moreno, académica de la carrera de Ciencias de la Nutrición de la Universidad Autónoma de Guadalajara. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El IMSS, a través de un comunicado disponible en su portal oficial advierte que una sola pieza de tamal aporta alrededor de 600 calorías.

Si se acompaña con bolillo y atole, la ingesta sube a cerca de mil kilocalorías en una sola comida, lo que puede cubrir la totalidad del requerimiento diario de una mujer adulta, según los parámetros de la Organización Mundial de la Salud.

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La manteca de cerdo puede sustituirse por aceite de oliva, cacahuate o ajonjolí en la masa de los tamales, según el IMSS.

Ilustración 3D de un torso humano, mostrando músculos y una gran acumulación de grasa abdominal de color rojo intenso, sobre un fondo azul claro.
La bebida que acompaña al tamal puede ser tan determinante para la carga calórica total como el tamal mismo, advierte la nutrióloga Geraldine Díaz Cózar del IMSS. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, agregar polvo de hornear compensa la pérdida de esponjosidad, de acuerdo con una investigación de la Universidad Autónoma del Estado de México.

El resultado es un tamal con menos grasa saturada, sin sacrificar la firmeza ni la elasticidad que lo distinguen.

El cambio es posible porque la masa de maíz nixtamalizado tiene capacidad emulsificante propia, según investigadores del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ).

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Tamales de pasas, pulque, miel de agave, postre tradicional mexicano – (Imagen Ilustrativa Infobae)
Hoy existen versiones de tamales vegetarianos y veganos que, según la Universidad Autónoma de Guadalajara, mantienen la esencia del platillo sin comprometer la salud. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La PROFECO advierte: la manteca de cerdo eleva el riesgo cardiovascular

La Procuraduría Federal del Consumidor señala, a través de un documento publicado en el portal del gobierno de México, que la manteca de cerdo es una fuente de grasas saturadas cuyo consumo excesivo representa un riesgo para la salud cardiovascular.

El organismo también advierte que un tamal puede superar los 600 miligramos de sodio por pieza, cerca de un tercio del límite diario recomendado para un adulto.

Existen alrededor de 500 variedades de tamales, según la UNAM. (YouTube/@UNAMGlobalTV)

La receta: aceites vegetales, relleno magro y sin bebidas azucaradas

La nutrióloga Geraldine Díaz Cózar, adscrita a la Unidad Médica Familiar No. 17 del IMSS en la Ciudad de México, a través del comunicado oficial del Instituto, indica qué aceites funcionan: oliva, cacahuate y ajonjolí.

Los tres son ricos en grasas insaturadas, no contienen colesterol y aportan Omega 3 y Omega 6, ácidos grasos que el organismo no produce por sí solo y que ayudan a controlar la presión arterial.

Infografía "Tamales saludables: claves para mejorarlos" con ilustraciones de tamales, aceites vegetales, carnes, legumbres, verduras, bebidas y logo Infobae.
Recomendaciones nutricionales ilustran la elección de aceites, rellenos magros y bebidas sin azúcar para elaborar tamales saludables, según Infobae. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La maestra Paulina Ochoa Moreno, académica de la carrera de Ciencias de la Nutrición de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), añade que el relleno define tanto el sabor como el perfil nutricional.

Carnes magras como pollo o cerdo sin exceso de grasa aportan proteínas de alto valor biológico.

Frijoles, lentejas, quelites o verduras de temporada incorporan fibra, vitaminas y minerales sin sumar grasa.

La nutrióloga Geraldine Díaz Cózar recomienda sustituir la manteca por aceite de oliva, cacahuate o ajonjolí.
La nutrióloga Geraldine Díaz Cózar recomienda sustituir la manteca por aceite de oliva, cacahuate o ajonjolí.

Ochoa Moreno señala que hacer tamales con mayor proporción de relleno que de masa mejora la calidad del platillo sin modificar su esencia.

La bebida también determina el impacto calórico total: el atole y el champurrado generan picos de glucosa en sangre.

Sustituirlos por agua simple o una infusión sin azúcar es, según la académica de la UAG, una de las decisiones más directas para reducir el aporte calórico de la comida.

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Frijoles, lentejas, quelites y verduras de temporada incorporan fibra, vitaminas y minerales al tamal sin sumar grasa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Actualmente existen versiones vegetarianas y veganas que, indica la especialista, responden a las necesidades actuales de salud sin perder la tradición del platillo.

Por qué la textura es el verdadero reto al reducir la grasa

Eliminar o reducir la manteca no es un ajuste menor si se trata de este platillo tradicional mexicano.

Investigadores del CIATEJ y del Centro de Investigación Científica de Yucatán explican que los glóbulos de grasa rodean las partículas de almidón de la masa y generan la firmeza, esponjosidad y ligera elasticidad características del tamal. Sin esa grasa, la masa pierde cohesión.

Infografía con dibujos de tamales, grasa, masa, persona, polvo de hornear y texto explicativo sobre la textura. Incluye logo Infobae.
Investigaciones mexicanas explican la función de la grasa en los tamales, el impacto de su reducción en la textura y el uso del polvo de hornear como solución. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La tesis doctoral de Celia Cruz Vázquez, de la Universidad Autónoma del Estado de México, cuantificó ese efecto: al disminuir la manteca, el tamal se vuelve más duro y difícil de masticar.

La solución que identifica Cruz Vázquez es el polvo de hornear. El agente leudante evita la dificultad al masticar causada por la reducción de grasa.

Tamal, masa de maíz, platillo tradicional, relleno, hoja de maíz, cocido al vapor. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
Un tamal puede superar los 600 miligramos de sodio por pieza, cerca de un tercio del límite diario recomendado para un adulto, según la Profeco. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En ausencia total de manteca, produce una textura deseable similar a la tradicional, de acuerdo con la investigadora.

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