Meses de gimnasio y el mismo peso: lo que nadie te explica sobre tu cuerpo

Una investigación halló que esta rutina permite recomposición corporal real, con menos tejido adiposo, más músculo y mejora en el metabolismo

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Ilustración estilo sketch que muestra cuatro figuras masculinas con diferentes grupos musculares (espalda, abdomen, piernas, brazos) resaltados, en un gimnasio con pesas.
El peso corporal no refleja los cambios que ocurren dentro del organismo al adoptar hábitos saludables. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La báscula no distingue entre músculo y grasa: los suma en un solo número aunque cada uno tenga efectos distintos sobre la salud.

Por eso, quien lleva meses en el gimnasio sin ver cambios en el peso no está estancado, su cuerpo está cambiando de una forma que ese número no puede registrar, según el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

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La composición corporal, no el peso, es lo que explica qué ocurre realmente dentro del organismo cuando se adoptan hábitos saludables.

Ilustración 3D de un torso humano, mostrando músculos y una gran acumulación de grasa abdominal de color rojo intenso, sobre un fondo azul claro.
Un aumento de 2.7% en masa muscular se asocia con una reducción de 4.1% en grasa corporal, según Sports Medicine. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un análisis publicado en la revista Sports Medicine lo cuantifica: un aumento promedio de 2.7% en masa muscular se asocia con una reducción de 4.1% en grasa corporal.

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El peso total apenas se mueve, pero el organismo gana músculo, pierde grasa y mejora su funcionamiento metabólico, según el CIAD.

Por qué no se debe confiar el resultado del progreso solo en el peso, según el CIAD

La báscula registra músculos, grasa, huesos, órganos y agua en un solo número. No diferencia entre ellos.

Dos personas pueden pesar exactamente lo mismo y tener condiciones de salud radicalmente distintas, dependiendo de qué compone ese peso.

Una infografía compara el peso de dos hombres con diferentes condiciones corporales y muestra los componentes del peso como grasa, músculos, huesos, órganos y agua.
El músculo y la grasa cumplen funciones distintas; el problema no es tener grasa, sino tener más de la que el organismo necesita. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El CIAD lo documenta a través de su portal oficial: el ejercicio y los hábitos saludables pueden aumentar la masa muscular, reducir la grasa y mejorar el metabolismo sin que esos cambios se reflejen de inmediato en la báscula.

Confiar únicamente en ese número, advierte el centro, lleva a interpretar de forma equivocada el progreso y, en consecuencia, a abandonar hábitos que sí están funcionando.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Medir la circunferencia de la cintura con una cinta métrica es una de las tres alternativas prácticas que propone el CIAD para rastrear cambios en la composición corporal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Medirse erróneamente puede pasar por alto riesgos de salud, indica la UNAM

Un estudio de la UNAM publicado en la Revista Electrónica De Psicología Iztacala, con muestra de habitantes de la Ciudad de México y el Estado de México, encontró que el índice de masa corporal (IMC), el indicador más usado en consultorios, puede causar diagnósticos erróneos de la composición corporal.

El porcentaje de grasa corporal y el índice cintura-altura resultaron ser medidas más precisas para detectar riesgos de salud.

Lorena Levet, nutrióloga y académica de la Facultad de Nutrición de la Universidad Veracruzana muestra la manera recomendada para medir la cintura. (YouTube/@facultaddenutricionunivers847)

Los autores concluyen que el IMC debe dejar de ser el único criterio para clasificar la composición corporal de la población.

Una persona puede tener un IMC dentro de rangos normales y, al mismo tiempo, acumular grasa visceral en niveles de riesgo.

Más músculo, menos grasa: lo que el entrenamiento de fuerza hace en silencio

Una investigación publicada en la revista científica de salud Frontiers in Endocrinology comparó tres grupos: entrenamiento de fuerza, ejercicio aeróbico y sin ejercicio, todos con dieta restringida. Los tres perdieron peso de una manera similar.

Un hombre levanta su camiseta negra para mostrar su abdomen sudoroso y muy definido, mientras se pellizca la piel; se ve su reflejo de espaldas en el espejo del gimnasio.
El grupo que entrenó fuerza aumentó 0.8 kilogramos de masa libre de grasa frente a los grupos de cardio y sin ejercicio, según Frontiers in Endocrinology. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Solo el grupo de fuerza aumentó su masa libre de grasa —en promedio 0.8 kilogramos— mientras reducía la grasa en mayor proporción que los otros dos.

El estudio concluye que el entrenamiento de fuerza es la única modalidad que produce recomposición corporal real: perder grasa y ganar músculo al mismo tiempo, aunque la báscula apenas lo registre.

Ilustración de torso masculino con músculos voluminosos a la izquierda y definidos a la derecha, rodeado de pesa, bebidas, barras, cinta métrica, brócoli y espinaca.
El porcentaje de grasa corporal y el índice cintura-altura son medidas más precisas que el IMC para detectar riesgos de salud, según la UNAM. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Es, además, la intervención con mayor efecto sobre la circunferencia de cintura y cadera.

Lo que la báscula ignora: músculo, grasa y cómo medirlos en casa

El músculo y la grasa cumplen funciones distintas e irremplazables.

El músculo regula la glucosa en sangre, sostiene el gasto energético diario y protege los huesos. La grasa almacena energía y participa en la producción de hormonas.

Infografía muestra persona en báscula, balanza comparando músculo y grasa, ilustraciones de músculo, grasa, órganos, métodos de medición y logo Infobae.
La infografía de Infobae detalla cómo diferenciar músculo y grasa en el hogar, explicando sus funciones y los riesgos de acumulación excesiva, según estudios médicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El problema no es tener grasa, sino tener más de la que el organismo necesita, especialmente alrededor de los órganos internos, según el CIAD.

El centro propone tres alternativas prácticas que no requieren equipo especializado.

La primera es medir la circunferencia de la cintura con una cinta métrica, siempre en el mismo punto y bajo las mismas condiciones.

Cuatro personas, dos hombres y dos mujeres, entrenan en un gimnasio. Se ven pesas, barras, bancos y espejos. Todos llevan guantes de gimnasio.
El IMC es el indicador más usado en consultorios, pero no es el más preciso para evaluar la salud. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las otras dos: tomar fotografías periódicas con la misma ropa, postura e iluminación, y llevar un registro de sueño, actividad física y estado de ánimo.

El estudio de Sports Medicine indica que el peso corporal y el IMC son variables inadecuadas para evaluar intervenciones que modifican simultáneamente músculo y grasa. Lo que se necesita medir es cada componente por separado.

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