Cómo hacer un limpiador casero que elimina el moho y evita que regrese

El moho solo necesita un rincón para crecer y afectar la salud de la familia, pero controlarlo es más sencillo y barato de lo que parece

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El moho crece donde hay humedad, aunque sea poca: una condensación en el baño o alrededor de una ventana es suficiente para que se desarrolle. (Imagen Ilustrativa Infobae)
El moho crece donde hay humedad, aunque sea poca: una condensación en el baño o alrededor de una ventana es suficiente para que se desarrolle. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El moho puede crecer en cualquier rincón húmedo del hogar — azulejos del baño, paredes, marcos de ventanas — y puede dañar la estructura de la vivienda además de afectar la salud de quienes la habitan.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) y la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) coinciden en que controlarlo no siempre requiere productos costosos: ventilación, limpieza frecuente y humedad baja son la base.

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Vista cercana de una esquina de pared interior blanca severamente afectada por humedad, con grandes áreas de moho negro y pintura descascarada y manchada.
Las esporas de moho son invisibles a simple vista y flotan constantemente en el aire de interiores y exteriores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Basta una gotera o un baño mal ventilado para que el moho se apodere de tu casa

El moho se reproduce mediante esporas microscópicas de entre que flotan en el aire de interiores y exteriores.

Esas esporas no desaparecen del hogar, pero tampoco crecen si no encuentran humedad.

Basta con un poco de condensación — en el baño o alrededor de una ventana — para que el moho empiece a desarrollarse, señala la EPA, a través de su publicación “Breve guía sobre el moho, la humedad y su hogar”.

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Cortina de ducha color crema con manchas negras de moho sobre una bañera blanca. En el borde hay botellas de limpieza, cepillos, esponjas y guantes.
El baño es una de las zonas más propensas al moho en el hogar: azulejos, juntas y áreas alrededor de ventanas son los puntos más vulnerables. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las zonas más comunes donde aparece son: azulejos y juntas del baño, paredes de sótano, áreas alrededor de ventanas, llaves del agua y fregaderos.

Las fuentes de humedad más frecuentes son goteras en el techo, condensación por alta humedad, fugas lentas en tuberías y zonas inundadas.

El moho puede crecer sobre papel, tela, madera, tierra y casi cualquier material orgánico presente en una vivienda.

Baño deteriorado con manchas de humedad y moho, papel pintado despegado y ventana ligeramente abierta.
El moho puede crecer sobre papel, tela, madera y casi cualquier material orgánico presente en una vivienda. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Del baño a los pulmones: cómo el moho afecta varios órganos del cuerpo

La EPA advierte que inhalar o tocar moho o sus esporas puede provocar reacciones alérgicas, incluso si el moho ya está muerto.

Los síntomas más comunes son estornudos, nariz congestionada, ojos rojos y sarpullido en la piel.

En personas con asma, la exposición puede desencadenar una crisis. En quienes tienen el sistema inmunológico debilitado, puede derivar en infecciones pulmonares.

Un suelo de madera claro con un círculo superpuesto que contiene múltiples microorganismos de colores rojo, azul y verde, de diversas formas
Inhalar o tocar moho puede provocar estornudos, nariz congestionada, ojos rojos y sarpullido, incluso si el moho ya está muerto. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Algunos tipos de moho producen micotoxinas (sustancias potencialmente tóxicas) al crecer. Se han identificado más de 200 tipos de micotoxinas en mohos comunes.

La EPA precisa que no es posible saber si un moho produce micotoxinas solo con verlo. La exposición a estas sustancias puede ocurrir por inhalación, ingestión o contacto con la piel.

Ventilar el hogar reduce la humedad y frena el moho

El blog de la Profeco a través del portal oficial del Gobierno de México señala que ventilar el hogar disminuye la humedad, el moho, las alergias y las infecciones respiratorias.

La recomendación es abrir ventanas y puertas siempre que sea posible para renovar el aire interior.

La EPA establece que la humedad relativa interior debe mantenerse por debajo del 60%, idealmente entre 30% y 50%.

Una persona barre hojas secas del suelo de madera en una entrada interior de una casa. La luz natural entra por una ventana, revelando un ambiente hogareño.
Abrir ventanas y puertas con frecuencia reduce la humedad interior y frena el crecimiento del moho, según la Profeco. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para lograrlo recomienda usar extractores en cocina y baño que expulsen el aire hacia el exterior, reparar fugas en techo, paredes y tuberías en cuanto aparezcan, y secar cualquier área mojada en un plazo máximo de 24 a 48 horas.

Si el moho ya creció, la institución recomienda limpiar la superficie y resolver el problema de humedad que lo originó; de lo contrario, volverá a aparecer.

Cómo preparar un limpiador casero para superficies con moho

En la publicación ‘’Prácticas de limpieza más seguras para reducir exposición a tóxicos’' del Departamento de Ecología del Estado de Washington, Estados Unidos, ofrece una receta de limpiador casero para superficies duras con moho.

Sus ingredientes son económicos, fáciles de conseguir y no tóxicos para personas ni mascotas.

Ingredientes:

  • 1 cucharada de detergente líquido para ropa.
  • 1½ tazas de agua tibia.

Instrucciones:

  • Mezclar el detergente para ropa y el agua en una botella con rociador.
  • Rociar sobre las superficies duras y frotar todo el moho.
  • Dejar que la solución se seque por completo.
Infografía ilustrando una receta de limpiador casero contra el moho, mostrando ingredientes (detergente, agua), mezcla, aplicación con atomizador y secado de una superficie.
El Departamento de Ecología del Estado de Washington comparte una receta de limpiador casero no tóxico, elaborado con detergente y agua, para eliminar eficazmente el moho de superficies duras, garantizando la seguridad de personas y mascotas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La EPA precisa que el moho muerto sigue siendo alergénico, por lo que no basta con aplicar el limpiador: el moho debe retirarse físicamente de la superficie.

Eliminar las fuentes de moho y manipularlo con protección adecuada también son prácticas deducidas de los materiales de las autoridades.

Hombre con mascarilla y guantes azules, arrodillado, tocando una pared blanca con extensas manchas de moho verde-negro, junto a una ventana y radiador.
Cualquier área mojada debe secarse en un máximo de 24 a 48 horas para impedir que el moho se instale, indica la EPA. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La misma fuente advierte que nunca debe mezclarse cloro con amoníaco ni con otros limpiadores, porque la combinación produce gases tóxicos.

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