La caída de nacimientos transforma a México: cuidados, envejecimiento e igualdad marcarán la nueva realidad

La falta de condiciones para equilibrar trabajo y crianza limita las posibilidades de combinar ambos aspectos, de acuerdo con la IBERO

Guardar
Google icon
Ilustración de una balanza con una mujer con libros y portafolio en un lado y bebés, biberones y objetos domésticos en el otro, sostenida por una mano.
Una ilustración plana representa una balanza que sopesa la carrera y educación de una mujer frente a sus responsabilidades familiares, con una mano de apoyo simbolizando la necesidad de políticas públicas equilibradoras. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La disminución de nacimientos en México y el incremento en la expectativa de vida están transformando la estructura social del país. Para la Dra. Carla Pederzini Villarreal, académica de la Universidad Iberoamericana, estos cambios exigen políticas públicas centradas en sistemas de cuidados y en una mayor equidad entre hombres y mujeres, a fin de impulsar la presencia femenina en el empleo formal.

De acuerdo con la especialista, la tasa global de fecundidad ha experimentado una caída significativa: de cerca de seis hijos por mujer en 1960 a apenas 1.6 en la actualidad.

PUBLICIDAD

Este indicador, que estima cuántos descendientes tendría cada una si mantuviera durante toda su vida las tasas actuales, refleja una transformación profunda en la sociedad mexicana.

Factores que aceleran la caída de la natalidad

La reducción de nacimientos responde a una combinación de elementos económicos, culturales y sociales. Entre los principales, destaca el avance en la escolaridad femenina y el cambio en las aspiraciones personales, así como el elevado costo (tanto económico como emocional) de la crianza.

PUBLICIDAD

Familias buscan proporcionar mejores oportunidades a sus hijas e hijos, motivando la decisión de tener menos descendencia para invertir más recursos en cada uno. Desde la perspectiva económica, la académica mencionó el concepto de costo de oportunidad, el cual está relacionado a que un mayor nivel educativo de las mujeres, mayor es la renuncia profesional vinculada al tiempo dedicado al cuidado infantil.

Sin embargo, el fenómeno no puede explicarse únicamente por decisiones personales. La falta de condiciones para equilibrar trabajo y crianza (como la escasez de guarderías, la incompatibilidad entre horarios escolares y laborales, y la distribución desigual de las tareas domésticas) limita las posibilidades de combinar ambos aspectos.

Infografía de Infobae detallando los requisitos para recoger una tarjeta. Muestra personas interactuando, documentos y símbolos de validación.
Esta infografía detalla los documentos obligatorios y los requisitos adicionales para que la persona registrada pueda recibir su tarjeta en la fecha de la cita, sin representación de terceros. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Desafíos laborales y nuevas oportunidades para la sociedad

Aunque la presencia de la población femenina en la educación ha mejorado de forma notable, este avance no se traduce en una mayor inserción en el empleo remunerado. La académica señaló que en México la tasa de participación en el mercado laboral ronda el 40%, frente a hasta el 70% en otros países latinoamericanos.

Este rezago, está vinculado a la persistencia de roles de género que asignan a las mujeres la mayor parte de las labores domésticas y de cuidado. Muchas, al percibir que la maternidad implica asumir solas esa carga, optan por no tener hijos.

A pesar de ello, la caída en la fecundidad ha traído beneficios como la disminución del embarazo adolescente, permitiendo una mayor formación académica y retraso de la maternidad.

El envejecimiento de la población traerá nuevos retos, presionando los sistemas de salud, pensiones y cuidados, por lo que urge crear redes públicas que atiendan tanto a la infancia como a las personas mayores.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD