Cinco hábitos matutinos que incrementan el riesgo de sufrir un infarto

Una rutina aparentemente normal puede ocultar gestos que, sin darnos cuenta, afectan la salud cardiovascular desde temprano

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Hombre joven sudoroso con camiseta gris se agarra el pecho con mano izquierda, expresión de dolor, arrodillado en sala de estar con luz diurna.
Algunas costumbres comunes al despertar pueden volverse aliados o enemigos silenciosos del bienestar, especialmente si tienes antecedentes familiares. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo que hagamos al empezar el día puede tener un impacto mayor en nuestra salud de lo que pensamos. Por ejemplo, algunas acciones cotidianas al empezar el día pueden impactar de manera directa en la salud del corazón.

Diversos estudios advierten que ciertos hábitos matutinos, aunque parecen inofensivos, incrementan el riesgo de sufrir un infarto, sobre todo en personas con antecedentes cardiovasculares.

Identificar y modificar estas conductas resulta clave para reducir factores de riesgo y proteger el bienestar desde las primeras horas de la mañana.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Hacer pequeños ajustes en las primeras horas puede ayudarte a reducir riesgos y tener más energía a lo largo de la jornada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cinco hábitos matutinos que incrementan el riesgo de sufrir un infarto

De acuerdo con información de la Asociación Americana del Corazón, existen algunos hábitos matutinos que pueden incrementar el riesgo de sufrir un infarto, especialmente en personas con predisposición o factores de riesgo cardiovascular:

  1. Saltarse el desayuno. Omitir el primer alimento del día se asocia con alteraciones en los niveles de glucosa y mayor probabilidad de desarrollar presión arterial alta y colesterol elevado.
  2. Fumar al despertar. Encender el primer cigarro en la mañana provoca un aumento inmediato en la presión arterial y la frecuencia cardiaca, lo que incrementa el riesgo para el corazón.
  3. Consumir café en exceso y en ayunas. Beber grandes cantidades de café sin haber comido puede estimular demasiado el sistema nervioso y aumentar la presión arterial.
  4. Despertar de manera brusca o con alarma muy fuerte. Un sobresalto al despertar genera una descarga de adrenalina que puede elevar la presión y el ritmo cardiaco, lo que es riesgoso para personas con antecedentes cardiovasculares.
  5. Hacer ejercicio intenso sin calentamiento. Realizar actividad física vigorosa de inmediato, sin preparación previa, puede sobrecargar el corazón, sobre todo en adultos mayores o personas sedentarias.
Ayuno intermitente
Saltarse el desayuno puede alterar la glucosa y aumentar el riesgo de presión arterial alta, lo que incrementa el peligro de infarto. (Freepik)

Hábitos que podemos implementar al iniciar el día y que disminuyen el riesgo de infarto

Para prevenir el riesgo de infarto, los siguientes son algunos hábitos saludables que es posible implementar al iniciar el día y que disminuyen el riesgo de infarto:

  • Despertar de forma gradual. Evitar sobresaltos y tomarse unos minutos para incorporarse ayuda a que el cuerpo y el corazón se adapten al cambio de actividad.
  • Desayunar de manera equilibrada. Incluir frutas, cereales integrales, proteínas y grasas saludables en el desayuno contribuye a mantener estables los niveles de glucosa y colesterol.
  • Hidratarse al levantarse. Tomar agua al despertar favorece la circulación sanguínea y ayuda al buen funcionamiento del corazón.
  • Realizar estiramientos o ejercicios suaves. Dedicar unos minutos a estirar o hacer movimientos suaves activa la circulación y prepara el cuerpo para el resto del día.
  • Evitar el cigarro y el exceso de café en ayunas. No fumar y moderar la cafeína en las primeras horas del día disminuye la sobrecarga cardiovascular.
  • Tener unos minutos de respiración profunda o meditación. Técnicas de relajación ayudan a reducir el estrés y la presión arterial.

Adoptar estos hábitos de manera constante puede favorecer la salud cardiovascular y reducir el riesgo de infarto a largo plazo.