Los mejores colchones para dormir, según PROFECO

Entender los materiales, la importancia de la firmeza y las recomendaciones de especialistas ayuda a proteger tu cuerpo con cada noche de sueño

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
Crear una atmósfera relajante y tranquila ayuda a mejorar la calidad del sueño. (Imagen Ilustrativa Infobae).

Durante el sueño, el cuerpo realiza procesos hormonales, actividades cerebrales y recuperación muscular necesarios para el funcionamiento del organismo, por lo que la OMS recomienda a adultos de 18 a 64 años dormir entre 7 y 9 horas diarias.

Un colchón que cumple con las normas de calidad y seguridad recomendadas por la PROFECO ayuda a prevenir molestias físicas y favorece un descanso sin interrupciones. El Instituto Nacional de Salud Pública indica que una persona en México pasa en promedio 22 años de su vida durmiendo, por lo que la elección del colchón es una decisión importante para el bienestar.

¿Cómo identificar un sueño saludable?

El sueño saludable depende de la cantidad y la calidad. Dormir el tiempo suficiente y lograr que el sueño sea reparador forman parte de la higiene del sueño, definida como el conjunto de recomendaciones que garantizan un descanso efectivo.

Especialistas sugieren mantener horarios regulares, crear un ambiente silencioso, reservar la cama solo para dormir, realizar actividad física durante el día y usar ropa cómoda para crear hábitos del sueño saludables.

La importancia del espacio para dormir

El colchón es el elemento central del espacio de descanso. Elegirlo con base en la salud contribuye al bienestar físico. Un colchón estándar suele incluir funda, acojinamiento, capa aislante, núcleo, ribete y válvulas de aire, que favorecen la ventilación y mantienen la frescura.

La firmeza es uno de los criterios esenciales al elegir, según la sensación y soporte que brindan al cuerpo. Los colchones se dividen en baja, media y alta. La firmeza baja favorece a personas de complexión delgada, que duermen solas o disfrutan de la sensación de suavidad.

La firmeza media mantiene un balance entre respaldo y comodidad, lo que la hace adecuada para quienes duermen en pareja o tienen complexión media; mientras que la alta proporciona mayor soporte para personas robustas o con movimientos constantes al dormir, facilitando la alineación de la columna.

Una mano frota un paño blanco sobre un colchón de color claro en una habitación iluminada por la luz del sol que entra por una ventana. Artículos de limpieza en segundo plano.
De acuerdo con PROFECO, el consumidor debe verificar que las etiquetas de información se encuentren en lugares visibles y en español. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los diferentes sistemas de resortes determinan la calidad y el soporte del colchón

Los colchones tradicionales emplean sistemas de resortes que influyen en la firmeza y el soporte. Elegir el sistema adecuado para cada necesidad contribuye a tomar la mejor decisión.

Los resortes Bonnell se fabrican en forma de reloj de arena y facilitan la transpiración, aunque transmiten movimiento.

Los resortes embolsados (pocket) se encapsulan de forma individual, adaptándose a cada parte del cuerpo y reduciendo la transferencia de movimiento, lo que favorece a quienes comparten la cama. Por su parte, los resortes continuos utilizan un solo hilo de acero para brindar soporte uniforme y disminuir la sensación de movimiento.

PROFECO recomienda comparar precios y probar el colchón antes de comprar

La PROFECO recomienda adquirir el colchón en una tienda física para comprobar la comodidad y las preferencias personales. Se debe considerar la estatura de la persona usuaria y la altura del colchón, verificando que no cause dificultades al subirse o bajarse. Comparar precios y solicitar la garantía ayuda a proteger la compra. Un colchón de calidad suele tener una vida útil de 7 a 10 años.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La etiqueta del colchón debe incluir: marca, modelo, país de origen, medidas del colchón, densidad, número de resortes y descripción de insumos, según PROFECO. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dormir mal puede provocar enfermedades crónicas, advierte el Instituto Nacional de Salud Pública

No dormir lo suficiente aumenta el riesgo de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, afecciones cardíacas y cáncer de colon, según el Instituto Nacional de Salud Pública.

El descanso insuficiente también afecta el peso corporal, la función cerebral y el aprendizaje, tanto en personas adultas como en niñas y niños.

Descuidar el sueño pone en peligro la salud física y el bienestar integral, por lo que tener en cuenta el factor salud y realizar una compra informada al momento de elegir el colchón resulta fundamental. Una buena decisión contribuye a un descanso reparador y protege el equilibrio del organismo a largo plazo.