Emojis, corridos y promesas de lujo: el manual del CJNG para reclutar jóvenes en TikTok

El Colegio de México y la Universidad de Northeastern analizaron 100 cuentas de TikTok y encontraron cuatro modalidades de reclutamiento criminal

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Archivo/EFE/EPA/HAYOUNG JEON
Archivo/EFE/EPA/HAYOUNG JEON

El Colegio de México documentó más de 100 cuentas activas en TikTok que el crimen organizado usa para reclutar jóvenes en México. El hallazgo, publicado en abril de 2025 por el Seminario sobre Violencia y Paz —fundado por el académico Sergio Aguayo—, revela una infraestructura digital que va mucho más allá de las simples ofertas de trabajo falsas que las autoridades ya conocían.

El estudio fue elaborado en colaboración con el Civic A.I. Lab de la Universidad de Northeastern, que aportó acceso a la API de TikTok para medir el comportamiento de las cuentas. La investigación combinó una etnografía digital con un análisis cuantitativo de métricas de interacción, seguidores y lenguaje utilizado.

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El detonante: el Rancho Izaguirre

El 5 de marzo de 2025, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco denunció el hallazgo del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco. Ese predio habría funcionado como campo de entrenamiento y exterminio del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la organización criminal con mayor presencia detectada en la investigación.

El hallazgo puso en primer plano un problema que los medios venían advirtiendo desde meses antes: los cárteles publicaban ofertas de trabajo en plataformas como Facebook y TikTok. Múltiples desapariciones de jóvenes en el Valle de México ya se vinculaban con esas convocatorias fraudulentas.

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Un joven con el ceño fruncido mira intensamente un teléfono móvil que sostiene con ambas manos, iluminado por el brillo de la pantalla en un entorno oscuro.
Un joven con el ceño fruncido y una expresión de preocupación mira intensamente la pantalla de su teléfono móvil en un ambiente oscuro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El 24 de marzo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó ese modus operandi en la conferencia mañanera. Identificó a José Gregorio, alias “el Lastra” y “Comandante Lastra”, como uno de los principales responsables del reclutamiento del CJNG en Jalisco, Nayarit y Zacatecas. La Secretaría también reportó la identificación de 39 cuentas en distintas plataformas dedicadas a esas actividades, aunque el Colegio de México documentó más del doble.

¿Qué encontró la investigación?

De las 100 cuentas que conformaron la muestra, el 47% realizaba reclutamiento explícito. El 31% correspondía a propaganda, es decir, cuentas que promocionaban el nombre de una organización criminal mediante música y símbolos sin llamar abiertamente al reclutamiento. El resto se distribuía entre cuentas que ofrecían dinero fácil sin aludir al crimen organizado (invitación a negocios sospechosos), venta de armas (3%) y facilitación de cruces fronterizos ilegales hacia Estados Unidos (6%).

El CJNG lideró la presencia en la plataforma, seguido por contenido sin alusión a una organización específica como segunda categoría más numerosa. El Cártel de Sinaloa (CDS) —tanto la facción de los Chapos como la de los Mayos— y el Cártel del Noreste (CDN) tuvieron una actividad menor. En el caso del CDS, los investigadores detectaron videos de reclutamiento orientados a armar equipos dentro del videojuego Roblox, lo que abre la interrogante sobre si esa vía se ha convertido en un canal dirigido a audiencias aún más jóvenes.

El lenguaje cifrado: emojis, hashtags y canciones

Uno de los elementos más sistemáticos que la etnografía digital identificó fue el uso de emojis como códigos de identificación. El emoji del ninja (🥷) representaba a operadores encapuchados de los cárteles.

En tanto, el del gallo y las siglas NG eran marcas del CJNG, vinculadas a su líder Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. Mientras el emoji de la pizza aparecía en cuentas asociadas al CDS, específicamente a la facción del Chapo, formando la palabra “chapizza”.

Primer plano de un dedo presionando el botón de la barra espaciadora que dice 'Espacio' en un teclado virtual negro en la pantalla de un smartphone.
Un primer plano muestra el dedo de una persona presionando la barra espaciadora de un teclado virtual en la pantalla de un teléfono celular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los hashtags completaban el sistema de señalización. Los de mayor presencia en TikTok eran #nuevageneración, #4letras, #4l y #mencho, todos vinculados al CJNG y utilizados sobre todo en publicaciones de reclutamiento. El hashtag #trabajoparalamaña operaba de forma transversal entre distintas organizaciones.

La música fue el tercer pilar del ecosistema. La investigación catalogó más de 30 canciones presentes en el contenido criminal de TikTok. Entre las más recurrentes vinculadas al CJNG figuran Pura Gente del Mencho de Revolver Cannabis, El 03 de Fuerza Regida y SU CASA de Peso Pluma. Para el Cártel de Sinaloa, El Mayo Zambada de Los Tucanes de Tijuana y JGL de La Adictiva eran las más frecuentes.

Los investigadores aclaran que no todos los usuarios que emplean esos audios pertenecen a alguna organización criminal. Existe un volumen considerable de videos donde personas simplemente disfrutan esa música sin referencias adicionales al crimen.

¿Cómo se construye el mensaje de reclutamiento?

El informe describe cuatro modalidades de captación. La primera es el reclutamiento directo: mensajes con referencias explícitas a la adhesión a un grupo criminal, ya sea en diálogos, textos sobrepuestos en pantalla o en los comentarios. La segunda es el scrolling, que no menciona el reclutamiento pero exalta la cultura criminal mediante estética y narrativa.

Adolescente de piel morena con cabello oscuro y chaqueta de mezclilla, cubriendo su rostro con una mano mientras mira un teléfono celular, apoyada en una pared clara.
Una adolescente de piel morena, visiblemente preocupada, cubre su rostro con una mano mientras sostiene un teléfono celular, recostada contra una pared texturizada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La tercera modalidad apela a la aspiración: símbolos y mensajes que presentan la vida criminal como un proyecto de vida deseable. La cuarta usa el audio como vector principal, con canciones de temática delictiva como fondo de videos aparentemente cotidianos.

“Los contenidos construyen una narrativa en la que el crimen organizado no aparece como un mundo ajeno, sino como una extensión de la vida cotidiana”, señala el informe. La exaltación de vehículos, armas y paisajes asociados al trasiego de drogas “se presenta como algo normalizado, incluso aspiracional”.

¿A quién apuntan las cuentas?

Casi el 80% de los videos de la muestra apelaba a audiencias mixtas, sin distinción de género. Alrededor del 16% se dirigía explícitamente a hombres. El reclutamiento orientado a mujeres fue minoritario pero diferenciado: lo manejaban cuentas administradas por mujeres que ofrecían apoyos a “madres solteras y estudiantes” para que pudieran “salir adelante”.

Los datos cuantitativos mostraron que las cuentas que ofrecían hospedaje, pago y entrenamiento de forma conjunta tenían correlaciones muy altas entre sí (todas iguales o superiores a 0.7), lo que sugiere un modelo de captación empaquetado. La correlación entre el número de seguidores y los likes fue de 0.94, lo que indica que el tamaño de la audiencia determina en gran medida el nivel de interacción.

FILE PHOTO: Instagram, TikTok, Snapchat, YouTube, Facebook, Twitch and Reddit applications are displayed on a mobile phone ahead of new law banning social media for users under 16 in Australia, in this picture illustration taken on December 9, 2025. REUTERS/Hollie Adams/Illustration/File Photo
FILE PHOTO: Instagram, TikTok, Snapchat, YouTube, Facebook, Twitch and Reddit applications are displayed on a mobile phone ahead of new law banning social media for users under 16 in Australia, in this picture illustration taken on December 9, 2025. REUTERS/Hollie Adams/Illustration/File Photo

¿Por qué TikTok y no otras plataformas?

El informe señala que TikTok tiene menor moderación de contenidos respecto a otras plataformas digitales, lo que facilitó que el crimen organizado construya identidades en ese espacio. La promesa que se les extiende a los jóvenes es la de pertenecer a un grupo donde serán aceptados y donde recibirán, según la narrativa criminal, “mejores oportunidades para su desarrollo futuro”.

El Seminario sobre Violencia y Paz decidió no publicar la lista de las cuentas analizadas. La decisión responde a tres criterios: algunas cuentas pertenecían a menores de edad, cuya exposición generaría riesgos adicionales; la difusión de esos perfiles contribuiría a normalizar el contenido violento; y la publicación podría vulnerar las políticas de privacidad de TikTok.

Las limitaciones del estudio y los próximos pasos

Los investigadores reconocen que la muestra no fue aleatoria, ya que la recopilación manual por distintas personas introduce sesgo. Muchas de las cuentas analizadas solo estuvieron activas por periodos cortos, porque la plataforma las eliminó o los propios usuarios las dieron de baja, lo que impidió un muestreo retrospectivo. Por esas razones, los autores advierten que los resultados no permiten hacer inferencias sobre el universo total de cuentas con ese tipo de actividad.

El uso del lenguaje del hampa —términos como “la maña” o “belikon”— mostró una correlación negativa con el engagement (-0.22 con likes, -0.25 con seguidores), lo que sugiere que ese vocabulario no es efectivo para atraer audiencias masivas. El reclutamiento explícito, en cambio, tuvo su correlación más alta con ese mismo lenguaje (0.35), lo que indica que las cuentas que reclutan abiertamente sí lo usan con más frecuencia.

Mujer joven con cabello oscuro y blusa verde azulado, con lágrimas en los ojos, mirando un celular encendido que ilumina su rostro en un ambiente oscuro.
Con lágrimas en los ojos y una expresión de angustia, una joven mira fijamente su teléfono móvil, afectada por un incidente de fraude digital. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué hace falta para contener el fenómeno?

El Laboratorio de Odio y Concordia del Colegio de México plantea que el entorno familiar y escolar son los espacios más adecuados para hablar con los jóvenes sobre los riesgos del uso irresponsable de las redes sociales. El laboratorio continuará el estudio del fenómeno con el objetivo de diseñar políticas públicas específicas.

Los investigadores también piden que una siguiente etapa identifique qué factores hacen a un joven vulnerable frente al crimen organizado. Esa información, señalan, es necesaria para pasar de diagnósticos generales a intervenciones concretas.

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