¿El cortisol es el responsable del aumento de peso? Esto señala especialista del IMSS

Especialistas advierten sobre mitos en redes sociales y llaman a mantener hábitos saludables para evitar desequilibrios hormonales

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IMSS ejercicio cortisol
IMSS ejercicio cortisol

El cortisol, conocido popularmente como la “hormona del estrés”, cumple funciones esenciales en el organismo y no debe ser considerado un enemigo de la salud, aseguró la doctora Lourdes Balcázar Hernández, jefa de Endocrinología de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Especialidades “Dr. Bernardo Sepúlveda Gutiérrez”, del Centro Médico Nacional Siglo XXI.

La especialista explicó que esta hormona participa en múltiples procesos fisiológicos indispensables para el correcto funcionamiento del cuerpo humano.

Funciones del cortisol

Entre sus principales funciones destacan:

  1. Respuesta ante situaciones de estrés físico y psicológico.
  2. Regulación del metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos.
  3. Regulación en el incremento de los niveles de glucosa en sangre para proporcionar energía inmediata.
  4. Modulación de la respuesta inflamatoria.
  5. Contribuye a mantener la presión arterial en niveles adecuados.
  6. Interviene directamente en el ciclo sueño-vigilia.

Cortisol no es responsable de aumento de peso

La especialista del IMSS, doctora Lourdes Balcázar Hernández cortisol
La especialista del IMSS, doctora Lourdes Balcázar Hernández

Sin embargo, en redes sociales se ha difundido información errónea o simplificada que lo señala como el principal responsable del aumento de peso corporal. Ante esto, la doctora Balcázar Hernández hizo un llamado a la población a verificar las fuentes de información y consultar a expertos en salud antes de asumir conclusiones.

“El cortisol no es el villano. Es una hormona esencial para la vida. El problema surge cuando existe un desequilibrio en su producción, especialmente en contextos de estrés crónico”, puntualizó.

De acuerdo con la especialista, cuando una persona enfrenta estrés prolongado, los niveles de cortisol pueden elevarse de forma constante, lo que provoca cambios en el metabolismo. Uno de los efectos más comunes es el aumento del apetito, particularmente por alimentos altos en calorías, lo que favorece el almacenamiento de grasa en el organismo.

Este fenómeno suele reflejarse en la acumulación de grasa visceral, especialmente en la zona abdominal, lo que incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas como diabetes, además de inflamación crónica, debilidad muscular e incluso osteoporosis.

Aumento de peso

IMSS ejercicio cortisol pérdida de peso
IMSS ejercicio cortisol pérdida de peso

No obstante, aclaró que el aumento de peso no depende únicamente del cortisol, sino de un conjunto de factores asociados al estilo de vida, como la mala alimentación, el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol o cafeína, así como la falta de descanso adecuado.

Otro aspecto relevante es que el cortisol sigue un ritmo circadiano natural. Sus niveles alcanzan su punto más alto alrededor de las 8 de la mañana, lo que permite al organismo prepararse para las actividades del día. Conforme avanza la jornada, estos niveles disminuyen, facilitando el descanso nocturno.

Por ello, mantener un equilibrio en este ciclo es fundamental para la salud. Entre las principales recomendaciones para regular el cortisol, la especialista destacó dormir entre 7 y 8 horas diarias, establecer horarios regulares de sueño, realizar actividad física moderada, mantener una alimentación balanceada e hidratarse adecuadamente.

También subrayó la importancia de reducir el estrés mediante prácticas como la meditación, ejercicios de respiración o pausas activas, además de evitar el consumo excesivo de estimulantes como cafeína, tabaco o bebidas energéticas.

Los grupos más vulnerables a sufrir alteraciones en los niveles de cortisol incluyen a personas que trabajan en turnos nocturnos o rotativos, atletas de alto rendimiento, individuos con alta carga de estrés laboral y quienes padecen trastornos como ansiedad o depresión.

Asimismo, es importante prestar atención a ciertos síntomas que podrían indicar un desequilibrio hormonal, como aumento de peso (especialmente abdominal), pérdida de masa muscular, debilidad generalizada, enrojecimiento facial, acné, crecimiento de vello facial en mujeres, aparición de estrías violáceas, así como diabetes o hipertensión de difícil control.

En caso de presentar estos signos, se recomienda acudir a valoración médica. En el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el diagnóstico de alteraciones en el cortisol se realiza mediante estudios de sangre —generalmente por la mañana—, análisis de orina y, en casos específicos, pruebas hormonales especializadas.

Cuando se detecta un posible problema, el tratamiento puede iniciar desde el primer nivel de atención con orientación nutricional y manejo del estrés. Si existe sospecha de causas más complejas, como tumores en glándulas como la hipófisis o las suprarrenales, el paciente es referido a especialistas en endocrinología, e incluso puede requerir intervención quirúrgica.

Finalmente, la doctora Balcázar Hernández reiteró que el cortisol es indispensable para la vida y que el verdadero reto está en mantener su equilibrio mediante hábitos saludables.

“El cortisol no es una hormona mala. Es fundamental para responder a las exigencias diarias. Lo importante es evitar los factores que provocan su elevación constante y apostar por un estilo de vida saludable”, concluyó.