Así es cómo afecta a tu presión arterial dormir menos de 8 horas

Una rutina de sueño deficiente puede elevar el riesgo de presión alta y desequilibrar funciones esenciales en el cuerpo

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
Un sueño corto altera la recuperación y favorece problemas cardiovasculares, según estudios médicos recientes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dormir menos de lo necesario se asocia con alteraciones en la presión arterial. Diversos estudios señalan que la falta de sueño impide que el cuerpo descanse y regule adecuadamente funciones esenciales, como la presión arterial.

Quienes duermen menos de 8 horas de forma regular presentan un mayor riesgo de desarrollar hipertensión y otros problemas cardiovasculares, según especialistas en salud.

Es así que la relación entre el sueño insuficiente y la presión arterial se convierte en un tema de interés para quienes buscan prevenir enfermedades del corazón.

Primer plano de una mujer dormida en la cama por la noche. Gotas de sudor son visibles en su frente y rostro. Un reloj digital marca 2:34 AM.
La falta de sueño altera hormonas, disminuye defensas y contribuye a enfermedades que van más allá del cansancio físico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo afecta a tu presión arterial dormir menos de 8 horas

Como mencionamos antes, dormir menos de 8 horas de manera frecuente puede afectar tu presión arterial de varias formas.

En este sentido, y de acuerdo con un estudio de la Revista Colombiana de Cardiología, algunos de los efectos negativos pueden ser los siguientes:

  • Aumento de la presión arterial: La falta de sueño está relacionada con un aumento en la presión arterial. Cuando duermes menos, tu cuerpo permanece más tiempo en un estado de alerta, lo que puede elevar los niveles de hormonas del estrés como el cortisol, y esto puede provocar que la presión arterial se mantenga alta durante el día.
  • Mayor riesgo de hipertensión: Estudios médicos muestran que las personas que duermen menos de 6 a 7 horas por noche tienen un mayor riesgo de desarrollar hipertensión, especialmente si la privación de sueño es crónica.
  • Alteración del ritmo circadiano: Dormir poco puede interrumpir los ciclos naturales de sueño y vigilia, lo que también afecta la regulación de la presión arterial y otros procesos corporales.
  • Recuperación insuficiente: Durante el sueño profundo, la presión arterial suele bajar, permitiendo que el corazón y los vasos sanguíneos descansen y se reparen. Dormir menos impide este proceso de recuperación.

En resumen, dormir menos de 8 horas de forma regular puede aumentar tu presión arterial y elevar el riesgo de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Dormir poco impide la adecuada recuperación del corazón y los vasos sanguíneos, favoreciendo daños a largo plazo en el sistema circulatorio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Efectos negativos que tiene en la salud el dormir menos de 8 horas

Además de afectar la presión arterial, dormir menos de 8 horas de manera habitual genera varios efectos negativos en la salud:

  • Alteraciones en el metabolismo: Dormir poco afecta el equilibrio de hormonas que regulan el apetito y la glucosa, lo que puede favorecer el desarrollo de obesidad y diabetes tipo 2.
  • Debilitamiento del sistema inmunológico: El descanso insuficiente reduce la capacidad del cuerpo para defenderse de infecciones, por lo que hay mayor riesgo de enfermedades respiratorias y otros padecimientos.
  • Problemas de memoria y concentración: El sueño es fundamental para consolidar la memoria y mantener la atención. Dormir menos afecta el rendimiento cognitivo y la capacidad de tomar decisiones.
  • Cambios en el estado de ánimo: La privación de sueño incrementa la irritabilidad, el estrés, la ansiedad y la probabilidad de desarrollar trastornos como la depresión.
  • Mayor riesgo de accidentes: El cansancio por falta de sueño reduce los reflejos y la capacidad de reacción, lo que eleva el riesgo de accidentes viales y laborales.

Dormir menos de 8 horas de forma crónica puede impactar varios sistemas del cuerpo y favorecer el desarrollo de enfermedades a corto y largo plazo.