De Ayotzinapa a La Oficina, abuelo del actor y comediante Fernando Bonilla fue fundador de la Normal en Guerrero

El actor se ha manifestado con ideología política de izquierda, heredada de una historia familiar enfocada en las luchas sociales

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“Tengo la sangre roja y el corazón a la izquierda”, manifestó en sus redes sociales Bonilla para aclarar por qué se molestó cuando el MC utilizó su imagen: no milito en ningún partido, aclaró.
“Tengo la sangre roja y el corazón a la izquierda”, manifestó en sus redes sociales Bonilla para aclarar por qué se molestó cuando el MC utilizó su imagen: no milito en ningún partido, aclaró. (Jovani Pérez / Infobae México)

A menudo se escucha decir a los artistas y figuras de la farándula que debido a que pertenecen al medio artístico, no se posicionan políticamente sobre ningún tema dado que no es su ámbito, sin embargo, ese parece que no es el caso de Fernando Bonilla, actor y comediante mexicano.

Su nombre se volvió tendencia en las últimas semanas luego de estrenarse La Oficina, la nueva versión de la serie originalmente británica The Office, en donde interpreta al personaje de Jerónimo Ponce III. Fue reconocida su actuación pero también su herencia política y sus ideologías que no ha tenido temor en manifestar.

Desde antes que se estrenara, La Oficina ya era tendencia. El público permanecía ante la expectativa de cómo sería la versión mexicana de esta reconocida serie. Una vez que salió a la luz en la plataforma de Prime Video, fue aclamada y se sumó a la larga lista de producciones mexicanas exitosas.

Ahora, semanas después de su estreno, la serie y los actores que le dieron vida continúan causando emoción entre los espectadores mexicanos.

Recientemente, la ideología política de Fernando Bonilla fue tema de conversación luego de que Movimiento Ciudadano publicara un meme utilizando su personaje para promover su partido. Bonilla se manifestó pidiendo que no se utilizara su imagen para promover ningún partido y eso generó expectativas sobre su afinación política.

“Tengo la sangre roja y el corazón a la izquierda”, manifestó en sus redes sociales Bonilla para aclarar por qué se molestó cuando el MC utilizó su imagen: no milito en ningún partido, aclaró.

Sin embargo, en ese mismo post también mencionó que votó por la presidenta Claudia Sheinbaum pero que no tiene ninguna afinidad con el partido, por el contrario, “desconfía de MORENA”.

El actor y comediante tiene una herencia política importante de la que resulta difícil separarse. Su padre fue Héctor Bonilla, reconocido actor que mantenía una estrecha amistad con Andrés Manuel López Obrador, mientras que su abuelo fue Rodolfo Bonilla, uno de los fundadores de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” ubicada en Ayotzinapa, Iguala, en el estado de Guerrero.

El actor y comediante tiene una herencia política importante de la que resulta difícil separarse.
El actor y comediante tiene una herencia política importante de la que resulta difícil separarse. (Captura de pantalla)

Abuelo de Fernando Bonilla fundó la Normal de Ayotzinapa

La Normal de Ayotzinapa es históricamente combativa y su nombre se convirtió en un símbolo de lucha social luego de que la noche del 26 de septiembre de 2014 fueran desaparecidos 43 alumnos que se dirigían a la Ciudad de México para participar en las movilizaciones por la conmemoración del 2 de octubre.

Desde esa noche hasta ahora, casi 12 años después, sigue sin conocerse la verdad sobre lo que sucedió esa noche en Iguala.

Héctor Bonilla en algún momento compartió los detalles sobre su padre, Rodolfo, a quien describió como “un gigante y uno de los 12 hijos de un zapatero remendón en Tetela de Ocampo, Puebla”.

A los 16 años se escapó de su casa y llegó descalzo a la Ciudad de México, en donde hizo la carrera de maestro normalista, lo que le llevó a adentrarse en el complejo mundo normalista.

De acuerdo a una entrevista al actor en 2015 por Radio Fórmula, en el marco del primer aniversario de la desaparición de los 43 normalistas, Rodolfo Bonilla fundó la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” cuando se casó y se mudó a Guerrero, lugar en el que permanecieron desde 1925 hasta 1930.

De acuerdo a las propias declaraciones de Bonilla, su padre tuvo que dejar el estado debido a “la política de este país”. Posteriormente, se mudaron a Hidalgo, donde trabajaron con las comunidades otomíes.

Este historial deja clara la ideología política de la familia Bonilla, que indudablemente fue heredada tras generaciones y Fernando Bonilla es el claro ejemplo.