Cómo saber si mi bolsa de té tiene microplásticos

Una guía sencilla para identificar empaques y reducir riesgos cada vez que preparas tu bebida favorita

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Las señales en etiquetas y materiales pueden ayudarte a elegir opciones más seguras para tu salud. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El consumo cotidiano de té se asocia con hábitos saludables. Sin embargo, estudios recientes advierten sobre la presencia de microplásticos en las bolsas utilizadas para preparar esta bebida.

Investigaciones señalan que materiales como nailon y tereftalato de polietileno, empleados en algunos empaques, liberan partículas diminutas durante la infusión.

La exposición a estos compuestos genera preocupación entre especialistas, quienes analizan los posibles riesgos para la salud humana.

Taza de té de manzanilla con flores secas a un lado. — (Imagen Ilustrativa Infobae)
El consumo diario de té puede exponer a los usuarios a microplásticos presentes en algunas bolsas utilizadas para infusión. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo saber si mi bolsa de té tiene microplásticos

Si bien no existe una forma casera sencilla para identificar visualmente si una bolsa de té contiene microplásticos, ya que estos fragmentos son microscópicos y no se ven a simple vista.

Sin embargo, estas son algunas recomendaciones y datos útiles para que pueden ayudar a consumir tés con menor probabilidad de presentar microplásticos, de acuerdo con información de National Geographic y Greenpeace:

1. <b>Tipo de material de la bolsa</b>

  • Bolsas de papel: Suelen ser más seguras, pero algunas están selladas con plásticos o contienen fibras sintéticas.
  • Bolsas de seda o nailon (translúcidas): Muchas de las bolsas tipo “pirámide” están hechas de nailon o tereftalato de polietileno (PET), ambos plásticos.
  • Bolsas que parecen tela: Si la bolsa es brillante, muy uniforme y no tiene la textura del papel, probablemente sea de nailon o PET.

2. <b>Revisa la etiqueta del producto</b>

  • Algunas marcas especifican el material. Busca frases como “biodegradable”, “sin plástico”, “compostable” o “hecho de maíz” (PLA).
  • Si no hay información clara, es posible que la bolsa contenga plásticos.

3. <b>Comportamiento en agua caliente</b>

  • Las bolsas de papel suelen deshacerse más fácilmente o cambiar de color.
  • Las de plástico mantienen su forma y textura, incluso con agua muy caliente.

4. <b>Lista de ingredientes y empaque</b>

  • Algunas marcas incluyen detalles sobre la bolsa en la parte trasera o lateral del empaque.
  • Busca nombres como “PET”, “nailon”, “PLA”, “plástico”.

5. <b>Consulta el sitio web de la marca</b>

  • Muchas marcas responden a preguntas frecuentes sobre sus materiales o tienen información de sustentabilidad.

6. <b>Marcas identificadas en estudios</b>

  • Investigaciones recientes han señalado que varias marcas internacionales utilizan bolsas de plástico. Puedes buscar tu marca en estudios publicados o en notas de medios confiables.

7. <b>Alternativas</b>

  • Si buscas evitar microplásticos, opta por té a granel y usa infusores de acero inoxidable o de materiales certificados como seguros.
(Imagen Ilustrativa Infobae)
Estudios científicos revelan que materiales como nailon y PET liberan microplásticos durante la preparación del té en bolsas.(Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son los daños a la salud de los microplásticos

Los microplásticos son partículas diminutas (menos de 5 milímetros) que ya se encuentran en alimentos, agua, aire y tejidos humanos.

Aunque la investigación sigue en curso, la comunidad científica ha detectado varios riesgos y daños potenciales para la salud, entre los cuales se encuentran los siguientes:

  1. Inflamación y daño en órganos
  2. Alteración del sistema inmunológico
  3. Afectaciones en el sistema digestivo y microbioma
  4. Riesgo cardiovascular y cerebral
  5. Daño celular y genético
  6. Exposición a sustancias tóxicas

Los expertos advierten que todavía no hay evidencia definitiva sobre todos los efectos a largo plazo, ni sobre las dosis consideradas peligrosas para los humanos.

Sin embargo, la presencia de microplásticos en órganos y fluidos humanos ya se ha comprobado, lo que motiva recomendaciones para reducir su exposición.