Se mantienen irregularidades en fosas de Jojutla, Morelos: colectivos reportan posibles restos de mujeres e infantes

Familias localizaron entre 12 y 15 cuerpos durante una nueva diligencia y señalaron fallas en el manejo y registro de restos en el panteón Pedro Amaro

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En una nueva diligencia de exhumación se localizaron entre 12 y 15 cuerpos, además de diversos restos óseos. (Crédito: especial | imagen ilustrativa)
En una nueva diligencia de exhumación se localizaron entre 12 y 15 cuerpos, además de diversos restos óseos. (Crédito: especial | imagen ilustrativa)

Colectivos de familiares de personas desaparecidas informaron que, durante la cuarta semana de trabajos y en el marco de una nueva diligencia de exhumación en las fosas clandestinas del panteón Pedro Amaro en Jojutla, Morelos, se localizaron entre 12 y 15 cuerpos, además de diversos restos óseos.

Amalia Hernández Hernández, vocera del colectivo Tetelcingo y Jojutla —y tía de Oliver Wenceslao Navarrete Hernández, caso que detonó la investigación— detalló a medios locales que los hallazgos incluyen indicios que podrían corresponder a mujeres y menores de edad, aunque subrayó que esta información aún se encuentra en proceso de confirmación mediante estudios de laboratorio.

En una intervención realizada el 30 de marzo, colectivos de familiares advirtieron irregularidades en las labores de exhumación. Entre los hechos reportados destacó el hallazgo de un fragmento de vértebra lumbar en un área que ya había sido procesada, lo que puso en entredicho la consistencia y rigor de los trabajos previos.

Familiares también advirtieron que la instalación de vallas limitó la visibilidad de las excavaciones, lo que impidió verificar de manera directa el cumplimiento de los procedimientos técnicos. Además, señalaron que personal en el sitio llegó a pisar áreas donde se encontraban restos humanos, situación que fue observada y posteriormente atendida con la indicación de evitar su repetición.

Fosas para cuerpos sin identificar

Las fosas de Jojutla han sido utilizadas de manera sistemática por la Fiscalía General del Estado de Morelos desde al menos 2014 y 2016 para la disposición de cuerpos sin identificar. Este esquema ha sido cuestionado por colectivos debido a la falta de información clara sobre el destino de las víctimas y las condiciones en que fueron inhumadas.

Familiares de personas desaparecidas observan el avance de los trabajos tras la remoción de la barda perimetral, durante la jornada del pasado 30 de marzo. (Crédito: especial)
Familiares de personas desaparecidas observan el avance de los trabajos tras la remoción de la barda perimetral, durante la jornada del pasado 30 de marzo. (Crédito: especial)

Como parte de los avances reportados, las familias destacaron la presencia del fiscal estatal, Fernando Blumenkron, quien acudió al sitio durante esa jornada. De acuerdo con los colectivos, su asistencia representó un cambio respecto a intervenciones anteriores, en las que la ausencia de autoridades había sido señalada como un factor que incrementaba la desconfianza.

Plan integral de exhumación

Durante su visita, el funcionario se comprometió a entregar un plan integral de exhumación, documento que permitiría conocer el procedimiento completo y dar seguimiento puntual a cada uno de los hallazgos. Esta solicitud ha sido planteada de manera reiterada por las familias como una condición para garantizar transparencia en los trabajos.

Otro elemento relevante es la participación de la Fiscalía General de la República en la toma de muestras de ADN. Esta colaboración busca fortalecer la comparación de perfiles genéticos entre instituciones, con el objetivo de aumentar las posibilidades de identificación de los restos recuperados.

Los colectivos insistieron en la importancia de documentar con precisión aspectos como la profundidad de las fosas, las dimensiones de cada excavación y la ubicación exacta de los indicios. Señalaron que cualquier omisión en estos registros puede dificultar la reconstrucción de los casos y retrasar la identificación de las víctimas.

Las labores de exhumación continúan bajo la supervisión de familiares y organizaciones, quienes reiteraron la necesidad de mantener coordinación institucional, vigilancia constante y apego estricto a los protocolos técnicos en cada etapa del proceso.